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La firma de la paz en La Habana, las FARC-EP y las cr√≠ticas de la ‚Äúultraizquierda‚ÄĚ

La firma de la paz en La Habana, las FARC-EP y las cr√≠ticas de la ‚Äúultraizquierda‚ÄĚ:

¬†(Reflexiones en torno al art√≠culo del guerrillero Gabriel √Āngel: ‚ÄúLas v√≠as para la revoluci√≥n y el socialismo a√ļn siguen siendo exploradas‚ÄĚ)

 Por Dax Toscano

La concreción de un acuerdo definitivo que permitiría la firma de la paz en Colombia ha generado diversas reacciones.

¬†Estas se han puesto en evidencia con mayor claridad a partir del √ļltimo evento celebrado el pasado 23 de junio de 2016 en la Habana, Cuba, cuando con la presencia del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, del Comandante de las FARC-EP, Timole√≥n Jim√©nez y otras personalidades, como el Presidente de Cuba, Comandante Ra√ļl Castro, se estableci√≥ el cese bilateral definitivo de acciones militares como un paso m√°s para poner fin a la conflagraci√≥n armada, acto en el cual, adem√°s, se puso en conocimiento que la insurgencia dejar√≠a las armas, las mismas que m√°s adelante servir√≠an para la elaboraci√≥n de tres monumentos.

 Desde la derecha fascistoide, ha sido Uribe y sus adláteres los que, desde un inicio, han expresado su repudio al proceso de paz y han indicado que hay que ir con todo, es decir arreciar con más guerra, asesinatos, falsos positivos contra el pueblo y la guerrilla de las FARC-EP, a la que, sin descanso, califican como organización terrorista y criminal.

¬†Por su parte, sectores de izquierda, aunque sin tanto ruido, quiz√°s por prudencia o por respeto, tambi√©n han expresado sus cr√≠ticas contra lo acordado en los √ļltimos meses en la Habana por parte de la insurgencia y el gobierno colombiano, enfocando sus cuestionamientos fundamentalmente contra las decisiones de las FARC-EP.

¬†Un trabajo realizado por el guerrillero fariano, Gabriel √Āngel, titulado: ‚ÄúLas v√≠as para la revoluci√≥n y el socialismo a√ļn siguen siendo exploradas‚ÄĚ, ha generado mucha m√°s pol√©mica en personas y organizaciones vinculadas con la izquierda.

¬†En sus cr√≠ticas, si podemos llamarlas as√≠, parecer√≠a que las FARC-EP, lo dice Gabriel √Āngel con precisi√≥n, claudicaron y traicionaron a la causa de la revoluci√≥n colombiana. No cabe otra cosa, entonces, que condenarlas por acto tan vil.

¬†Me acerqu√© a las FARC-EP hace unos ocho a√Īos atr√°s. Conoc√≠ gente maravillosa. Aprend√≠ mucho de su lucha y su accionar y esa es la raz√≥n por la cual escribo estas palabras, ante los cuestionamientos que hoy se hacen a la agrupaci√≥n que formara Manuel Marulanda y Jacobo Arenas, entre otros grandes h√©roes insurgentes.

¬†Parto por dejar en evidencia el trabajo arduo llevado adelante por la Delegaci√≥n de Paz de las FARC-EP, que no se ha detenido un solo instante en el estudio de los temas fundamentales que competen a las mayor√≠as pobres de Colombia, para as√≠ elaborar las propuestas y proyectos que se han discutido a lo largo de estos a√Īos en Cuba. Es necesario indicar la disciplina de las y los combatientes farianos, su conducta intachable y su profundo amor por el estudio y el aprendizaje que se han evidenciado en la constituci√≥n de p√°ginas web, en la elaboraci√≥n de escritos diversos y el desarrollo de un noticiero, por solo poner unos ejemplos.

Cada una y cada uno de los miembros de las FARC-EP en la Isla, han dado el m√°ximo para que Colombia pueda alcanzar la paz con justicia social.

¬ŅQui√©n puede dudar de la integridad moral de los combatientes farianos? Ser√≠a en verdad est√ļpido.

¬†Ellos se las han jugado el todo por el todo, tanto en el campo de batalla militar, como en el campo de batalla pol√≠tico. Algunos con una militancia de toda una vida, otros con 15, 20, 30 a√Īos de lucha. Entregados a la revoluci√≥n y transformaci√≥n del pa√≠s, con el objetivo de construir la Colombia Nueva.

