EVENTO DE SOLIDARIDAD CON LOS PP INTAL BELGICA

Comments 0Comments Add a Comment Add a Comment Date 13th November 2014 Category Events   

Intal America Latina  os invita a unir la Palabra a la Acción concreta !

En Colombia, los campesinos, los lideres de los movimientos sociales, los obreros, indigenas maestros, estudiantes, sindicalistas son privados de su libertad a causa de su compromiso por la transformacion sociale y politica del país.

La situación humanitaria es alarmante, mas de 9.000 prisioneros politicos  viven un verdadero calvario en estas cárceles donde el hacinamento , la ausencia de servicios medicos a los presos, la tortura y la desnutrición son el pan de cada día.

Como ? participando en esta noche de la solidaridad con los prisioneros políticos

De qué manera ? Participando  en la Cena de solidaridad

Si eres artista porque no participar con tu saber artistico ?

El arte como instrumento de conciencia, de despertar ; donde la expresi√≥n corporal, los sonidos, la imagen, las palabras, nos hagan viajar a ese espacio de libertad creadora y de solidaridad. Es por esta forma de resistencia de la que hacen parte la poes√≠a , la m√ļsica, la¬† pintura , la escultura y la danza que los artistas con su participaci√≥n a esta noche de la solidaridad.

Ponen  su saber al servicio de  la solidaridad y  el despertar de los hombres, porque esta da sentido a la creación y a la vida !

Line up :

Barlos swing (jazz manouche)

Puppa sonic

Keshow (reggae)

Andrea y Fernando Ortega (danse colombienne, cumbia, salsa)

Orlando y su conjunto (ritmos tipicos de la costa atlantica de Colombia)

Migty patch dub system


Cuando : el sabado 15 de noviembre 2014.

Lugar : Le Cercle. Rue doyen Boone 6, 1040 Etterbeek

A partir de 19h00

Sur facebook intalat
Reservaciones : americalatina@intal.be
IBAN : BE02 3631 3557 6940 - communication : Fête Solidarité + nom


Crisis Humanitaria Y De Derechos Humanos En Las Prisiones Colombianas



Por: W.T. Whitney Jr.
*Traducci√≥n al espa√Īol
  Liliany Obando
  Prisionera Política Colombiana
  Socióloga-Defensora de Derechos Humanos

Los prisioneros en Colombia recientemente han ganado nueva visibilidad. Las acciones de protestas son un factor.  El otro es la discusión en las conversaciones de Paz de la Habana de los prisioneros como víctimas del conflicto armado.

Lo que sucede en las conversaciones prontamente llega a ser del conocimiento p√ļblico en Colombia y en cualquier lugar.¬† Eso se debe a que los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) alientan discusiones de sus puntos de negociaci√≥n en Colombia y los publican en el Internet.¬† Noviembre de 2014 marc√≥ el segundo aniversario de las conversaciones entre las FARC y el gobierno colombiano.

Comenzando el 20 de octubre, huelgas de hambre y el rechazo de las reglas de la prisión se extendieron a través de 14 prisiones colombianas.  Portavoces del Movimiento Nacional Carcelario (MNC), organizador de las protestas, denunciaron hacinamiento, cuidados de la salud miserables, impedimentos para la visita familiar,  pobre alimentación, condiciones sanitarias inmundas, y agua escaza y contaminada.  Ellos acusaron a las autoridades de la prisión de tortura, represalias y corrupción.  
 
Prontamente ellos llamaron a una declaración de emergencia humanitaria, la aprobación de la Ley 82 la cual reduce las sentencias en un 20%, 8 horas de visitas familiares, soluciones "reales, definitivas e inmediatas" a la crisis de salud de la prisión; y no más extradiciones.  Un acuerdo entre Colombia-Estados Unidos proporciona la extradición de 15 a 20 colombianos mensualmente a cambio de un subsidio de Estados Unidos.  La mayoría enfrentan cargos por narcotráfico.

Los guardias en la Prisi√≥n de C√≥mbita empe√Īados en la intimidaci√≥n, pusieron a los prisioneros pol√≠ticos en aislamiento.¬† La Prisi√≥n de la Tramac√ļa en Valledupar fue citada como "el centro n√ļmero uno de tortura y violaci√≥n a los derechos humanos".¬† La Tramac√ļa, algunos dicen, es el "Guant√°namo de Colombia".

El Movimiento Nacional Carcelario organiz√≥ huelgas de hambre en m√ļltiples prisiones en abril de 2013.¬† El Movimiento Nacional Carcelario entonces hizo un llamado a la prevenci√≥n y la educaci√≥n a cambio del encarcelamiento, sentencias reducidas o alternativas y un reconocimiento de estatuto especial para los/as prisioneros pol√≠ticos.


Crisis Humanitaria

Recientemente el periódico El Tiempo de Bogotá, publicó un informe, con fotos, documentando el escándalo de la prisión en Colombia.  Uno se entera que, a partir de Junio, 2014, las 138 prisiones de Colombia, originalmente construidas para acomodar a 76.553 prisioneros, estuvieron albergando a 117.018 prisioneros - o 40.465 sobre el límite.  La prisión de mediana seguridad en Riohacha, en el nordeste de Colombia, tiene 538 prisioneros ocupando el espacio para 100 prisioneros.  

