CONVOCATORIA ENCUENTRO REGIONAL BOGOTA PREPARATORIO DEL II ENCUENTRO NACIONAL POR LA LIBERTAD DE LAS Y LOS PRISIONEROS POLITICOS

Convocatoria Encuentro Regional Bogotá preparatorio  del II Encuentro Nacional por la libertad de las y los prisioneros políticos Larga Vida a las Mariposas.

La Coalición Larga Vida a las Mariposas tiene el gusto de invitarles al Encuentro Regional Bogotá, preparatorio  del II Encuentro Nacional por la libertad de las y los prisioneros políticos Larga Vida a las Mariposas.


Teniendo en cuenta el contexto de las conversaciones de Paz de la Habana  y en especial  lo relacionado en la agenda con el tema de las víctimas, en dicho evento desarrollaremos los siguientes ejes temáticos:


1.    PRISIONERXS POLITICXS EN EL MARCO DE LA JUSTICIA TRANSICIONAL
2.    VICTIMIZACIXN Y PRISIONERXS POLITICXS
3.    MOVIMIENTO NACIONAL CARCELARIO
4.    POLITICA CRIMINAL Y REGIMEN CARCELARIO


En este  encuentro estarán presentes varios parlamentarios, académicos, juristas, defensores de DDHH, entre otros, que disertarán sobre estos importantes tópicos.


Para nosotros/as es de suma importancia que los medios masivos de comunicación, conozcan la voz de otras víctimas, de la criminalización de la protesta social, de los falsos positivos judiciales, de las detenciones masivas y arbitrarias y de los rebeldes que por diversas razones se encuentran hoy privados de la libertad.


Consideramos de gran importancia contar con su apoyo en el impulso y desarrollo de ésta iniciativa, trazando agendas comunes de movilización local, nacional e internacional en pro de la libertad a de las y los prisioneros políticos.


Fecha: s√°bado 26 de julio de 2014
Lugar: Auditorio Fundadores de la Universidad Autónoma de Colombia, Calle 13 No. 12-31.
Hora: 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

Los esperamos
Confirme su asistencia a  la siguiente dirección electrónica: coalicionbogota.pp@gmail.com
Cordialmente
Equipo Impulso Coalición Larga Vida a las Mariposas


Carta abierta sobre Movimiento Nacional Carcelario

Carta abierta a las ONG, medios de comunicación, sobre Movimiento Nacional Carcelario

Bogot√°, 1 de julio de 2014.

Compa√Īeras y compa√Īeros de las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, barriales, c√≠vicas, comunitarias, campesinas, agrarias, de mujeres y de g√©nero, √©tnicas e ind√≠genas, juveniles y dem√°s: Reciban un caluroso y fuerte abrazo hermanado y combativo, de los prisioneros pol√≠ticos, de conciencia, de guerra y de la poblaci√≥n carcelaria en general.

Como parte del trabajo para desarrollar y madurar el Movimiento Nacional Carcelario, como motor de la lucha contra el sistema penitenciario colombiano, caracterizado por sus tratos crueles, degradantes e inhumanos, nos hemos puesto en la tarea de acercarnos a las demás expresiones de lucha organizada de la sociedad colombiana, en el entendido que, primero, los lazos de solidaridad y hermandad entre los sectores atropellados, oprimidos y excluidos no son una capricho sino un imperativo para la construcción de nuevas, diversas y creativas formas de lucha que nos permitan actuar mancomunadamente en la construcción de una sociedad distinta a la actual.

Segundo, que solo la unidad desde la diversidad de intereses y visiones nos permitirá asestar los golpes necesarios para ir socavando los valores y principios hegemónicos del capitalismo, verdadero enemigo del ser humano.

Por tal motivo, nos dirigimos a ustedes para que, asumiendo los dos principios atrás enumerados, el de solidaridad y unidad, nos demos a la tarea de construir los vínculos y puentes de comunicación necesarios que nos permitan desarrollar una agenda en conjunto que hagan escuchar nuestros gritos de rebeldía más fuertes y claros; que aquellos indolentes enriquecidos con nuestras desdichas, despierten de su egoísmo intolerante sabiendo que existe un pueblo digno decidido a no aguantar más.

Esta propuesta de unidad y solidaridad parte del entendido, que tenemos los prisioneros políticos, de que el Movimiento Nacional Carcelario es parte del movimiento social colombiano y su lucha por los derechos humanos de más de 120 mil personas recluidas, así como contra la grave y prolongada crisis carcelaria y penitenciaria es parte de la resistencia general del pueblo colombiano.

Sin m√°s quedamos a la espera de sus inquietudes, preguntas y propuestas, esperando ansiosamente podamos aunar esfuerzos para que ese porvenir deseado lo forjemos juntos al calor de la lucha social.

Deseándoles éxitos en sus luchas.

Nos despedimos atentamente,

Colectivos de Prisioneros Políticos y de Guerra en el Eron Picota. Movimi

 


IMPERIO DE CARCELES (Sp. & En.)