Lo preocupante es que se pretenda cuestionar desde fuera, que se quiera atacar a quienes recibieron plomo, bombas y que sufrieron el embate m√°s cruel del imperialismo y el Estado colombiano con todos los planes dise√Īados para masacrarlos como fueron el Plan Colombia, el Plan Patriota o el Plan Espada de Honor.

En el camino qued√≥ gente valiosa: Ra√ļl Reyes, Iv√°n R√≠os, el Mono Jojoy, Alfonso Cano, Caliche, Lucero y otras y otros compa√Īeros valiosos.

Pero no se arredraron. Continuaron y, en cierta forma, también lograron sus victorias.

Creo yo que el mayor triunfo, hace cuatro a√Īos y un poco m√°s, es haber logrado sentarse en la mesa de conversaciones con el Estado colombiano para dialogar, en igualdad de condiciones, sobre la paz para el pa√≠s. En eso se empe√Ī√≥ el Comandante Alfonso Cano.

Y, pese a todas las trabas de la oligarqu√≠a colombiana, las FARC-EP han podido concretar algunos acuerdos importantes, a m√°s que han logrado hacer p√ļblicas, pese al cerco medi√°tico, cada idea por ellos propuesta. Nadie, en su sano juicio, puede dudar de la voluntad de la insurgencia fariana para alcanzar la paz con justicia social. ¬ŅPueden decir los ultra marxistas, maoistas, trostskistas, stalinistas que los comandantes revolucionarios en Cuba, claudicaron, se entregaron al Estado colombiano y, de la noche a la ma√Īana, se hicieron reformistas?

Las críticas soterradas también están dirigidas contra las FARC-EP, porque han decidido dejar las armas como vía para alcanzar el poder.

Mi criterio es que las armas no deber√≠an entregarse. En su totalidad, por lo menos, creo que no. Expreso esto, no con la idea de que la guerra contin√ļe. No he cogido una pistola, menos un fusil. No dej√© mi hogar, ni la familia para meterme en las selvas y luchar para materializar el sue√Īo de la construcci√≥n del socialismo. Mi aporte ha sido modesto, a trav√©s de la palabra hablada y escrita. Un granito de arena.

Mi preocupaci√≥n respecto a la dejaci√≥n de armas tiene que ver con el peligro que implica para la organizaci√≥n y sus militantes estar inermes frente a un aparato estatal policial, militar y paramilitar que utilizar√° cualquier recurso para deshacerse de los revolucionarios. En el imperialismo y en las oligarqu√≠as de todo tipo, no hay que confiar ni un tantito as√≠. Me acuerdo de Sandino y sus compa√Īeros asesinados¬† cobardemente en Nicaragua, luego de firmar la paz. Me acuerdo de los miembros de la Uni√≥n Patri√≥tica masacrados por el Estado y sus fuerzas represivas, incluidos los paracos.

Los camaradas deben formar un adecuado aparato de inteligencia y seguridad para evitar una masacre. Los paras, los sicarios van acecharlos, y ahí hay que defenderse. Y eso se hace con armas.

Pero también preocupa, y mucho, la situación de los campesinos en diversas zonas del país, quienes han expresado su temor porque ahora van a quedar desprotegidos ante los paramilitares y el mismo ejército.

Pensar que la lucha armada contra la clase dominante no tiene sentido, es una ingenuidad. Pero pensar que es la √ļnica v√≠a, tampoco es correcto.

Hay una posibilidad de luchar por la concreción de mejores condiciones de vida para la mayoría de los colombianos, por otras vías que no sea la armada. Esperemos que sea así. Y si esto fracasa, el pueblo volverá a organizar sus milicias, sus guerrillas, sus ejércitos revolucionarios.

Es muy arriesgada la decisi√≥n tomada por los compa√Īeros de las FARC-EP. Quiz√°s pequen de excesiva confianza respecto a las promesas del Estado colombiano. Pero eso no puede descalificarlos como traidores, reformistas, socialdem√≥cratas o pragm√°ticos.

El marxismo es el an√°lisis concreto de la realidad concreta. As√≠ lo se√Īala Gabriel √Āngel en su escrito. S√≠, por supuesto.

