LOS PRESOS COLOMBIANOS, VICTIMAS DEL DESARROLLO



Por: Julián Cortés

El pasado 26 de octubre, la delegaci√≥n de la insurgencia de las FARC-EP en la Habana sorprend√≠a a la opini√≥n p√ļblica, con un nuevo t√©rmino para referirse a quienes han sufrido las consecuencias del modelo de desarrollo impuesto en Am√©rica Latina, y en el caso particular de Colombia, llamando a estos ?v√≠ctimas del desarrollo?. Dentro de lo que la delegaci√≥n ha llamado propuestas m√≠nimas para el reconocimiento de las v√≠ctimas, dicen: ?el modelo econ√≥mico y la pol√≠tica econ√≥mica han sido factores hist√≥ricos del origen y persistencia de procesos de victimizaci√≥n pol√≠tica, econ√≥mica, social y cultural?

Esta podr√≠a parecer una arista mas de tantas que tiene el conflicto colombiano, y podr√≠a pensarse que lo √ļnico que hace es complicar las cosas al poner mas talanqueras y definiciones tratando de encontrar los responsables de nuestra desgracia nacional. As√≠ como van las cosas, hablando de los responsables hist√≥ricos de la persecuci√≥n contra la izquierda colombiana, y en general, del conflicto armado en Colombia, ya se ha hablado no solo de los autores materiales como l√≠deres paramilitares y militares con vinculaci√≥n y rango dentro de estas estructuras, sino tambi√©n de los responsables intelectuales, quienes terminan siendo el mismo estado colombiano, y varios empresarios nacionales y multinacionales que apoyaron financieramente a los grupos paramilitares.

Sin embargo es muy importante que ahora tambi√©n se empiece hablar de los responsables indirectos, esos que gracias al efecto mariposa terminan siendo protagonistas invisibles de nuestra realidad y, en palabras comunes, se hacen los pendejos al aceptar responsabilidades. A√Īos atr√°s el l√≠der ind√≠gena Embera, Kimi Pern√≠a Domic√≥ quien dedic√≥ sus esfuerzos para luchar en contra de la represa de Urr√° y en defensa del agua, y quien fuese asesinado por los paramilitares en el 2001 como confes√≥ Salvatore Mancuso, pronunciaba estas palabras: ?A nosotros nos han acusado de estar en contra del desarrollo. Esa es una palabra dif√≠cil. Como dec√≠a un l√≠der ind√≠gena, m√°s que analizar el desarrollo, lo que nos ha tocado a nosotros es defendernos de √©l?.

En su sabidur√≠a, el l√≠der Embera coincid√≠a con buena parte de los colombianos entendiendo claramente qui√©nes son los verdaderos responsables de nuestra desgracia y que al pueblo colombiano le ha tocado defenderse del modelo de desarrollo mas que disfrutarlo. Un ejemplo cl√°sico que frecuentemente usamos para referirnos sobre las v√≠ctimas del modelo econ√≥mico, es la cifra de ni√Īos que mueren por hambre en Colombia. Parad√≥jicamente, siempre se nos hab√≠a dicho durante muchos a√Īos que el problema de Colombia eran las FARC, pero resulta que durante esos mismos a√Īos yac√≠an muertos m√°s ni√Īos de hambre, que como resultado del conflicto armado. Seg√ļn cifras presentadas en el peri√≥dico Portafolio, 5.000 ni√Īos mor√≠an de hambre en el a√Īo 2011. Lo mismo ocurre con las cifras de muertes violentas (14.782 en 2013) y las v√≠ctimas de accidentes de tr√°nsito (6.000 en el 2009); as√≠ pues, se pone en evidencia que han sido mas peligrosos los parachoques
 de los automóviles que los fusiles de las FARC. A pesar de esto, Uribe tenía a la mayoría de los colombianos convencidos de que la insurgencia era el principal problema del país.

Todo modelo de desarrollo que promueve un estado se plasma en políticas que se concentran en determinados sectores; desde la izquierda se han hecho fuertes críticas a la política económica, la política agraria, la política petrolera, pero quienes padecimos la cárcel, reflexionamos también sobre la política criminal en Colombia, la cual hace parte fundamental del modelo de desarrollo y como tal, hace parte de la maquinaria que beneficia el capital. Así lo describe la reciente infografía del periódico El Tiempo titulada?el país detrás de las rejas?, donde menciona que de los casi 120.000 prisioneros 1.441 trabajan en 61 maquilas de empresas privadas, obviamente, como lo pudimos constatar presencialmente, estas empresas no cumplen siquiera con el salario mínimo legal vigente para pagarles a los internos. De esta manera, los prisioneros se convierten en una fuerza de trabajo importante (aunque en las cárceles también hay desempleo), que
lucra unos cuantos bolsillos con la connivencia de las autoridades. Pese a existir varias sentencias de las cortes obligando a pagar el salario justo a los prisioneros, esta situación no ha cambiado; y por el contrario, se vuelve una atractiva alternativa para empresarios que quieran aumentar sus ganancias a costa de mano de obra mas barata que la del mercado laboral puertas afuera de las cárceles.