Imperio de Cárceles: cómo los Estados Unidos está extendiendo el encarcelamiento en masa alrededor del mundo

June 11, 2014

por James Jordan, Alianza por la Justicia Global
Traducción por Adrian Boutureira Sansberro

Resumen…

Este art√≠culo explica c√≥mo los Estados Unidos est√°n exportando su modelo de encarcelamiento en masa y control social y pol√≠tico hacia al menos 25 pa√≠ses. Este ” imperialismo penitenciario” tiene sus ra√≠ces en el Programa de Mejoramiento del Sistema Penitenciario Colombiano firmado en marzo 2000 por la Embajada de EE.UU. y el Ministerio de Justicia de Colombia. Dicho programa coincidi√≥ con el r√°pido aumento de la poblaci√≥n carcelaria de Colombia, incluyendo un aumento en las detenciones pol√≠ticas y en la militarizaci√≥n del sistema penitenciario. Otros aspectos de esta experiencia son el incremento en el hacinamiento, los abusos a los derechos humanos, y las condiciones insalubres. Sin embargo, la colaboraci√≥n entre Estados Unidos y Colombia se ha convertido en el est√°ndar del imperialismo penitenciario en todo el mundo, y los programas de entrenamiento colombianos forman uno de sus componentes cr√≠ticos. La involucraci√≥n de los EE.UU. en sistemas penitenciarios internacionales se lleva a cabo por varias agencias gubernamentales, incluyendo la Oficina de Prisiones de los EE.UU (BOP por sus siglas en ingl√©s), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Pent√°gono, y bajo el Departamento de Estado: la Oficina de Asuntos Narc√≥ticos Internacionales y Aplicaci√≥n de la Ley (INL); la Oficina de la Democracia, los Derechos Humanos y Asuntos Laborales (DRL); y la oficina para Asuntos Consulares. Tambi√©n participan sistemas penitenciarios estatales. Este art√≠culo proporciona una mirada minuciosa al imperialismo penitenciario en Colombia, M√©xico y Honduras, y concluye con un examen de resistencia internacional al modelo de los EE.UU que presentan aquellos que son prisioneros del imperio y sus aliados. El autor desea agradecer al grupo de defensa de los derechos humanos colombiano, Lazos de Dignidad, por su inestimable ayuda en la investigaci√≥n y desarrollo de las ideas presentadas en este documento, y por su incansable defensa de los presos pol√≠ticos de Colombia. Este art√≠culo es el resultado de un esfuerzo conjunto entre Lazos y la Alianza por la Justicia Global (AfGJ por sus siglas en ingl√©s) con miras a exponer y resistir al imperio penitenciario y de apoyar su ant√≠doto: la paz con justicia, y una democracia verdadera y participativa.


Imperialismo penitenciario- una visi√≥n general…


Los Estados Unidos, el pa√≠s que lidera mundialmente las tasas de poblaci√≥n reclusa, est√° exportando su modelo de encarcelamiento en masa a los pa√≠ses en desarrollo alrededor del mundo. Este “imperialismo penitenciario” es uno de los componentes b√°sicos de la infraestructura del Imperio. Junto con la militarizaci√≥n de las fuerzas policiacas y de las fronteras, el encarcelamiento en masa permite a las econom√≠as neoliberales gestionar por la fuerza y la intimidaci√≥n las inevitables consecuencias del capitalismo global: la gran ruptura social y la creciente disidencia pol√≠tica. (El neoliberalismo es un sistema donde la rentabilidad es valorada por encima de cualquier otro valor social, y en los pa√≠ses en desarrollo del imperio estadounidense est√° respaldado por las fuerzas militares de los EE.UU. y sus aliados.)


Desde el a√Īo 2000, se ha producido una explosi√≥n en los esfuerzos de los EE.UU. para aumentar y reestructurar los sistemas penitenciarios internacionales, o brindando formaci√≥n de personal en los centros penitenciarios, y/o por medio de la construcci√≥n de nuevas c√°rceles en al menos 25 pa√≠ses distintos. La primera de estas actividades fue el Programa de Mejoramiento del Sistema Penitenciario Colombiano, firmado por la Embajada de Estados Unidos y por el Departamento de Justicia y del Derecho de Colombia, el 31 de marzo de 2000.

Por los a√Īos 2002 en Afganist√°n, y 2003 y 2004 en Irak, los Estados Unidos ya estaban
construyendo y administrando c√°rceles como parte de la invasi√≥n y ocupaci√≥n de esos pa√≠ses. Estos programas se conectan desde el inicio de la denominada “Guerra Global contra el Terrorismo”, as√≠ como la “Guerra Contra las Drogas”, a trav√©s de las cuales se han financiado muchos de los proyectos penitenciarios. Estrechamente relacionada, se encuentra la creaci√≥n del campo de detenci√≥n de Guant√°namo en enero de 2002. Muchos han escuchado las historias horribles sobre los abusos en Abu Ghraib, Guant√°namo, y en los campamentos militares de detenci√≥n en Bagram. Lo que la mayor√≠a no sabe, es que la intervenci√≥n de EEUU en centros penitenciarios extranjeros se ha convertido en un asunto mundial y no s√≥lo en asociaci√≥n directa con sus ocupaciones militares.


Se ha establecido la base en Colombia….

Las terribles condiciones que resultaron de la colaboraci√≥n inicial entre los EE.UU. y Colombia, y que asentaron la base para futuros programas penitenciarios internacionales, casi no recibieron cobertura alguna por los medios de prensa. Su financiaci√≥n comenz√≥ con una donaci√≥n inicial de los EE.UU de 4,5 millones de d√≥lares. La primera prisi√≥n construida fue la penitenciar√≠a de Valledupar, com√ļnmente conocida como la Tramac√ļa, y terminada en noviembre del 2000. Las condiciones de la Tramac√ļa son tan malas, que los presos solo tienen acceso al agua limpia durante un promedio de 10 minutos al d√≠a, las instalaciones sanitarias no suelen funcionar, la tortura es com√ļn, el abandono de la atenci√≥n de salud es sist√©mico, y autoridades colombianas y de las Naciones Unidas, tanto como observadores internacionales independientes, y en tres diferentes ocasiones, han documentado la presencia de materia fecal en la comida de la c√°rcel.