Hay poses de intelectuales, de acad√©micos progre y otras de gur√ļs revolucionarios, mismos que pretenden dan recetas para hacer las revoluciones.

Desde fuera todo es f√°cil.

Uribe azuza a la guerra, pero los de su clase no van a la misma. Sus hijos son unos chicos plásticos, de esos que andan por ahí, metidos en los negocios sucios de su padre. Por eso no importa instigar para que la confrontación armada siga.

Algunos, desde la ultraizquierda, quieren que la insurgencia siga en combate.¬† Sin embargo, su internacionalismo solo llega a expresarse a trav√©s de comunicados. Los m√°s rebeldes no se decidieron a meterse al monte con los camaradas farianos, como lo hicieron hace muchos a√Īos Alexandra Nari√Īo, Natalie Mistral y m√°s compa√Īeros.

As√≠ funcionan los cuestionamientos ‚Äúrevolucionarios‚ÄĚ, sustentados en el dogma: si no se cumple la receta dada para hacer las revoluciones, la organizaci√≥n cae en desgracia ante los ojos de los sumos pont√≠fices de las transformaciones sociales.

Los duros críticos que hoy condenan a la insurgencia, no hacen, además, un análisis de la realidad colombiana.

Gabriel √Āngel topa un tema important√≠simo, con una visi√≥n gramsciana dir√≠a, que es el tema de la conciencia pol√≠tica.

Fue Antonio Gramsci el que hizo una reflexi√≥n profunda sobre la parte ideol√≥gica, sobre la cultura y los procesos de dominaci√≥n por parte del Estado para, a decir de Noam Chomsky, domesticar al reba√Īo desconcertado.

Hegemonía es el término que utilizó el revolucionario italiano, al que el fascismo condujo a la muerte.

Sería bueno que aquellos que desde la izquierda hablan sobre los acuerdos de la Habana, investiguen lo que diversos sectores de la población colombiana piensan sobre la guerra y la insurgencia.

La paz, as√≠ a secas, es el sentir de la mayor√≠a de la poblaci√≥n. Por supuesto que en los sectores m√°s claros pol√≠ticamente y en los no tan claros, pero que tienen necesidades fundamentales, tienen la esperanza de que √©sta paz est√© acompa√Īada de justicia social.

La burguesía, en cambio, quiere la paz, para dominar, explotar y feriar el país con mayor facilidad. Para ellos será más fácil hacerlo sin una insurgencia fuerte que combatir. En eso estoy muy claro. De todas maneras, el sentir general es la necesidad de paz, es decir poner fin a la guerra, a la confrontación armada dentro de Colombia.

¬ŅHan sido derrotadas las FARC en este sentido?

Personalmente, no pienso que sea así. Demostraron mucha capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias de la guerra. Por supuesto que sufrieron golpes duros. La fuerza enemiga, apoyada internacionalmente por el imperialismo yanqui, británico y por el sionismo criminal, podía sostener los gastos de la guerra, a costa del sufrimiento del pueblo colombiano, sin importarle absolutamente nada.

Del otro lado, la cosa se ¬†hac√≠a m√°s complicada, aunque jam√°s dejaron de combatir a fuerzas militarmente poderosas, num√©ricamente mayores y con tecnolog√≠a de punta. Las guerrillas m√≥viles fueron muy eficaces y la moral de combate, acompa√Īada de un adecuado entrenamiento, detuvo el embate enemigo y le asest√≥ golpes.

En fin, volviendo al tema cultural, del Estado y sus aparatos ideológicos, la oligarquía tiene ganado un gran espacio. La cultura traqueta, la de lo banal, se han impuesto en la sociedad colombiana, cultura que ha penetrado en la mente de las personas y de la que no escapan, también, los guerrilleros.

Los aparatos de poder para embrutecer a la gente, han desarrollado una diversidad de contenidos musicales ofensivos, desprovistos de belleza poética y artística. Igual lo han hecho con la programación televisiva y las producciones cinematográficas. El consumismo es fomentado por la publicidad, mientras la gente quiere tener de todo lo que la industria publicitaria capitalista le propone, como símbolo incluso de status social. 

Ese aparato mediático, propagandístico ha sido un instrumento eficaz en la guerra sicológica de baja intensidad llevada a cabo contra las FARC-EP, organización que ha recibido serios golpes en este sentido.