Este es tan solo un ejemplo de todo el potencial de negocio que pueden a llegar a ser las c√°rceles, como ocurre actualmente en EEUU, donde las prisiones que han sido privatizadas, como fruto de la pol√≠tica neoliberal, generan jugosos beneficios producto del mercado carcelario. De esta manera, los presos son a su vez clientes y hay que darles un buen servicio que se cobra al Estado, o a ellos mismos con su mano de obra. A mas delincuentes, mas presos, mas clientes y mas dividendos. As√≠ las cosas, se entiende c√≥mo el proyecto neoliberal tambi√©n tiene un espacio de negocio para potenciales clientes desechados por el mismo sistema que los excluye de m√ļltiples formas. La sociedad del terror tambi√©n genera dividendos, el mercado de c√°maras de vigilancia, aparatos electr√≥nicos, vigilancia privada, aumento de pie de fuerza, armas antidisturbios, y dem√°s negocios colaterales, tambi√©n se benefician del aumento de la delincuencia y del miedo generalizado
que este genera.

Incluso usted se√Īor lector, si se arrima a su ventana, se dar√° cuenta que esa reja met√°lica - tan extra√Īa para el extranjero pero tan com√ļn para el colombiano-, que lo protege de la delincuencia exacerbada por el modelo de desarrollo, parad√≥jicamente, tambi√©n beneficia econ√≥micamente a la empresa que fabrica las rejas met√°licas. Las paradojas del capitalismo.


REFERENCIAS

Beltr√°n, M. (Abril, 2013). Colombia: C√°rceles de la miseria y miseria de las c√°rceles (30/04/2013)http://www.traspasalosmuros.net/node/1295
Cortés, J. (sep, 2012). Para donde va la política criminal en Colombia. Periódico Voz, edicion 2655.https://www.scribd.com/doc/148381665/Para-Donde-Va-La-Politica-Criminal-en-Colombia
Jaramillo, E. (2011). Kimy, palabra y espiritu de un rio.
El Tiempo. Infografía: El país detrás de las rejas. (Nov 1, 2014)
http://www.eltiempo.com/multimedia/infografias/carceles-y-presos-de-colombia/14739475?hootPostID=e9dc6d4db845a1772d6482339453fcf6
Portafolio. (dic 16,2011). Al menos 5000 ni√Īos mueren hambre al a√Īo en Colombia
http://www.portafolio.co/economia/al-menos-5000-ninos-mueren-hambre-al-ano-colombia
El Espectador, (22 nov, 2010). En Colombia las muertes por accidente de tr√°nsito triplican a las del conflicto armado.http://www.elespectador.com/noticias/nacional/colombia-muertes-accidente-de-transito-triplican-del-co-articulo-236122
El Espectador, (5 ene, 2014). Colombia registró 14.782 homicidios en 2013, 8% menos que en 2012.http://www.elespectador.com/noticias/judicial/colombia-registro-14782-homicidios-2013-8-menos-2012-articulo-467041



TRATO DISCRIMINATORIO PARA EL PRISIONERO POLITICO TULIO MURILLO - DENUNCIA PUBLICA

Denuncia de trato discriminatorio y revictimizante para el prisionero
político Tulio Murillo por parte del gobierno nacional, en cabeza del
ministerio de justicia y el INPEC, al impedir su salida de la c√°rcel de
C√ļcuta a trav√©s de un permiso especial de 72 horas, para participar en la
cuarta audiencia de víctimas del conflicto armado en la mesa de
conversaciones entre el gobierno Colombiano y las FARC- EP.

Tulio Murillo fue seleccionado en el cuarto grupo de victimas por
representar los numerosos casos documentados de miembros de la insurgencia
que han sido torturados, asesinados fuera de combate  y en estado de
indefensión y desaparecidos por parte de miembros de las fuerzas militares
y organismos de seguridad del estado o que han sufrido el desplazamiento,
la desaparición y el asesinato de sus familiares por parte de grupos
paramilitares y miembros de la fuerza p√ļblica como m√©todo de represi√≥n
sistem√°tica contra aquellos Colombianos alzados en armas.

Es importante informar que debido a las m√ļltiples denuncias realizadas por
las organizaciones defensoras de prisioneros (as) políticas (as) y de
Derechos Humanos y la remisión de casos documentados de prisioneros
políticos y de guerra que han sido víctimas de violaciones sistemáticas a
los DD HH y al DIH en el conflicto armado en Colombia, la oficina del alto
comisionado de las naciones unidas en Colombia (PNUD) estudio con
particular atención los casos de los prisioneros políticos y de guerra
Tulio Murillo, preso en la c√°rcel de C√ļcuta, Jader Antonio L√≥pez L√≥pez,
preso en la c√°rcel la Picota de Bogot√° y Marvel Zamora, prisionero en la
c√°rcel la Tramacua de Valledupar. En estos tres casos se produjeron
violaciones flagrantes a los derechos humanos como la amputación de una de
las extremidades inferiores, desaparición de familiares y torturas.