Las razones citadas para justificar el programa de reestructuraci√≥n penitenciario de Colombia fueron el tratar de aliviar el hacinamiento, y mejorar las condiciones en las prisiones. Sin embargo, el propio acuerdo vincula al proyecto m√°s expl√≠citamente a la Guerra Contra las Drogas. El documento afirma que, “Dentro del objetivo del programa de control de narc√≥ticos, el proyecto de Mejoramiento del Sistema Penitenciario Colombiano busca consolidar estrategias tendientes a controlar las acciones il√≠citas cometidas desde el interior de los penales por las personas que pertenecen a grupos al margen de la ley y que est√°n relacionadas con el tr√°fico y con cr√≠menes de lesa humanidad.”


El documento pasa a declarar que: “El apoyo financiero del Gobierno de los Estados Unidos al Ministerio de Justicia y del Derecho- INPEC, ser√° suministrado bajo este Ap√©ndice del Plan Colombia Suplementario y las asignaciones anuales del Departamento de Estado/ Bureau de Asuntos Narc√≥ticos Internacionales y de Aplicaci√≥n de la Ley (INL)”


La realidad es que este programa tiene poco que ver con el narcotr√°fico y “cr√≠menes de lesa humanidad”. Esto es obvio en el doble st√°ndard que se aplica en las c√°rceles colombianas. Los grupos paramilitares de la derecha y las pandillas narcotraficantes son a menudo uno y el mismo, y estas mismas organizaciones paramilitares, junto con las fuerzas armadas, han sido responsables del 70 al 80% de la violencia pol√≠tica y atrocidades cometidas durante los m√°s de 50 a√Īos de la guerra civil colombiana. Sin embargo, los paramilitares y los grandes narcotraficantes y sus asociados, regularmente gozan de privilegios y favores mucho m√°s all√° de lo que est√° a disposici√≥n de cualquier preso com√ļn. Por supuesto, la mayor√≠a de ellos rara vez ven el interior de una c√°rcel. Los que asesinan a sindicalistas y defensores de los derechos humanos disfrutan de un 98% de impunidad por sus cr√≠menes, y muchos han sido condenados solo con arresto domiciliario, raramente una opci√≥n para los presos pol√≠ticos de Colombia.

Un art√≠culo del 2008 publicado en el semanario colombiano, La Semana, expuso como en la prisi√≥n de m√°xima seguridad, Itagu√≠, los presos paramilitares estaban usando tel√©fonos celulares para organizar asesinatos y otras operaciones violentas. En un espacio com√ļn, cerca de los calabozos de los l√≠deres paramilitares , la instalaci√≥n de c√°maras de seguridad no estaba funcionando y una b√ļsqueda encontr√≥ una pistola, granadas, y dinero en efectivo escondido dentro de libros. La Semana cuestion√≥ a la directora de la prisi√≥n, Yolanda Rodriguez, acerca de esto, a lo que ella respondi√≥, que siempre que trat√≥ de hacer algo en contra de los privilegios de los paramilitares encontr√≥ sus “manos atadas”. Dijo que a menudo recibe comunicaciones de altos funcionarios del gobierno, entre ellos los Directores Regionales y Generales del INPEC y del Ministro de Justicia, ordenando cambios de reglas en favor de los presos paramilitares.
 
La experiencia es muy diferente para la población en general y especialmente para los presos políticos. De hecho, las cárceles colombianas se han convertido en teatros de guerra. Mientras que los presos comunes ya tienen que hacer frente al hacinamiento, el abandono y los malos tratos, estos se multiplican en gran manera con los presos políticos y prisioneros de guerra para con quienes los ataques directos y las torturas, son ocurrencia comunes. Los carceleros profesionales están siendo reemplazados por actuales y ex miembros de las Fuerzas Armadas de Colombia, incluyendo varios casos de graduados en la Escuela de las Américas ahora a cargo de establecimientos penitenciarios.


Parte del legado de la involucraci√≥n por parte de los EE. UU., ha sido el establecimiento en las c√°rceles de los comandos Grupo de Reacci√≥n Inmediata (GRI) y Comando Operativo de Remisiones de Especial Seguridad (CORE). Estas unidades de operaciones especiales estilo SWAT han lanzado ataques contra los presos pol√≠ticos y prisioneros de guerra en m√ļltiples ocasiones, especialmente contra los que participan en huelgas de hambre y otras formas de protesta no -violenta. Raquel Mogoll√≥n visit√≥ la prisi√≥n Tramac√ļa representando a AfGJ poco despu√©s de un ataque en junio de 2011 por el GRI y CORES contra presos en huelga. Muchos de los reclusos en protesta improvisada se hab√≠an suspendido en hamacas y cables conectados a las barandillas de hasta 5 pisos de altura. En un art√≠culo de AFGJ sobre la visita de Mogoll√≥n, ella informa que:


“El GRI llev√≥ estas peque√Īas y desagradables colchonetas, de unos 5 cent√≠metros de grosor, y las pusieron en el suelo. Cuando empezaron a cortar los cables y las hamacas de los presos, esperaban que los reclusos cayeran sobre las colchonetas. Algunos lo hicieron, otros no. Un preso tras otro, inform√≥ que pudieron contar entre 50 y 60 los proyectiles que fueron despedidos.