Mercenarios de tinta y de micrófono han calificado a la insurgencia de terrorista, la han acusado de cometer execrables crímenes, entre los que se incluyen violaciones a mujeres y trata de blancas, así como el secuestro y la extorsión. No ha habido ataque propagandístico más furibundo contra organización revolucionaria en América Latina y quizás en el mundo, que contra las FARC-EP.

Y eso ha tenido un costo político muy alto.

La guerra no se gana solamente con fusiles y bombas. Esta se lleva adelante también en el campo de las ideas y, en el caso de los revolucionarios, como dijo Marx, si las ideas no prenden en las masas, no son armas poderosas para la transformación social. Fidel así también lo ha sabido comprender.

José Martí, héroe de la independencia de Cuba dijo que si de pensamiento es la guerra que se nos hace, a fuerza de pensamiento hay que ganarla.

En este sentido me parece oportuna la reflexi√≥n de Gabriel √Āngel sobre el papel ideol√≥gico y la necesidad de ganar pueblo para la defensa y concreci√≥n de las ideas revolucionarias.

Esta guerra es mucho más complicada. Y va ser más difícil, si no se concretan los mecanismos adecuados para que la oposición política de izquierdas en Colombia pueda llevar adelante su trabajo, sin temor a que sea criminalizada o sus militantes asesinados por el Estado o los paracos.

Para llevar adelante este trabajo se requieren además recursos, medios: prensa, radio, televisión y, para ponerlos en marcha, a más de dinero, el Estado debe permitir su funcionamiento, lo cual parte por democratizar la comunicación en una sociedad en la que el poder mediático está en manos de familias poderosas.

La lucha, en esas circunstancias, se dificulta m√°s que en las monta√Īas, m√°s que en la selva.

Los camaradas de las FARC-EP, en medio de la legalidad para su accionar que les ofrece el Estado colombiano, tendrán que fortalecer sus normas de seguridad: compartimentación, inteligencia y trabajo clandestino, también. No creo, en estas circunstancias, exhibir los rostros de todos aquellos que forman parte de las filas de las FARC-EP, facilitando la tarea a los aparatos represivos y de inteligencia.

Otras inquietudes se dan en torno a lo acordado en La Habana hasta hoy día.

Una de ellas tiene que ver con la aplicación de la justicia. No habrá impunidad dicen, fundamentalmente desde el gobierno colombiano.

Esperemos que, como dice la sabiduría popular, la justicia no se aplique solo al de poncho.

No sé si los verdaderos responsables de la guerra en Colombia: empresarios, latifundistas y militares colombianos y extranjeros, autores intelectuales y materiales de falsos positivos, de masacres, del despojo y desplazamiento de poblaciones, vayan a ser juzgados.

Me preocupa saber, por ejemplo, que va a pasar con las imputaciones penales que se han hecho contra los comandantes guerrilleros, a los que en ausencia se los ha condenado a varios a√Īos de prisi√≥n, por una infinidad de cr√≠menes que no han cometido.

¬ŅEl sistema judicial colombiano, va a borrar de un solo tajo todo aquello que ha armado durante a√Īos contra los miembros de la insurgencia y que ha sido repetido por la propaganda contra las FARC-EP?

Hablando de justicia, otra preocupación es la relacionada con la situación de los presos políticos y de guerra que están pudriéndose en las cárceles colombianas. El gobierno colombiano no ha planteado realmente una política para mejorar la situación carcelaria, así como no ha hablado seriamente de una amnistía de todos los detenidos por razones políticas o por haberse levantado en armas contra el régimen. Lo que ha hecho, más bien, es establecer un código policial represivo.

No he escuchado, adem√°s, al gobierno de Juan Manuel Santos y sus delegados, pronunciarse sobre la situaci√≥n de Sim√≥n Trinidad, detenido injustamente en EEUU. Creer√≠a que ser√≠a un tremendo error firmar un acuerdo final definitivo, sin que liberen al ‚ÄúHombre de Hierro‚ÄĚ. El gobierno de Estados Unidos dice apoyar el proceso de paz, pero no ha dado muestras concretas de querer ayudar a su soluci√≥n: Sim√≥n Trinidad contin√ļa preso, en condiciones deplorables, violando sus derechos humanos, mientras los EEUU tienen todav√≠a asesores militares en Colombia, as√≠ como bases para su tarea contrainsurgente.