De acuerdo al informe, 34.5 por ciento de los prisioneros, algunos encarcelados por seis a√Īos, a√ļn no han sido condenados o sentenciados.¬† Los prisioneros con enfermedades mentales son parte de la poblaci√≥n general de la prisi√≥n, 108 ni√Īos viven con sus madres en prisi√≥n, y el empleo est√° disponible para √ļnicamente 1.441 prisioneros.¬† Las actividades de resocializaci√≥n y educativas son imposibles ya que 117.018 prisioneros deben compartir las 544 √°reas comunes de la prisi√≥n.

Las expresiones de solidaridad de las FARC con las protestas se sumaron a la preocupaci√≥n p√ļblica.¬†¬† En una declaraci√≥n del 28 de octubre, la delegaci√≥n de paz de las FARC, "levanta [ron] su voz en solidaridad con los presos y los prisioneros pol√≠ticos que han participado en una huelga de hambre y desobediencia pac√≠fica".¬† Las FARC dieron un respaldo a las demandas del Movimiento Nacional Carcelario y mencionaron a cinco prisioneros quienes murieron sin una adecuada atenci√≥n m√©dica.

La declaración condenó la "muerte y destrucción" siguiendo a un reciente incendio en la prisión de Barranquilla y denunció la violenta represión a los manifestantes en la prisión de Cómbita.  Las FARC instaron "solución[es para] los problemas estructurales y la profunda crisis del sistema nacional carcelario decadente y descompuesto convertido [ahora] en un escenario de tortura, crímenes y flagrantes violaciones de los Derechos Humanos."  

El equipo de negociadores de las FARC proporciona informes en sus "propuestas mínimas" sobre varios puntos de la agenda, más recientemente aquel de las víctimas.  Ese informe, enfocándose más en los prisioneros políticos que en la población general de la prisión, identificó víctimas y asignó responsabilidades.  Las FARC consideran como prisioneros políticos tanto a los insurgentes capturados, como a los disidentes no combatientes encarcelados.

Los derechos humanos de los prisioneros políticos están siendo violados, reclamaron las FARC, y ellos son "víctimas del conflicto".  Los negociadores de las FARC buscan el establecimiento de una "comisión  especial de estudio con respecto a la situación de los prisioneros políticos". La comisión "deberá identificar las víctimas del sistema estatal de administración de justicia que por razones políticas hayan sido objeto de montajes judiciales."



Víctimas del conflicto de clase

Al nombrar a los prisioneros como víctimas del conflicto armado, junto con las otras, los negociadores  hicieron resaltar la tendencia de sucesivos gobiernos colombianos para englobar a los grupos de resistencia armada, disidentes pacíficos, insurgentes armados y prisioneros de conciencia no violentos juntos como enemigos del Estado.  El cisma dentro de la sociedad colombiana es evidente.

Los gobiernos colombianos durante mucho tiempo le han servido ante todo a los grandes terratenientes, pero también a las élites empresariales y financieras.  Los gobernantes han procurado proteger su uso y control de la tierra. Aquellos que reclaman hablar y actuar en nombre de la mayoría de la población colombiana están en el otro lado.  Así, el contexto dentro del cual el destino de los prisioneros está conformado es uno del conflicto entre clases sociales.

Hay esas otras v√≠ctimas: cientos de trabajadores del banano en huelga asesinados en Ci√©naga en 1928, miles de peque√Īos campesinos hambrientos asesinados antes del crimen de Jorge Eli√©cer Gait√°n en 1948, 200.000 campesinos rebeldes asesinados durante los siguientes 10 a√Īos, y decenas de miles de disidentes pol√≠ticos, reales e imaginados, asesinados despu√©s de 1964 cuando las FARC entraron en existencia.¬† Los insurgentes de las FARC originalmente fueron peque√Īos agricultores defendiendo su derecho a la tierra.¬† Millones de colombianos desplazados de la tierra son v√≠ctimas tambi√©n.¬† ¬†

En un conjunto de sus "Propuestas Mínimas", los negociadores de paz de las FARC identificaron a las partes responsables por la producción de víctimas. Que el gobierno de los Estados Unidos sea una de ellas además confirma la naturaleza clasista  de la victimización de los prisioneros. La hostilidad de ese gobierno a las movilizaciones de la gente pobre o trabajadora es bien conocida.

El equipo negociador de las FARC reconoce "la responsabilidad central de los Estados Unidos en el origen, persistencia, y dinámica de expansión, escalamiento, e intensificación del conflicto en diferentes fases y facetas.  El resultado ha sido generar procesos de sistemática victimización".

El testimonio en video de un prisionero

En semanas recientes, delegaciones de víctimas colombianas viajaron a la Habana para testimoniar ante los negociadores de paz.  La cuarta de tales delegaciones consistente de 11 ex prisioneros se hizo del 3 al 5 de noviembre.  Ninguno era prisionero político, aunque una silla vacía en su audiencia habría sido ocupada por el prisionero guerrillero de las FARC Tulio Murillo.  Las autoridades colombianas le negaron el permiso para viajar y testimoniar.  