El prisionero, Wilson Rodr√≠guez, dijo que hab√≠a sido lanzado desde el cuarto piso. Fue uno de los cinco prisioneros llevados inconscientes de la c√°rcel y hospitalizados. M√°s tarde fue encerrado con acceso a agua por s√≥lo cinco minutos al d√≠a. Osvaldo Guzm√°n Toro habr√≠a sido lanzado desde el tercer piso. Rodr√≠guez agrega, “hab√≠an puesto estos peque√Īos colchones fingiendo su uso para nuestra seguridad, pero algunas personas estaban siendo empujadas o cortadas desde el quinto piso. “


Mogollón describió a los guardias GRI que llevaron a cabo los ataques diciendo que,
” …luc√≠an como equipos de SWAT, con escudos, cascos y todo. Varios de los detenidos declararon que suplicaron con los GRI para que no atacasen, afirmando que no deber√≠an estar all√≠, que la huelga se desarroll√≥ en forma pac√≠fica. Pero los GRI respondieron que estaban obedeciendo √≥rdenes y que no pod√≠an volverse atr√°s. En concreto, los reclusos dijeron que los GRI les comunicaron que hab√≠an sido “ordenados por el Ministro y el General…”
Mogollón informó que,


“Al menos tres reclusos me dijeron que los guardias los desnudaron y les dispararon botes de gas lacrim√≥geno hacia sus genitales. Dijeron que durante los ataques los guardias estaban usando “pimienta, pata y palos”. Los reclusos informaron que algunos de los botes que fueron disparos fueron del tama√Īo de sus antebrazos, algo as√≠ como 40 cent√≠metros de largo.”


¬ŅCu√°les han sido los resultados generales del programa colombo-estadounidense de mejoramiento del sistema penitenciario colombiano? En lo que respecta al hacinamiento, el problema no ha disminuido, sino que ha empeorado. Seg√ļn la Defensor√≠a del Pueblo, la tasa de hacinamiento es del 58 %, el peor de la historia, y algunas c√°rceles est√°n superpobladas por tanto como el 400 %. En 1998, dos a√Īos antes del inicio del programa, la poblaci√≥n de las c√°rceles colombianas, seg√ļn el INPEC, se encontraba en 51.633 . En 2007, la poblaci√≥n hab√≠a aumentado a 63.603 . En diciembre de 2013, el n√ļmero de presos ha llegado a 120.032 .


La tortura se ha convertido en una práctica generalizada. La oficina de control disciplinario interno de la INEC documentó 79 casos de abuso verbal o físico contra los presos durante los primeros seis meses de 2008. Estos incluyeron golpes, rotura de huesos, negación de asistencia médica, amenazas de muerte, acoso sexual y el amarrar a los presos con ambas manos y pies esposados. En una encuesta de 230 presos en el 2008, el 54% de los encuestados respondió que había sido torturado en la cárcel, mientras que el 46% no contestaron a la pregunta, posiblemente por temor a represalias. La tortura psicológica fue reportada por el 86% de los que sí dieron sus respuestas, en particular el aislamiento, las amenazas a los familiares y la simulación de ejecuciones.


Otra característica del modelo colombiano ha sido el traslado en masa de presos lejos de sus familias y amigos. Para las familias pobres, estas transferencias hacen que sea virtualmente imposible mantener contacto con sus seres queridos. Cuando los miembros de la familia si tienen la posibilidad de visitar, con frecuencia son sometidos a tratos humillantes, y cambios repentinos en las reglas, los que a menudo resultan en negarles el poder entrar en las instituciones penales.


La tasa de aumento de presos pol√≠ticos ha subido considerablemente. En una reuni√≥n con la organizaci√≥n colombiana, MOVICE (Movimiento de V√≠ctimas de Cr√≠menes de Estado) en 2009, se le informo a AFGJ que, entre 1992 y 2002, hubo unas 2.000 detenciones pol√≠ticas, probablemente arbitrarias, que m√°s tarde fueron rechazadas por los tribunales. Entre 2002 y 2006, hubo 8.000 detenciones de esta √≠ndole. Por lo general, los detenidos fueron acusados de “rebeli√≥n” basado en pruebas falsificadas y el testimonio de testigos pagados. Por lo general, los cargos fueron retirados despu√©s de que los “sospechosos” sirviesen un promedio de dos a tres a√Īos de c√°rcel. Miles de otros presos de conciencia y aquellos encarcelados con trampas incriminatorias por sus actividades pol√≠ticas no violentas no logran que sus cargos sean retirados y son condenados a pasar largos a√Īos en la c√°rcel. Los prisioneros de guerra, que constituyen una minor√≠a de los presos pol√≠ticos, son tratados de la peor manera de todas. El contexto social y pol√≠tico de su encarcelamiento ha sido en gran medida desconocido o negado, aunque ahora, y dentro del actual proceso de paz, probablemente se le har√° frente a su situaci√≥n en el marco de las negociaciones, claro est√°, siempre y cuando estas no sean desbaratadas por la extrema derecha colombiana.


Estad√≠sticas exactas no est√°n actualmente disponibles en relaci√≥n con las tasas de arrestos pol√≠ticos de hoy en dia. Sin embargo, sobre la base de la experiencia del AfGJ y por lo que estamos escuchando de nuestros compa√Īeros y contactos en Colombia, todo parece indicar que la tasa no ha disminuido sino que ha aumentado, especialmente desde la fundaci√≥n del movimiento popular para una paz justa, Marcha Patri√≥tica. Los dirigentes y miembros de Marcha Patri√≥tica han sido destinados espec√≠ficamente para la represi√≥n. El estado est√° especialmente apuntando a la detenci√≥n de los l√≠deres de huelgas de agricultores y de dirigentes sindicales.