En relación a la organización guerrillera, mi preocupación tiene que ver con la cohesión de la misma. La vida militar es distinta a la vida civil. Los ritmos se alteran y, si no hay una convivencia colectiva, el individuo empieza a pensar en resolver su cotidianidad lejos de otros.

Si antes se trabajaba para la organización, ahora individualmente qué va a suceder, pues cada quien debe buscarse un sustento, me supongo, y eso puede conllevar al abandono de actividades que antes dentro de la organización político-militar, si se las realizaba.

Pongo ejemplos concretos: despertarse a una hora determinada, ejercitarse, tener una hora cultural, realizar tareas productivas, reuniones de c√©lula, etc. ¬Ņpodr√°n continuar realiz√°ndose en condiciones distintas a las de la disciplina militar, revolucionaria?

En cuanto al desarrollo de la actividad política, dejó planteadas algunas inquietudes.

Las FARC-EP han trabajado como partido pol√≠tico, no han sido una organizaci√≥n militarista. Jacobo Arenas, Alfonso Cano, Pablo Catatumbo, Iv√°n M√°rquez, Jes√ļs Santrich, entre muchos, han comprendido lo fundamental de ese trabajo como organizaci√≥n. El PC3 ha llevado un trabajo de masas en forma clandestina, el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia ha estado presente en las luchas de diversos sectores. Esa experiencia es valiosa para la constituci√≥n de un poderoso partido revolucionario.

El peligro radica en dejarse llevar por el juego de la democracia burguesa. Convertirse en un partido electorero y sus integrantes en cazadores de puestos para alcald√≠as, el congreso o el senado de la Rep√ļblica. Ah√≠ surgen las ambiciones por el poder, por el dinero.

Las FARC-EP deberán trabajar duramente en este sentido, para evitar estas distorsiones en las que han caído diversas agrupaciones de la izquierda latinoamericana y mundial.

El trabajo ideológico político es fundamental y el estudio del pensamiento de Bolívar, de Marx, de Engels, de Lenin, de Gramsci (y yo digo, pese algunos críticos duros, también el de Trotsky), del Che, de Fidel, de Chávez, de Manuel Marulanda, de Alfonso Cano debe ser fundamental para que la organización avance políticamente. Jamás olvidar, además, los aportes hechos en la lucha por la revolución colombiana de valiosos héroes insurgentes como fue el Mono Jojoy.

Hay, de seguro, otros elementos que no los he topado en este escrito. Ya vendrán otros camaradas desde las FARC-EP o desde otras agrupaciones que los expongan y que contribuyan al debate respetuoso con una organización que se ganó desde décadas atrás, un sitial importante en las luchas revolucionarias por la construcción del socialismo.

Por mi parte, en estas nuevas circunstancias, como cuando las FARC-EP vivieron sus momentos m√°s duros y dif√≠ciles tras el bombardeo a Angostura en marzo de 2008 donde muri√≥ asesinado Ra√ļl Reyes, expreso nuevamente mi implicaci√≥n con la revoluci√≥n colombiana y con las FARC-EP.

Me despido con la frase de Bertolt Brecht: ‚ÄúLa victoria de la raz√≥n solo puede ser la victoria de los que razonan‚ÄĚ.

Patria Grande, 8 de julio de 2016



Hipocresía burguesa

Hipocresía burguesa
 
Muchas veces desde nuestro lugar de encierro hemos sido sometidos a todo tipo de vej√°menes, ignominia, humillaciones, aislamiento y abandono.
 
Hace cerca de un a√Īo algunos miembros de distintas ONGs, interesadas en conocer de cerca la inhumana situaci√≥n de Derechos humanos en nuestro Pa√≠s, solicitaron un permiso para visitar a muchos presos pol√≠ticos y determinar en los lugares de reclusi√≥n la verdadera estirpe y la cruda realidad del sistema carcelario colombiano.
 
Luego de cumplir con todos los trámites y requisitos que ordena la ley y las normas penitenciarias procedieron a intentar ingresar inicialmente, al establecimiento de máxima seguridad de Cómbita, pero sus puertas y sus guardias les negaron el ingreso. Pretextos y excusas sobraron. Desde las más ingenuas hasta las más rocambolescas, incluso que con la visita se colocaba la seguridad del penal en riesgo. Vaya, vaya!
 