El caso de Tulio Murillo es emblem√°tico porque este insurgente de las FARC
fue capturado en combate por parte del ejército nacional, pero una vez
hecho prisionero y en estado de indefensión miembros de las Fuerzas Armadas
lo sometieron a terribles torturas y le causaron heridas graves que
provocaron la perdida de una de sus piernas y su posterior amputación.

Este caso ha sido denunciado ante organismos nacionales e internacionales
de Derechos Humanos  y ante la fiscalía general de la nación sin que hasta
la fecha se hayan iniciado investigaciones para determinar las
responsabilidades por parte de funcionarios del estado en la comisión de
estos delitos.

Una vez establecido que el prisionero político y de guerra Tulio Murillo es
una víctima reconocida del conflicto armado en Colombia,  la oficina de la
ONU en Colombia lo incluyo en la cuarta delegación de victimas que viajaría
a Cuba a participar en la próxima Audiencia con los representantes del
gobierno Colombiano y las FARC que integran la mesa de conversaciones de la
Habana, que se realizara  los días 03, 04 y 05 de Noviembre, pero el
ministerio de justicia de manera negligente no realizo los tr√°mites
pertinentes para que el juez de ejecución de penas y medidas que lleva el
caso, autorizara un permiso especial de 72 horas para que Tulio Murillo
saliera de la c√°rcel de C√ļcuta y se trasladara junto con 11 v√≠ctimas m√°s a
Cuba. Su participación en la audiencia de victimas se reducirá a la
proyección de un video de 15 minutos que fue grabado por funcionarios de la
ONU en Colombia.

Esto sin lugar a dudas rompe abruptamente con el trato igualitario que se
le debe dar a las víctimas del conflicto en Colombia y re victimiza  a los
prisioneros políticos, pues el ejercicio de las audiencias en la mesa de la
Habana debe ser presencial y garantista, además la participación de
distintos tipos de victimas: De las FARC, los Paramilitares y el estado, es
un esfuerzo en el camino de la reconciliación y el perdón desde las
víctimas y la sociedad, tal como quedo demostrado con la participación de
los anteriores grupos de victimas en los que se pudo reunir frente a frente
a víctimas de las FARC como el general Mendieta  con víctimas del estado
como el hijo de José Antequera; *por lo tanto denunciamos esta actuación
discriminatoria y re victimizante del Ministerio de Justicia y del INPEC
para con el prisionero político y víctima del conflicto Tulio Murillo y
exigimos que se le permita viajar a Cuba mediante un permiso especial de 72
horas y se integre al grupo de victimas que ya encuentra en la Habana.

Los prisioneros políticos son luchadores populares y víctimas del
conflicto armado y  de la represión estatal. Exigimos la amnistía general
para todos los prisioneros políticos y de guerra en Colombia

Fundación de Solidaridad y Defensa con la Población Carcelaria de Colombia Juan David Pineda Cardona


INTERVENCION DEL PRISIONERO POLITICO DE GUERRA TULIO MURILLO HACIA LA HABANA

"Desgraciadamente sigue presente la circunstancia de que no todas las
víctimas son iguales ante el Estado. Por ello, de manera incomprensible,
vemos que el Gobierno nacional no otorgó las autorizaciones necesarias para
que el rebelde bolivariano, Tulio Murillo, hiciera presencia como
prisionero de guerra y víctima en un evento que como este, en aras de la
justicia, requiere de la voz viva de quienes en las c√°rceles de Colombia
padecen toda clase de vej√°menes y violaciones a sus derechos fundamentales.

Esa silla vac√≠a que debiera estar ocupando nuestro compa√Īero Alonso, se
erige en un monumento a la intransigencia en medio de un proceso de paz,
que se supone est√° concebido para dar muestras de tolerancia y equilibrio,
sin exclusiones ni estigmatizaciones que profundicen las heridas que ha
dejado la guerra. Tal circunstancia agrava sin duda las indignas e
inhumanas condiciones en que sobreviven los presos políticos, los
prisioneros de guerra, y en general la población recluida en los infiernos
degradantes que son los centros penitenciarios de nuestro país.

Esta situación infamante parece no inquietar al Estado que los priva de la
libertad, y por eso complementa sus ignominias neg√°ndoles el derecho a
recibir solidaridad, pues ocurre que m√°s de 90 integrantes de agrupaciones
sociales comprometidas con la paz y los derechos humanos recibieron
amenazas de muerte por grupos paramilitares, desde que comenzaron las
audiencias de La Habana, haciéndose más terrible la odisea que desde
siempre han sufrido aquellos que con valentía se atrevieron a defender a
quienes son perseguidos por oponerse al régimen de injusticia que impera en
Colombia".

Delegación de paz de las FARC EP