Honduras…


Colombia ha proporcionado el patr√≥n de involucraci√≥n estadounidense en los sistemas penitenciarios internacionales, incluyendo la institucionalizaci√≥n de abusos que se est√°n actualmente exportando alrededor del mundo. Sobre todo, el modelo colombiano se ha aplicado en M√©xico y Am√©rica Central, donde los EE.UU. (y Colombia) han participado en programas penitenciarios desde el a√Īo 2009. Una vez m√°s, estos han sido financiados y supervisados como parte de la Guerra Contra las Drogas a trav√©s de la Iniciativa Regional de Seguridad para Am√©rica Central (CARSI, por sus siglas en ingl√©s). Preocupa mucho el apoyo que los EE.UU. han brindado a Honduras tras el golpe de estado de 2009. Desde ese momento, los informes de abusos contra los derechos humanos se han disparado. En el a√Īo 2012, el subsecretario del INL, William Brownfield, visit√≥ los pa√≠ses de Am√©rica Central ofreciendo fondos de un paquete de $200 millones de d√≥lares destinados a la lucha contra el narcotr√°fico, reforzando asi los departamentos de polic√≠a, las fronteras, los tribunales y las c√°rceles.


En su visita a Honduras en marzo de 2012, Brownfield design√≥ $1,75 millones de d√≥lares adicionales a Honduras para gastar en la seguridad penitencial, polic√≠aca, fronteriza y portuaria. En su anuncio, Brownfield cubri√≥ de elogios al gobierno hondure√Īo golpista y a las Fuerzas Armadas. Un portavoz del Departamento de Estado dijo de la visita “En su asociaci√≥n con las fuerzas del orden hondure√Īas, los Estados Unidos tiene como objetivo aumentar los esfuerzos contra el tr√°fico de drogas, fomentar la seguridad ciudadana, y ayudar a los j√≥venes a buscar alternativas a las pandillas.” En mayo del 2012, el gobierno de los EE.UU. autoriz√≥ otros 50 millones de d√≥lares de ayuda para con la seguridad de Honduras.
El informe de Human Rights Watch del 2014 sobre Honduras, sostiene,

“Existen en Honduras grav√≠simos √≠ndices de criminalidad e impunidad por violaciones de derechos humanos. El √≠ndice de homicidios, que aument√≥ consistentemente en la √ļltima d√©cada, fue el m√°s alto a nivel mundial durante 2013. Los responsables de asesinatos y otros delitos violentos pocas veces son llevados ante la justicia. La actuaci√≥n de las instituciones a cargo de la seguridad p√ļblica sigue siendo en gran medida ineficaz y ha estado asociada con numerosos se√Īalamientos de corrupci√≥n y abusos, mientras que las iniciativas que procuran reformar estas fuerzas no han conseguido avances importantes. Entre las personas m√°s vulnerables a ataques se encuentran periodistas, activistas campesinos y personas LGBTI. Aun as√≠, el gobierno no juzga a los responsables ni brinda protecci√≥n a quienes se encuentran en riesgo.…


La impunidad por graves abusos cometidos por la polic√≠a es un problema cr√≥nico. De enero 2011 a Noviembre 2011, la polic√≠a mat√≥ a 149 civiles, incluyendo a 18 personas menores de 19 a√Īos de edad, seg√ļn un informe de la Universidad Nacional Aut√≥noma de Honduras. El entonces comisionado de la Polic√≠a Preventiva, Alex Villanueva, confirm√≥ las conclusiones del informe y dice que hay muchos m√°s homicidios por parte de la polic√≠a que nunca se reportaron…”


Específicamente en lo que respecta a las prisiones, un informe del 13 de Febrero, 2014 por Marcos Rodríguez de la red de radio HRN nos informa que,
“Las investigaciones de HRN, revelan que el hacinamiento en las c√°rceles del pa√≠s se ha disparado en un 300 por ciento….Actualmente las capturas por parte de la polic√≠a se incrementaron en un 35 por ciento de acuerdo a cifras oficiales…..De seguir este record….se calcula que para finales de 2014, la poblaci√≥n penitenciar√≠a en Honduras podr√≠a superar los 19 mil internos….En estos instantes las 24 c√°rceles del pa√≠s, est√°n ocupadas por casi 13 mil internos, sin embargo el sistema solamente tiene capacidad para 8,500 reos, esto significa un hacinamiento aproximado del 49 por ciento.”


M√©xico…


En M√©xico, los Estados Unidos est√° financiando la construcci√≥n de hasta 16 c√°rceles federales nuevas y est√° asesorando una “reforma” penitenciaria general basada en los modelos estadounidenses y colombianos. El Centro Federal de Readaptaci√≥n Social (CEFERESO) #11 en la ciudad de Hermosillo, Sonora es la primera prisi√≥n mexicana construida con una inversi√≥n privada y ser√° administrada por una empresa con fines de lucro por los pr√≥ximos 20 a√Īos. Fiel a s√≠ mismo, la apertura de Ceferso #11 fue ocasionada con la transferencia masiva de 1.849 prisioneros de todas partes de M√©xico. Cinco meses despu√©s de la transferencia, a los prisioneros se les sigue negando el acceso a sus familias y a equipos de defensa jur√≠dica.
La Comisi√≥n Nacional de Derechos Humanos de M√©xico (CNDH) visit√≥ al CEFERESO #11 en octubre de 2013, un a√Īo despu√©s de su instalaci√≥n, para investigar las condiciones en las prisiones con fin de lucro en M√©xico, e inform√≥ que en la instituci√≥n hab√≠a “… incluso m√°s graves deficiencias de las que se encuentran en otras c√°rceles de la Rep√ļblica de M√©xico sin capital privado.” Los abusos identificados por parte de la CNDH incluyen las transferencias arbitrarias y repentinas, largos per√≠odos de incomunicaci√≥n, el ser mantenido en el calabozo por per√≠odos excesivamente largos, ning√ļn sistema de clasificaci√≥n para los presos, la carencia de alimentos, mala calidad de los servicios de salud, la falta de deporte, recreaci√≥n y actividades culturales, la falta de trabajo y capacitaci√≥n para empleo, y falta de personal. En s√≥lo 4 meses, la CNDH recibi√≥ 47 denuncias de transferencias repentinas a CEFERSO #11 sin previo aviso o notificaci√≥n alguna a las familias o representantes legales.