La reproducción de un video del testimonio de Murillo llegó a ser un dramático punto culminante.  Como lo reportaron en pacocol.org, Murillo dio "voz a los prisioneros demandando que la crisis humanitaria en las prisiones colombianas sea superada".   Ellos están en prisión, él culpó, por las vagas acusaciones de "rebelión" o "terrorismo" y porque los procesos penales producen "falsos positivos judiciales".

El ej√©rcito colombiano captur√≥ a Tulio Murillo durante operaciones de combate.¬† La tortura en prisi√≥n le produjo heridas que llevaron a que su pierna fuera amputada.¬† El v√≠deo de rendici√≥n de su testimonio, grabado en la prisi√≥n de C√ļcuta en medio de una multitud de prisioneros, muestra im√°genes de la vida en prisi√≥n. (1)

El acad√©mico Francisco Javier Tolosa, √©l mismo un ex prisionero, se√Īala que: "En¬† medio de la aguda crisis carcelaria y judicial que vive el pa√≠s, "[nosotros] existimos en Colombia cerca de 11 mil procesados pol√≠ticos que requerimos nuestro reconocimiento como tal, y como v√≠ctimas de este conflicto social armado, que debemos tener viva voz en la construcci√≥n de una paz estable, duradera y democr√°tica". (2)¬† ¬†

Los prisioneros v√≠ctimas de la lucha de clases recientemente¬† consiguieron un est√≠mulo internacionalista de una carta enviada por el poeta Marcos Ana de Espa√Īa.¬† Un firme antifascista, Ana pas√≥ 23 a√Īos en las prisiones de la dictadura de Franco y fue dos veces condenado a muerte.

Ana escribió: "La solidaridad no tiene fronteras ni distancias y todos conocemos vuestra existencia y estamos orgullosos de vuestra lucha y vuestros sacrificios. (...) Os arrancaremos de las sombras, os devolveremos la luz del día y la libertad que os arrebataron.  Que hay cien pueblos os llaman y os buscan con sus lámparas rojas avanzando desde las cinco partes de la tierra!".

David Rabelo, un l√≠der del Partido Comunista Colombiano, est√° cumpliendo una condena de 18 a√Īos de c√°rcel.¬† Ana le envi√≥ un libro de sus poemas.¬† En su interior Rabelo encontr√≥ un mensaje inscrito: "Nos hirieron, nos golpearon y hasta nos dieron muerte, pero jam√°s nos doblaron."

Notas:

https://www.youtube.com/watch?v=ESfhPwY2orU&index=1&list=PL4BUlQBKuHekhIT-4TtpQrqj778akweCi;feature=player_embedded

2. La cita es del Nuevo libro de Tolosa titulado "Colombia en el Camino de la Libertad y la Paz", Capítulo dos.


Humanitarian And Human Rights Crises In Colombian Prisons

By W. T. Whitney Jr.

Prisoners in Colombia have gained new visibility recently. Prisoner protest actions are one factor. Another is discussion in the Havana peace talks of prisoners as victims of armed conflict.
 
What happens at the talks readily becomes public knowledge in Colombia and elsewhere. That's because negotiators of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) encourage discussions of their negotiating points in Colombia and publicize them on the Internet.  November, 2014 marked the two-year anniversary of talks between the FARC and the Colombian government.

Beginning on October 20, hunger strikes and rejection of prison rules spread throughout 14 Colombian prisons. Spokespersons for the National Prison Movement (NPM), organizer of the demonstrations, denounced overcrowding, miserable health care, impediments to family visiting, poor food, filthy sanitary conditions, and contaminated and scarce  water. They accused prison authorities of torture, reprisals, and corruption.

Earlier they called for a declaration of humanitarian emergency, passage of Law 082 which reduces sentences by 20 percent, eight-hour family visits, "real, definitive, and immediate" solutions for the prison health-care crisis; and no more extraditions. A Colombia - U.S. agreement provides for extradition every month of 15-20 Colombians in return for a U. S. subsidy.  Most face drug trafficking charges.

Guards at C√≥mbita prison bent on intimidation placed political prisoners in isolation.¬† Tramac√ļa prison in Valledupar was cited as the number one center for torture and systematic violation of human rights.¬† Tramac√ļa, some say, is the "Guantanamo of Colombia".

The NPM organized hunger strikes in multiple prisons in April 2013. NPM then called for prevention and education instead of incarceration, reduced or alternative sentencing, and recognition of special status for political prisoners.

Humanitarian Crisis

Recently Bogota's El Tiempo newspaper published a report, with photos, documenting Colombia's prison scandal.  One learns that, as of June, 2014, Colombia's 138 prisons originally built to accommodate 76,553 prisoners were housing 117,018 prisoners - or 40,465 over the limit. The medium security prison in Riohacha, in Colombia's northeast, has 538 prisoners occupying space for 100 prisoners.