Ahora y por estos d√≠as en el hermano Pa√≠s de Venezuela, la llamada oposici√≥n dirigida por Maria Corina Machado y otros decidieron invitar a tres expresidentes latinoamericanos Sebasti√°n Pi√Īera de Chile, Felipe Calder√≥n de M√©xico y Andr√©s Pastrana de Colombia, verdadera delantera de la selecci√≥n de neoliberales derechistas, anti democr√°ticos, fascistas, anti populares de habla hispana.
 
El gobierno progresista de Nicólas Maduro les aseguró la posibilidad de llegar al País. Fueron recibidos por sus secuaces golpistas con bombos y platillos. Repudiados por el pueblo. Creyeron que por ser exmandatarios pueden ir por donde se les venga en gana agitando, corroyendo y conspirando contra auténticos procesos democráticos.
 
No gestionaron los trámites pertinentes para ir a Ramo Verde, cárcel donde es custodiado el asesino y promotor de la desestabilización de la sociedad venezolana el traidor LEOPOLDO LOPEZ. Siendo traidor porque se coloca al servicio del imperio, yendo en contravía de los vientos de bienestar social y popular que soplan en la patria de Bolívar! Como era lógico y de esperarse les fue negado el ingreso por las autoridades.  Inmediatamente salieron a vociferar por los medios de manipulación y desinformación las "horrorosas" violaciones a los derechos humanos. A calificar a este gobierno patriota y soberano como autoritario y arbitrario.
 
Se les olvida a estos tres mequetrefes, porque de mosqueteros no tienen nada, todas las atrocidades cometidas en M√©xico durante el mandato de Calder√≥n, como primer magistrado azteca, quiz√°s no recuerde los m√ļltiples asesinatos cometidos contra l√≠deres populares en su territorio. Los escandalosos nexos del narcotr√°fico especialmente del Chapo Guzm√°n con su gobierno. ¬†
 
De Pi√Īera quien no se queda atr√°s le recordamos las numerosas protestas del pueblo Mapuche por la persecuci√≥n en contra de sus miembros y los innumerables comentarios de contrataciones delictuosas de su presidencia. Cierra con broche de oro Andr√©s Pastrana Arango, verdadero delf√≠n miembro del Opus Dei. Durante su gobierno se inici√≥ el desboque del paramilitarismo en sus aciagos a√Īos. Ofreci√≥ a la insurgencia de las Farc Ep unos di√°logos no con el fin de encontrar la paz y la concordia de su pueblo sino un comp√°s de espera para reentrenar, financiar y potenciar el poder b√©lico de sus fuerzas a trav√©s del Plan Colombia y el Plan Patriota que ha dejado muchos muertos, desplazados, indigentes y todo tipo de violaciones a la dignidad humana en la √ļltima d√©cada.
 
No comprendo de qué "democracias" hablan. Salieron a defender el golpe de Estado contra Hugo Chavez por Pedro Carmona. Todos tres callaron cuando derrocaron el gobierno constitucional de Jose Manuel Zelaya en HONDURAS.
 
¬ŅPor qu√© no van a visitar a nuestro querido Sim√≥n Trinidad? El tambi√©n es un preso pol√≠tico!
 
Hay que tener un gran cinismo y una desfachatez ilimitada para lograr entenderlos. Aqu√≠ en la COLOMBIA BOLIVARIANA somos perseguidos, nos niegan la entrada a personas de gran coraz√≥n que quieren contribuir a mejorar las condiciones de vida para todos los presos del pa√≠s. Nunca dicen que eso es un crimen. Eso esta bien hecho seg√ļn ellos. As√≠ sera muy dif√≠cil conseguir la paz en el continente y en el mundo. Dicen que nosotros somos los malos del paseo. Ojal√° no se duerman las autoridades venezolanas, la cosa va en serio, muy en serio, el golpe de estado sigue su curso. Y aqu√≠ en el pa√≠s del sagrado coraz√≥n las cosas siguen igual. As√≠ es la vida.
 