Y si bien las cifras exactas no son fácilmente disponibles, los informes de varios sectores en México indican un aumento significativo de las detenciones por motivos políticos desde el envolvimiento de los EE.UU., incluyendo detenciones notables por motivos políticos de líderes sindicalistas e indígenas.


Una vez m√°s, la Guerra Contra las Drogas es la principal raz√≥n esgrimida para la involucraci√≥n estadounidense en el sistema penitenciario mexicano. Con una tasa de impunidad del 98% para con los delitos violentos, uno debe dudar de la veracidad de esta justificaci√≥n, as√≠ como lo debemos hacer igualmente para con Colombia, Honduras y otros pa√≠ses. Seg√ļn un informe del Examen Peri√≥dico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en coalici√≥n con tres organizaciones mexicanas de derechos humanos, el 60% de los encarcelados en M√©xico lo son por casos de delitos menores, y s√≥lo el 12%lo son por delitos graves como el asesinato, la violaci√≥n y robo con violencia. Una vez m√°s, tenemos que afirmar lo evidente: Las instituciones penitenciarias financiadas y reestructuradas por los Estados Unidos tienen m√°s que ver con el control social y pol√≠tico, que con el tr√°fico de drogas. La construcci√≥n de c√°rceles federales en M√©xico es como si fuese el mellizo al sur de los centros de detenci√≥n de inmigrantes del lado estadounidense de la frontera. Estos centros privados de detenci√≥n de inmigrantes obtienen sus ganancias de la miseria de las poblaciones desarraigadas por las pol√≠ticas neoliberales impuestas por el gobierno de los EE.UU. y las oligarqu√≠as estadounidenses y mexicanas y del desplazamiento de las comunidades rurales, cual vac√≠o est√° siendo cubierto por la proliferaci√≥n de narco-bandas extremadamente violentas.


Colombia como socio del imperialismo penitenciario….


En México, América Central y otras partes del mundo, los EE.UU. ha reclutado a Colombia como un socio importante en el imperialismo penitenciario. Tanto en colaboración con los EE.UU. como de forma independiente, Colombia opera sus propios programas de formación a nivel internacional. Entre el 2009 y el 2013, Colombia ha dado formación a 21.949 estudiantes internacionales, incluidos militares, policías, funcionarios judiciales y penitenciarios. La mitad de los que reciben capacitación son de México. Honduras, Guatemala y Panamá son los otros principales beneficiarios de este programa de formación.


Una hoja de datos del 14 de abril de 2012 producido por el Departamento de Estado de EE.UU. sobre la Iniciativa de Desarrollo Estrat√©gico de Colombia (CSDI por sus siglas en ingl√©s), inform√≥ que Colombia hab√≠a entrenado a m√°s de 11.000 agentes de polic√≠a en 20 pa√≠ses de √Āfrica y Am√©rica Latina, as√≠ como en Afganist√°n. Tambi√©n informando que “Colombia ha capacitado a m√°s de 6.000 funcionarios federales y estatales de M√©xico encargados de hacer cumplir la ley, m√°s de 500 prostectores y personal judicial, y a 24 pilotos de helic√≥ptero. Los guardias y funcionarios de instituciones penitenciarias est√°n incluidos entre los “funcionarios encargados de hacer cumplir la ley”.


El general John Kelly, quien supervisa el Comando Sur de los EE.UU., dijo en una audiencia del Congreso estadounidense de 29 de abril de 2014 que:


“La belleza de tener una Colombia – son tan buenos colaboradores, especialmente en el √°mbito militar, son tan buenos socios con nosotros. Cuando les pedimos que vayan a otra parte a capacitar a los mexicanos, los hondure√Īos, los guatemaltecos, los paname√Īos, lo hacen casi sin hacer preguntas. Y lo hacen por su propia cuenta. Son tan agradecidos por lo que hemos hecho por ellos. Y lo que hicimos por ellos fue, realmente, alentarlos por 20 a√Īos, y han realizado un trabajo magn√≠fico.


Pero por eso es importante que ellos vayan, porque yo estoy -al menos en el lado militar- restringido de trabajar con algunos de estos pa√≠ses debido a las limitaciones que est√°n realmente basadas en pecados pasados. Y lo dejo ah√≠.”