According to the report, 34.5 percent of prisoners, some imprisoned for six years, have yet to be convicted or sentenced. Mentally ill prisoners are part of the general prison population, 108 children live with their imprisoned mothers, and employment is available for only 1,441 prisoners. Re-socialization and educational activities are impossible because 117, 018 prisoners must share 544 prison common areas.

Expressions of FARC solidarity with the protests added to public awareness. In a statement October 28, the FARC peace delegation "raise[d] its voice in solidarity with the prisoners and political prisoners involved with a hunger strike and peaceful disobedience."  The FARC backed NPM demands and named five prisoners who died without adequate medical care.

The statement condemned "death and destruction" following a recent fire in the Barranquilla prison and denounced violent repression of peaceful demonstrators at the Combita prison.  The FARC urged "solutions for the structural problems and the deep crisis of the decadent and crumbling national prison system converted [now] into a scenario of torturing, crimes and flagrant violations of human rights."

The FARC negotiating team provides reports on its "minimum proposals" on various agenda items, most recently that of victims. That report, focusing more on political prisoners than on the general prison population, identified victims and assigned responsibilities. The FARC regards both captured insurgents and imprisoned non-combatant dissenters as political prisoners.  

Political prisoners' human rights are being violated, the FARC claims, and they are "victims of the conflict." FARC negotiators seek establishment of a "special study commission regarding the situation of political prisoners." The commission "would identify victims of the state's justice system subjected to judicial sham for political reasons."

Victims of class conflict

By naming prisoners as victims of armed conflict, along with others, negotiators showed off the tendency of successive Colombian governments to lump armed resistance groups, peaceful dissenters, jailed insurgents, and non-violent prisoners of conscience together as enemies of the state. Schism within Colombian society is readily apparent.

Colombian governments have long served big landowners primarily, but also business and financial elites. Governments have sought to protect their use and control of land. Those claiming to speak and act on behalf of Colombia's majority population are on the other side. Thus the context within which the fate of prisoners is shaped is one of conflict between social classes.  

There are these other victims: hundreds of striking banana workers murdered in Ciénaga in 1928, thousands of land-hungry small farmers killed prior to Jorge Eliécer Gaitán's assassination in 1948, 200,000 rebellious peasants killed over the following ten years, and tens of thousands of political dissidents, real and imagined, killed after 1964 when the FARC came into existence. FARC insurgents originally were small farmers defending their right to land. Millions of Colombians displaced from land are victims too.

In one set of their "Minimal Proposals", FARC peace negotiators name the parties responsible for creating victims. That the U. S. government is one of them further confirms the class-based nature of victimization of prisoners. That government's hostility to working or poor people's mobilizations is well-known.

The FARC negotiating team recognizes "the central responsibility of the United States in the origin, persistence, and dynamics of expansion, escalation, and intensification of the conflict, in different phases and facets. The result has been to generate processes of systemic victimization."

A prisoner's video testimony

In recent weeks, delegations of Colombian victims traveled to Havana to testify before the peace negotiators. The fourth such delegation consisting of 11 former prisoners did so on November 3-5. None were political prisoners, yet an empty chair at their hearing would have been occupied by jailed FARC guerrilla Tulio Murillo.  Colombian authorities refused permission for him to travel and testify.  

A video rendition of Murillo's testimony became a dramatic highlight. As reported on pacocol.org, Murillo gave "voice to prisoners demanding that the humanitarian crisis in Colombian prisons be overcome." They are in prison, he charged, because of vague allegations of "rebellion" or "terrorism" and because criminal proceedings yield "judicial false positives."

The Colombian army captured Tulio Murillo during combat operations. Torture in prison caused wounds that led to his leg being amputated.¬† The video rendition of his testimony, recorded in the C√ļcuta prison amidst a crowd of prisoners, shows images of prison life. (1) ¬†

Academician Francisco Javier Tolosa, himself a former political prisoner, points out that: "In the midst of the acute prison and judicial crisis the country is going though (...) we, 11 thousand political prisoners, do exist in Colombia." Furthermore, "we require recognition as such, and also as victims of this social, armed conflict. We must have an actual voice in the building of a stable, long-lasting, and democratic peace." (2)  

Prisoner victims of class struggle got an internationalist boost recently from a letter sent by poet Marcos Ana from Spain. A steadfast anti-fascist, Ana spent 23 years in prisons of the Franco dictatorship and was twice condemned to death.

Ana wrote: "Solidarity has no borders or distances and all of us know of your existence and we are proud of your struggle and your sacrifices. (...) We pull you out of the shadows and return the light of day to you and the freedom they snatched from you. Let peoples by the hundreds come calling and looking for you with their red lamps advancing from the five parts of the earth!"

David Rabelo, a leader of Colombia's Communist Party, is serving an 18-year jail term. Ana sent him a book of his poems. Inside, Rabelo found a message inscribed:  "They wounded us, struck us down, even killed us, but they never turned us."

Notes:

https://www.youtube.com/watch?v=ESfhPwY2orU&index=1&list=PL4BUlQBKuHekhIT-4TtpQrqj778akweCi;feature=player_embedded

The quote is from Tolosa's new book titled "Colombia on the Road to Liberty and Peace," Chapter two.