Colectivo presos políticos de la cárcel de Máxima Seguridad de Cómbita.
Enero 29 de 2015


Frente Amplio por la Paz: En riesgo cese unilateral por acciones de las Fuerzas Armadas

Para el Frente Amplio es grato ofrecer un saludo de a√Īo nuevo a toda la sociedad colombiana.

En el desarrollo de nuestro compromiso de veedur√≠a al cese unilateral del fuego asumido por las FARC desde el 20 de diciembre de 2014, damos testimonio de los inmensos beneficios que ha tenido para comunidades, organizaciones sociales y para la poblaci√≥n en general, especialmente en los territorios donde de manera m√°s profunda se ha desarrollado el conflicto armado, especialmente en Cauca, Nari√Īo, Catatumbo, Putumayo, Meta, Arauca, Antioqu√≠a, Magdalena Medio, Huila, entre otras.

En este sentido, el cumplimiento que las FARC-EP ha dado a su decisi√≥n, como lo ha reconocido el propio Presidente de la Rep√ļblica, significa una disminuci√≥n de las acciones militares y las hostilidades, como no se ten√≠a noticia en nuestro pa√≠s durante los √ļltimos 50 a√Īos.

Por ello, resultan muy preocupantes las denuncias realizadas por la FARC en cuanto a las acciones ofensivas de las fuerzas militares, que ponen en riesgo la continuidad del cese unilateral. El Frente Amplio por la Paz hace un fuerte llamado al Gobierno Nacional para que ponga fin a este tipo de operaciones; de igual manera que extendemos el llamado a que se pacte lo m√°s pronto posible un cese bilateral del fuego y fin definitivo a las hostilidades y las acciones militares.

Por otra parte llamamos a la ciudadanía en general, a los medios de comunicación, al Gobierno Nacional, a las organizaciones sociales, a los gremios económicos y otros actores sociales y políticos, para que mantengamos las acciones y las condiciones para que el cese Unilateral al Fuego declarado por la FARC, se pueda mantener, fortalecer y desembocar en un cese bilateral y la paz definitiva para nuestro país.

En este sentido el Frente Amplio se compromete a mantener la Veeduría del Cese Unilateral y para ello sigue comprometiendo los esfuerzos de las organizaciones indígenas, afrocolombianas, campesinas, comunales y sindicales, para presentar periódicamente la evaluación del cumplimiento del mismo, y en cumplimiento de esta tarea prepara para el próximo 20 de enero de 2015 un informe al respecto.

Saludamos las declaraciones del ELN, de mantener su disposición a la salida política al conflicto y de contestar el llamado del Gobierno a desarrollar un diálogo que propicie el acuerdo por la paz. Este pronunciamiento debería generar prontamente el inicio del proceso entre el Gobierno y el ELN, para lo cual como Frente Amplio ofrecemos nuestros buenos oficios, para generar las condiciones necesarias que propicien la participación de la sociedad en su desarrollo.

Igualmente queremos manifestar nuestro m√°s profundo rechazo al aumento de persecuciones y amenazas dirigidas a los l√≠deres y lideresas sociales, pol√≠ticos y comunitarios que trabajan por los derechos humanos, la paz y la reconciliaci√≥n nacional; entre ellos Piedad C√≥rdoba, Mar√≠a √Āngela Robledo, Iv√°n Cepeda, Agust√≠n Jim√©nez, as√≠ como la persecuci√≥n que son objeto los compa√Īeros Miguel √Āngel Beltr√°n, Liliany Obando, as√≠ como a los compa√Īeros de las organizaciones sociales y pol√≠ticas que hacen parte del Frente Amplio que se encuentran en las regiones y est√°n siendo hostigados y se√Īalados por los enemigos del actual proceso de paz, los cuales no pueden seguir actuando contra los sectores que apoyan los di√°logos, sin que el Gobierno Nacional tome las medidas correspondientes para protegerlos y perseguir los responsables de estas amenazas y ataques contra la paz y reconciliaci√≥n que con tanta urgencia necesitamos vivir tod@s en Colombia.