El imperialismo penitenciario en el mundo…


De acuerdo con un informe sobre las condiciones de prisiones Internacionales publicado por la Oficina de la Democracia, los Derechos Humanos y Asuntos Laborales del Departamento de Estado, los EE.UU. han participado en programas penitenciarios en al menos 25 pa√≠ses desde el a√Īo 2000. Otros organismos del departamento de estado que participan en programas internacionales, adem√°s de la DRL, incluyen a la Oficina de Asuntos Narc√≥ticos Internacionales y Aplicaci√≥n de la Ley (INL) y Asuntos Consulares. El informe se refiere tambi√©n a la participaci√≥n de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la Oficina Estadounidense de Prisiones, y varios sistemas penitenciarios estatales.
En 2003, la INL junto con el Departamento de Justicia y con el Programa Internacional
En la cárcel de Abu Ghraib, Irak, con la gestión de los EE.UU.  Mientras el soldado sonríe, un detenido es cubierto con excremento y y obligado a posar para la cámara.
En la cárcel de Abu Ghraib, Irak, gestionado por el militar EE.UU. y otras agencias estadounidenses. Mientras el soldado sonríe, un detenido es cubierto con excremento y obligado a posar ante la cámara.


de Asistencia T√©cnica para Investigaciones Criminales (ICITAP por sus siglas en ingl√©s)) encabez√≥ los esfuerzos del gobierno de EE.UU. de restablecer el sistema de seguridad nacional de Irak. Hoy, la INL est√° financiando 23 programas en el exterior en colaboraci√≥n con agencias federales y estatales. El informe tambi√©n nos dice que “en el sur de Sud√°n, por ejemplo, la CPI ha comprometido $6.5 millones desde 2010 en apoyo del primer centro de formaci√≥n para los funcionarios penitenciarios, la academia de formaci√≥n, Lologo. De igual manera, desde 2010, el DRL ha gastado 5 millones de d√≥lares en programas por todo el mundo, incluyendo en Irak, Marruecos y Corea del Sur.


A lo que este documento le quita importancia quiz√°s sea mucho m√°s notable que cualquier otra cosa. En todo el informe, Colombia s√≥lo tiene la siguiente menci√≥n: “En Hait√≠, Colombia, El Salvador y Guatemala, las misiones de la USAID han estado tratando de resolver el hacinamiento en las c√°rceles a trav√©s de la reforma de los c√≥digos penales y de la mejora de los procesos como la soluci√≥n alternativa de disputas para reducir la cantidad de tiempo que las personas pasan detenidas antes de su juicio.” Un ap√©ndice establece que “… las condiciones de los centros de detenci√≥n penitenciaria en los siguientes 25 pa√≠ses cuyos gobiernos reciben asistencia por parte de los Estados Unidos alzan graves preocupaciones humanitarias y acerca de los derechos humanos…” en ning√ļn lugar de la lista est√° Colombia.


De igual modo, el informe minimiza el papel de la Oficina Federal de Prisiones estadounidense (BOP, por sus siglas eh ingl√©s), dej√°ndonos saber que “la Oficina Federal de Prisiones… tambi√©n ha proporcionado asistencia para la reforma penitenciaria a 17 pa√≠ses. Esta ayuda se compone principalmente de visitas de delegaciones extranjeras a las instituciones de BOP y reuniones informativas con sus funcionarios sobre varios temas que van desde la gesti√≥n de los prisioneros y el personal interno, a los derechos de los presos y los servicios penitenciarios.” De lo que no nos informan es de algo sobre los grandes proyectos de construcci√≥n realizados con la supervisi√≥n de BOP en Colombia y M√©xico, ni sobre el grado de asesoramiento, direcci√≥n y acreditaci√≥n en la reestructuraci√≥n de los sistemas penitenciarios que BOP ofrece a esas naciones.

También no se menciona los centros militares de detención estadounidenses. Es con supervisión militar que las transiciones de estos centros hacia instituciones civiles se llevan a cabo. Ya hemos visto el ejemplo de la INL y otros organismos que, en medio de la invasión y ocupación de Iraq, fueron encargados con la creación de un nuevo sistema penitenciario. El imperialismo penitenciario estadounidense es uno de los muchos hilos que tejen juntas las ramas civil y militar de su gobierno.


En conclusi√≥n, y en resistencia…


Para nosotros, en los Estados Unidos, es importante que recordemos que los programas penitenciarios internacionales de este pa√≠s son reflejos y extensiones de nuestra propia situaci√≥n interna. Los Estados Unidos tiene la mayor tasa de encarcelamiento en el mundo. Esta tasa casi se ha cuadruplicado desde 1980 pese a la disminuci√≥n del √≠ndice de delincuencia. En 1980 la tasa fue de 221 por cada 100.000 residentes. Hoy la tasa es 716 presos por cada 100.000. El n√ļmero de presos federales de los EE.UU. ha aumentado en un 790% desde 1980. As√≠ pues, podemos ver que esta expansi√≥n en el extranjero es paralela a lo que est√° sucediendo en casa. Para poner la cuesti√≥n en perspectiva, los EE.UU. tiene 700.000 m√°s presos que China, aunque China tiene cuatro veces m√°s poblaci√≥n.