FORO POR LA DEFENSA DEL PENSAMIENTO CRITICO

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FORO POR LA DEFENSA DEL PENSAMIENTO CR√ćTICO Y EL LIBRE EJERCICIO DE LA OPOSICI√ďN POLITICA

Con el foro se busca visibilizar y denunciar una serie de amenazas y
acciones criminales en contra de estudiantes y profesores de la UTP,
amenazas y acciones que no han podido ser esclarecidas y las cuales han
contribuido a que se acalle e inmovilice el ejercicio del movimiento
estudiantil en su lucha constante por una universidad de calidad y de
car√°cter p√ļblico, similar fen√≥meno se experimenta en¬† otras universidades
del país, impidiendo con esto el libre desarrollo y goce de los derechos a
la asociación, movilización y a la protesta. También se busca hacer un
llamado a la comunidad académica a que ocupe su lugar en la defensa del
pensamiento crítico, la libertad de expresión y de cátedra, que con
decisiones como la inhabilidad del profesor Miguel √Āngel¬† Beltr√°n,
peligran. Esto en perspectiva del proceso de dialogo de La Habana y de la
b√ļsqueda permanente de la concreci√≥n de la soluci√≥n pol√≠tica al conflicto
social, político y armado.

Invitados:

Miguel √Āngel Beltr√°n Villegas
Sociólogo, profesor e investigador universitario

Guillermo Casta√Īo Arcila (Por confirmar)
Profesor Facultad C. Ambientales

Felipe Marín Guzmán
Vocero nacional de la MANE

Saludos de Estudiantes amenazados, Liliany Obando y de la Delegación de Paz
de las FARC EP

Lugar: Auditorio Jorge Roa Martínez
Fecha: Miércoles 12 de noviembre
Hora: 3:00 PM

Invita:
- Mesa de Organizaciones Sociales y Defensoras de DDHH.
- MOVICE Capítulo Risaralda.
- Fundación para la Solidaridad y la Defensa con la Población Carcelaria
"Juan David Pineda Cardona".
- Mesa Institucional de Derechos Humanos de la UTP.

http://solidaridadydefensa.blogspot.com/2014/11/foro-defensa-del-pensamiento-critico-y.html


LOS PRISIONEROS POLITICOS COMO VICTIMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO

 

Sobre este espinoso tema es bueno remontarnos a la historia para que ella aclare la naturaleza del delito pol√≠tico as√≠ como su desnaturalizaci√≥n.¬† Nos es oportuno con uno de los primeros alzamientos dado por los criollos y mestizos contra la colonia espa√Īola, donde¬† las mismas¬† fueron catalogadas de sediciosas o simplemente tratados como simples delito de lesa magestad.¬† Como ejemplo tenemos el levantamiento de los comuneros en el a√Īo de 1781 liderado en gran parte por Jos√© Antonio Gal√°n.¬† Es de recordar que derrotado este levantamiento, los tribunales y oidores de la real audiencia lo condenaron por rebeli√≥n, sedici√≥n, enfrentamiento atrevido contra el poder colonial, con el nefasto resultado del asesinato y desmembramiento de los condenados para imprimir miedo a todo aquel que pensara y actuara diferente a la corona.
 
En ese mismo orden, las constantes persecuciones, encarcelamientos, destierros contra la humanidad de Antonio Nari√Īo por el s√≥lo hecho de traducir la declaratoria de los derechos del hombre y del ciudadano, o sea, siempre fue un perseguido pol√≠tico. Del llamado grito de independencia, los¬† rebelados contra la corona en armas eran juzgados y sentenciados por tribunales y condenados a muerte por el delito de Lesa Magestad.
 
Ya para los a√Īos siguientes a√Īos, los levantamientos en armas eran tratados y condenados a muerte por el mismo delito.¬† Ya para el a√Īo de 1830 Santander, llamado el hombre de las leyes, junto al Consejo de Estado comenzaron a dar vida al primer c√≥digo penal en Colombia y definieron la rebeli√≥n como ?el levantamiento o insurrecci√≥n de una porci√≥n m√°s o menos numerosa de s√ļbditos de la Rep√ļblica que se alzan contra el gobierno supremo constitucional de la naci√≥n, neg√°ndole la obediencia debida o procurando sustituirlo o haci√©ndole la guerra con las armas?.¬† Este delito fue catalogado como traici√≥n e infamia y a los autores se les condenaba a muerte.
 
El levantamiento en armas contra los reg√≠menes espurios y tir√°nicos no es otra cosa que una de las v√≠as como √ļnica alternativa para que se le reconozcan al adversario sus derechos que le han sido excluidos de los escenarios pol√≠ticos, econ√≥micos, sociales, econ√≥micos, culturales, raciales, etc., etc., del pa√≠s.
 