FRENTE AMPLIO POR LA PAZ, LA DEMOCRACIA Y LA JUSTICIA SOCIAL

‚ÄúLos ojos de la sociedad civil colombiana velando por la paz para todos‚ÄĚ


HABLANDO DE VIOLENCIAS



Por: Doris Su√°rez Guzm√°n
        Prisionera Política
        ERON - Jamundí
Colombia, 10/Dic/2014

De las m√ļltiples y at√°vicas violencias que permean a la mujer, la de mayor impacto es la violencia producida por el modelo econ√≥mico.¬† El capitalismo, ese deforme enfermo cr√≥nico cada vez que sufre una crisis vuelve papilla a los m√°s d√©biles, aumenta la desigualdad social, aniquila conquistas laborales y condena al desempleo a millones de personas.¬† Y en ese codazo laboral las mujeres somos las que salimos peor libradas, en especial las "viejas" mayores de 35 a√Īos.¬† Y como correlato de la precarizaci√≥n y el desempleo aumenta la delincuencia. ¬†

Ello, y no la liberaci√≥n femenina es la que explica en gran parte el aumento de mujeres detenidas (casi 10.000), la mayor√≠a vinculadas a delitos de microtr√°fico y robos por cuant√≠as que son cosas de ni√Īos comparadas con los miles de millones que la clase dirigente esquilma al tesoro p√ļblico "con mayor sofisticaci√≥n hay que reconocerlo", o las toneladas de droga y dinero il√≠cito que se trafica en las altas esferas. ¬†

Muchas no encuentran otra opción y arriesgan su libertad por razones de supervivencia, aunque también están las que cayeron  en el pandemónium del consumismo y se ven empujadas al "rebusque" para saciar el hambre de mercancías que un salario mínimo no puede colmar.

Todo robo es censurable, pero hay un gran trecho entre el da√Īo individual y el social que causan uno y otro.¬† El primero por lo general es contundente, mientras que el robo al erario, como las armas qu√≠micas mata a millares lentamente.¬† Sin embargo, los jueces son implacables con los hurtos a la propiedad privada y genuflexos con la corrupci√≥n y el saqueo a las arcas del Estado.

En las cárceles la violencia contra la mujer se consolida en una venganza legalizada que se nutre de la ignorancia jurídica y normativa de las mujeres.  Por eso y por necesidad, dócilmente aceptan ser manos baratas en trabajos de maquila con pagos de miseria y les dicen que deben estar agradecidas por el favor de ser explotadas.  

La institución fomenta el egoísmo, "que cada quien se ocupe de lo suyo" espeta la guardia cuando alguna voz solidaria se levanta contra el abuso de autoridad y ante cualquier asomo de inconformidad colectiva, la violencia vuelve a aparecer vestida como para ir a la guerra contra un poderoso enemigo: gases, escudos, máscaras, porras y perros junto a groseros vozarrones intimidatorios son el mecanismo de persuasión  usado contra las manifestantes.  Supongo que eso es  lo  que llaman "igualdad ante la ley": el derecho a ser gaseadas y golpeadas como lo hacen  con los hombres en defensa del orden.  En su celo por el procedimiento hacen la epicrisis antes de golpear a las mujeres esposadas, castigando su insolencia o la pretensión de serlo.  Pero casi ninguna denuncia, la impunidad las inhibe, pero sobre todo el miedo, el mismo que atemoriza a las mayorías frente al poder.  Será su voz contra la oficialidad y no es difícil inferir quién habla más fuerte.

Las mujeres llevamos a√Īos insistiendo ante el INPEC que ya que la burda y defectuosa arquitectura de la "nueva cultura penitenciaria" no tuvo en cuenta a las mujeres, que por lo menos sus reg√≠menes internos lo hagan.¬† Pero no nos toman en serio cuando reclamamos por la perspectiva de g√©nero, nos dicen que ya nos autorizaron un labial, una pesta√Īina y un l√°piz de cejas y sonr√≠en cuando hablamos de salud preventiva, ginec√≥logo, capacitaci√≥n que rompa con los estereotipos.

En la Habana, la agenda política plantea los acuerdos con enfoque de género.  Si se concretan las mujeres tendremos mayores posibilidades educativas, laborales y de participación y no estaremos tan desnudas frente al modelo económico salvaje que aumenta la inequidad e injusticia social.  Sin embargo, no será por decreto que se podrán subsanar otras formas de violencia como la producida por la equivocada concepción de la pareja como una propiedad y no como una relación entre iguales.  Como en la construcción de la paz, será un proceso, un esfuerzo colectivo en el que hembras y hombres debemos involucrarnos.


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