Es as√≠, que a fines del siglo XIX, Miguel Antonio Caro y Rafael Nu√Īez utilizaron el llamado proyecto regenerador excluyendo al opositor pol√≠tico y arremetiendo su persecuci√≥n a toda forma de protesta social, todo ello devenido de la religi√≥n cat√≥lica con su denominada senda ?orden y las buenas costumbres?.¬† Bajo este postulado, los se√Īores mencionados emitieron la famosa ?ley de los caballos?, la cual limitaba dr√°sticamente la libertad de expresi√≥n, el derecho de organizaci√≥n, todo como un mecanismo para amordazar al adversario pol√≠tico, dejando as√≠ para los √ļltimos, nada m√°s que la v√≠a del levantamiento armado.
 
En los a√Īos subsiguientes, los lineamientos regeneradores fueron los postulados fundamentales del establecimiento como pol√≠tica de Estado, que s√≥lo tiene un cambio con la abolici√≥n de la pena de muerte bajo el acto legislativo No. 3 de 1910, del resto, todo qued√≥ igual, con un agravante de la hegemon√≠a conservadora.
 
Llevando este orden de ideas es importante traer a colaci√≥n c√≥mo el establecimiento sofoc√≥ la movilizaci√≥n social de la naciente clase obrera de la huelga bananera de 1928, culminada con una masacre el 6 de diciembre de ese mismo a√Īo.¬† Este ignominioso acto hasta nuestros d√≠as ha pasado a engrosar la impunidad.¬† Pero contrastando esto, a los sobrevivientes de esta masacre, los enjuiciaron bajo los delitos de sedici√≥n y rebeli√≥n por su participaci√≥n en la lucha sindical y obrera.
 
El c√≥digo penal de 1936 defini√≥ la rebeli√≥n como: "alzamiento en armas para derrocar al gobierno nacional legalmente constituido o para cambiar o suspender en todo o en parte, el r√©gimen constitucional existente en lo que se refiere a la formaci√≥n, funcionamiento y renovaci√≥n de los poderes p√ļblicos y √≥rganos de la soberan√≠a".
 
Despu√©s del asesinato del caudillo liberal Jorge Eli√©cer Gait√°n el 9 de abril de 1948, magnicidio hoy como muchos en la impunidad, comienzan a juzgar a los rebeldes por delitos de asociaci√≥n para delinquir, dejando con ello de lado la esencia del ser rebelde.¬† Esto se elimin√≥ con la amnist√≠a de 1954, pero por otro lado, la permanente aplicaci√≥n del estado de sitio con el fin de reestablecer, seg√ļn sus palabras, el control social.
 
Los a√Īos subsiguientes no fueron ni han sido los mejores para el opositor pol√≠tico y menos para quienes caemos en manos del r√©gimen.¬† Es as√≠ que cada gobierno, bajo la fachada de la legalidad y la legitimidad devenida de su llamada democracia dictan leyes y acu√Īan todo tipo de t√©rminos a su antojo y acomodo.¬† Es as√≠ como el gobierno de turno de Alfonso L√≥pez Michelsen cre√≥ normas bajo triqui√Īuelas cometiendo todo tipo de arbitrariedades en contra de campesinos, estudiantes, obreros, etc., los cuales tuvieron su m√°xima expresi√≥n en el Paro C√≠vico Nacional del 14 de septiembre de 1977.
 
Pero la lucha no paró allí sino todo lo contrario ya que crece el descontento social así como el incremento de las luchas sociales y populares, al igual que la armada.  Por ello el gobierno entrante de Julio César Turbay toma una serie de medidas represivas en contra del opositor político teniendo como su máxima expresión "el estatuto de seguridad", el cual no era otra cosa que las desapariciones, detenciones arbitrarias, torturas, persecuciones a los activistas populares, así como a sectores críticos, generando una gran crisis de derechos humanos en el país.
 
Aunado a ello se da como prerrogativa la justicia penal militar para investigar y juzgar durante los períodos de estado de sitio, determinados delitos cometidos por civiles. Por ello los jueces militares tenían competencia para juzgar cerca del 30% de todo tipo de delitos, pues los autorizaba el código penal en los cuales estaba contenida la rebelión, sedición y asonada.  Y como perla mayor, el juez era el comandante mayor de la unidad militar.  Vocal, jueces de audiencia y asesor jurídico, todos eran subalternos del primero, violando con ello el  principio al debido proceso y de defensa real.
Lo maquiavélico y perverso de dicho estatuto de seguridad, como fue la ampliación del fuero militar para juzgar civiles, aparte de la calificación de terroristas a toda manifestación de lucha popular fue que la denominaran "asociación para delinquir", desfigurando con ello la esencia del delito político para lo cual es importante citar un artículo del doctor Carlos Lozano Guillén, el cual reza: "es evidente que para la ejecución de un delito político es preciso que la mayoría de los casos cometer delitos conexos con el delito político y sería absurdo que por esos delitos conexos sojuzgara al delincuente político con un criterio diferente al de la categoría de delincuente a que ellos pertenecen".
 
Colombia est√° sumida en una belicosidad amparada por los¬† sucesivos gobiernos.¬† De all√≠ que toda forma de protesta social y popular ha sido brutalmente reprimida creando delitos punitivos como privaci√≥n f√≠sica de la libertad a quienes "perturben el orden p√ļblico y alterar el pac√≠fico desarrollo de las actividades sociales", cometiendo as√≠ el establecimiento el m√°s descarado terrorismo de Estado llevando a la legislaci√≥n al punto de catalogar al pueblo como enemigo interno.¬† Todo ello asimilado de la doctrina de seguridad nacional o guerra preventiva, donde no hay distingo entre combatiente armado y cualquier nacional cercano a √©l.
 
Nosotros, as√≠ como gran parte de los colombianos tenemos memoria hist√≥rica, adem√°s hemos vivido la m√°s cruel y descarada realidad del conflicto colombiano en carne propia y no como victimarios sino como v√≠ctimas y no como generadores de violencia sino como surgidos como respuesta a la violencia estatal.¬† Por ello es bueno recordar c√≥mo el embajador de los Estados Unidos en Colombia, en una afrenta a nuestra soberan√≠a patria, as√≠ como a nuestro leg√≠timo derecho a luchar por lo que nos pertenece, nos acu√Ī√≥ el se√Īor Lewis Tamb, en el a√Īo de 1986, el remoquete de narco-guerrilla e igualmente, despu√©s de los atentados de las torres gemelas en los Estados Unidos, todos los procesos en contra de los rebeldes fueron adem√°s¬† de rebeli√≥n, el de terrorismo.¬† Todo esto con el fin de mantener tras las rejas al opositor pol√≠tico.
 
Por ello a partir del llamado Plan Colombia como modelo de lucha anti-subversiva se modernizaron y re-potenciaron las fuerzas militares en todo sentido, continuando la represión a granel contra toda forma de inconformidad popular con la llamada política de seguridad democrática y el estatuto comunitario con el sofisma de que "la principal amenaza contra la seguridad y el establecimiento del Estado y la democracia colombiana es el terrorismo, el cual incluye a todos los grupos armados irregulares que de manera expresa acuden a la violencia, acuden al terror para intimidar a los ciudadanos y para tratar de instrumentar sus propósitos".
 
Igualmente la implementaci√≥n de las zonas especiales de rehabilitaci√≥n y consolidaci√≥n, aprobaci√≥n del estatuto anti-terrorista y una ley de alternatividad penal, todo encaminado a controlar las √°reas de influencia guerrillera, as√≠ como capturar a las personas civiles consideradas como redes de apoyo a las estructuras subversivas. ¬ŅCu√°ntas personas no cayeron a las c√°rceles y vulner√°ndoseles todos sus derechos habidos y por haber? ¬ŅCu√°ntos de √©stos no fueron desaparecidos, masacrados y torturados despu√©s de salir de prisi√≥n, muchos de ellos comprobada su inocencia? ¬ŅA cu√°ntos de ellos el r√©gimen les ha aceptado como v√≠ctimas de cr√≠menes y terrorismo de Estado?
Hoy por hoy padecemos los mismos embates.¬† Tanto es que se aprobaron estatutos de seguridad ciudadana, criminalizando a√ļn m√°s la protesta social, hacinando de luchadores sociales y populares las ignominiosas c√°rceles, aunado a un total confinamiento, al tedio y al olvido.
 
Es de anotar que los luchadores sociales y populares no somos delincuentes ni terroristas, somos luchadores sociales, contrario a lo que pretenden hacernos ver, ya que nuestro inalienable e indiscutible de luchar por un país con justicia social, soberanía, equidad e igualdad, siguen y seguirán incólumes, ya que las razones, así como las causas que generaron nuestro alzamiento siguen hoy más vigentes.
 
Adem√°s, los sucesivos gobiernos t√≠teres de turno "buscan la fiebre del enfermo en las s√°banas".¬† Ahora bien, si tenemos presente la peque√Īa narrativa, podemos hacernos a una idea pormenorizada del tama√Īo de las dificultades que hemos tenido que afrontar los que nos hemos enfrentado al r√©gimen, ya sea en armas o sin ellas.
 
Aunado a ello es que el sistema no quiere cambios estructurales y trascendentales, sino quieren por todos los medios represivos mantener su Statu Quo.  Todo ello deriva que los luchadores sociales y populares seamos víctimas del Terrorismo de Estado, ya sea por acción u omisión del Estado.  Y qué decir, de la ley positiva de este país, no es más que "letra muerta" o simplemente creada para "los de ruana".
 
Hoy Colombia, recientemente reconocida por Juan Manuel Santos, vive un conflicto político, social y armado reconocimiento que no recoge la desnaturalización del delito político, pero ya es un avance para la solución a la grave crisis que vive el país y que a su vez abre la discusión sobre dos temas trascendentales para la firma de un proceso de paz, como es la amnistía e indulto.
 
Desde esta visi√≥n, es sumamente importante, as√≠ como una necesidad imperiosa que los prisioneros pol√≠ticos y de guerra en c√°rceles colombianas como del extranjero sean tambi√©n catalogados como v√≠ctimas del conflicto armado que padece Colombia por m√°s de 50 a√Īos, ya que esto ayudar√≠a a una verdadera reconstrucci√≥n y reconciliaci√≥n entre los colombianos as√≠ como el esclarecimiento de la verdad real como fuente de justicia y de reparaci√≥n.¬† Dejar por fuera a √©stas v√≠ctimas ser√≠a re-victimizar a las v√≠ctimas que han padecido la m√°s atroz de las guerras.
 
En Colombia, seg√ļn las estad√≠sticas hay m√°s de 9.500 prisioneros pol√≠ticos y de guerra, lo que demuestra lo dif√≠cil que es exponer las ideas en este pa√≠s.¬† De all√≠ que vemos oportuno se√Īalar algunos nombres de¬† compa√Īeros prisioneros pol√≠ticos y de guerra que han sufrido todo el fragor de la guerra en campos y ciudades, as√≠ como en prisi√≥n.¬† Es as√≠ que son los casos de Tulio Murillo √Āvila, prisionero de guerra de las FARC, con discapacidad, enfermo y quien hizo proceso de ruptura.¬† Actualmente est√° confinado en la c√°rcel de C√ļcuta, Norte de Santander, Liliany Patricia Obando, prisionera pol√≠tica, v√≠ctima de montajes judiciales, as√≠ como v√≠ctima de fraude procesal y pocas, por no decir nulas garant√≠as de un debido proceso.¬† Jos√© Marbel Zamora P√©rez, militante de la JUCO, orientado de PROVIVIENDA, fundador del grupo teatral m√°scaras y miembro de la UP, obligado por las persecuciones en su contra a tomar las armas y es hoy un prisionero pol√≠tico y de guerra de las FARC, confinado en la penitenciar√≠a La Tramac√ļa de Valledupar, Cesar.
 
As√≠ podemos proponer otros compa√Īeros, los cuales m√°s que exponer su vida y sufrimientos propios narrar√≠an descarnadamente el dolor constante a que son sometidos m√°s de 130.000 presos colombianos que viven en completo abandono estatal, vulner√°ndoseles toda clase de derechos, someti√©ndolos a un hacinamiento de m√°s del 56%, alejados de sus familias, sin garant√≠as jur√≠dicas y procesales, confinados al tedio, el olvido, sin oportunidades laborales, soportando un r√©gimen netamente punitivo, con una campante corrupci√≥n y un abrumador desorden administrativo y judicial que solo tiene soluciones en la construcci√≥n de m√°s c√°rceles para poner en detrimento una vez m√°s el fisco nacional.
 
Adem√°s, los compa√Īeros escogidos llevar√°n a la mesa con estad√≠stica el trato cruel e inhumano que tenemos que soportar los prisioneros pol√≠ticos y de guerra tanto al momento de la captura como despu√©s de ella, ya que desde ese mismo instante, por el m√©todo prejuicioso de la rama judicial, ya estamos condenados de antemano y solo tenemos que limitarnos a esperar elevadas condenas por la misma desnaturalizaci√≥n del delito pol√≠ticos.
 
Hoy las prisiones colombianas son unos dep√≥sitos de seres humanos, por ello los prisioneros pol√≠ticos somos tratados de forma desigual, pues ya ni siquiera somos separados de los dem√°s presos, ll√°mense sociales, BACRIM o paramilitares, sumado a que no contamos con una debida atenci√≥n en salud, ni tampoco un trato especial para los adultos mayores y qu√© decir, para las compa√Īeras madres cabeza de hogar y en lactancia a las cuales el r√©gimen les secuestra a sus hijos, priv√°ndolos de la libertad. ¬ŅQu√© delito cometi√≥ el beb√©?¬† ¬ŅPor qu√© no dar beneficios jur√≠dicos o penas alternativas sustitutivas de la prisi√≥n para los lisiados de guerra, enfermos terminales¬† madres en lactancia y cabeza de hogar y adultos mayores?¬† Esto lo podr√≠a dar el gobierno desde ya como muestra real de paz.¬† Estos, as√≠ como otros temas ser√≠an llevados a la mesa de di√°logos de La Habana por los prisioneros pol√≠ticos y de guerra como v√≠ctimas del conflicto armado.
 
No podemos dejar pasar el ya acontecimiento donde ya en La Habana estuvieron una desertora de las FARC-EP, el general Mendieta, A√≠da Abella y otras treinta y tres v√≠ctimas de todo tipo, as√≠ que como prisioneros pol√≠ticos no vemos impedimento de participar en dicha mesa para all√≠ exponer los sufrimientos que padecemos los prisioneros pol√≠ticos y de guerra v√≠ctimas del conflicto armado que nos encontramos pudri√©ndonos en c√°rceles colombianas y del exterior por el √ļnico y leg√≠timo derecho de alzarnos contra reg√≠menes espurios y tir√°nicos que nos cerraron todos los caminos del di√°logo y la concertaci√≥n como salida civilizada a la grave crisis econ√≥mica, pol√≠tica y social que padece Colombia.¬† Por tanto, no queremos que se nos cierre ese espacio sino que por el contrario se abra para as√≠ llegar al entendimiento bajo el principio del respeto, la tolerancia y la sind√©resis.
 
PRISIONEROS POL√ćTICOS DEL ERON PICOTA