El sistema penitenciario tiene m√°s de 80.000 personas en confinamiento solitario. En el a√Īo 2012 el Departamento de Justicia estima que solo este a√Īo, han habido 216.000 v√≠ctimas de violaciones en las c√°rceles. Tenemos m√°s presos pol√≠ticos de los que pocos saben o quieran reconocer, y nuestros derechos fundamentales de protesta y disidencia est√°n siendo socavados y hasta criminalizados casi a diario. El hacinamiento, negaci√≥n de servicios de salud, malos tratos f√≠sicos y torturas, la falta de seguridad, la falta de capacitaci√≥n para el empleo, los servicios de rehabilitaci√≥n, la reubicaci√≥n forzosa lejos de las comunidades de origen y de la familia y la negaci√≥n de acceso a visitantes y asesores legales por largos per√≠odos de tiempo son todas las caracter√≠sticas del imperialismo penitenciario que est√°n arraigadas en las pol√≠ticas y pr√°cticas del sistema penal de los EE.UU. No hay ni que decir que el inicio de la resistencia contra el imperialismo penitenciario debe comenzar por casa.
Pero no se debe detener all√≠. Tenemos que unir nuestras luchas con las luchas internacionales. Hemos visto c√≥mo el experimento que empez√≥ en el a√Īo 2000 en Colombia se ha extendido a Afganist√°n, Irak, M√©xico, Honduras, Sud√°n del Sur y alrededor de todo el planeta. Enfoc√°ndonos especialmente en los ejemplos de Colombia, M√©xico y Honduras, empezamos a ver el tipo de resultados y las preocupaciones que debemos identificar al examinar al imperialismo penitenciario en otros pa√≠ses.


El gobierno de los EE.UU. est√° claramente difundiendo un imperio penitenciario en todo el mundo. Y con la misma claridad, en todo el mundo, los prisioneros del imperio se resisten a los abusos. El 25 de julio de 2013, el AfGJ inform√≥ acerca de una huelga de hambre en una prisi√≥n colombiana que, sin planificaci√≥n, estaba ocurriendo al mismo tiempo que las huelgas de hambre que estaban tomando a lugar en California y en otras partes, se√Īalando que,
“Los presos en la Penitenciar√≠a Do√Īa Juana en Colombia est√°n a mitad de su tercera semana en huelga de hambre para exigir mejores condiciones. Situado en La Dorada, Caldas, la c√°rcel es una de las c√°rceles construidas con asesor√≠a y financiaci√≥n de los EE.UU. y parte de la “nueva cultura penitenciaria”. T√≠pico de las prisiones son el hacinamiento, la falta de tratamiento m√©dico, as√≠ como de la concentraci√≥n de los presos pol√≠ticos, las palizas y otras formas de tortura por parte de los guardias de la prisi√≥n… no es por casualidad que los presos en Do√Īa Juana, y los presos en el sistema penitenciario de California comenzasen las huelgas de hambre en el mismo d√≠a. Dichas huelgas son, o han sido tambi√©n llevadas a cabo en Guant√°namo y Afganist√°n. Desde California hasta Colombia, todos est√°n protestando contra el “imperialismo penitenciario” que encarcela a la poblaci√≥n en altas tasas y utiliza pr√°cticas inhumanas, tales como la reclusi√≥n en r√©gimen de aislamiento, la tortura y la denegaci√≥n de servicios para deshumanizar a las personas encarceladas.”


Poco después de que la declaración anterior fuese diseminada, AfGJ también se enteró de similares huelgas de hambre en los centros de detención de inmigrantes en Arizona.
La concientización internacional y la vinculación entre nuestras luchas, es algo que apenas está empezando a suceder y a crecer. Estamos viendo como estas luchas se unen espontáneamente y por accidente. Estos movimientos no sólo resisten el modelo estadounidense de encarcelamiento en masa: se resisten al propio imperio. Si estos movimientos pueden llegar a ser más conscientes los unos de los otros, y a estar interconectados compartiendo solidaridad internacional, puede ser que sea más que sólo los establecimientos penitenciarios lo que se libere.

Click HERE to hear an audio presentation of a talk given by James Jordan on the subject of “prison imperialism” recorded by KBOO radio at the Law and Disorder Conference in May, 2014 at Portland State University

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DENUNCIA PUBLICA NUEVAS AMENAZAS AL CPDH

Denuncia p√ļblica: Amenazas contra Jeison Pava e integrantes de la oficina nacional del CPDHEl Movimiento Nacional de V√≠ctimas de Cr√≠menes de Estado (Movice) denuncia una serie de nuevas amenazas telef√≥nicas contra el abogado Jeison Pava y dem√°s integrantes del Comit√© Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CPDH), organizaci√≥n integrante del Movice.

Hechos

El d√≠a de hoy, 27 de junio, a las 9:50 a.m., un sujeto desconocido con acento coste√Īo, llam√≥ a la sede del CPDH Bogot√° requiriendo informaci√≥n sobre la labor que desempe√Īa dentro de la organizaci√≥n el se√Īor Pava. Frente a la respuesta de la trabajadora del CPDH que contest√≥ la llamada,¬† el sujeto indic√≥ que sab√≠a qui√©n hablaba y le dijo “gran hijueputa quiere que le llene esa geta de moscas”. Finalmente, la se√Īora colg√≥.

A las 10:05 a.m. se recibi√≥ la segunda llamada amenazante en contra del se√Īor Pava, en la cual, al parecer, el mismo sujeto desconocido, le dijo a la secretaria del CPDH “nosotros sabemos que Jeison est√° ac√°,” exigiendo que se lo pasara.

A las 10:20 a.m. se realiz√≥ la tercera llamada amenazante, diciendo “nosotros sabemos que ese hijueputa est√° en Bogot√°, necesitamos esa cabeza de ganado”, la secretaria contest√≥ que el se√Īor Pava no se encontraba en la ciudad, frente a lo cual respondieron “ustedes quieren que entremos a matarlos a todos.”

Contexto

Los miembros del CPDH han enfrentado numerosas amenazas anteriores en su contra, entre ellas las siguientes:

-El 23 de noviembre de 2012 se recibió en los correos del área de Protección del Movice y de los integrantes del Capítulo del Movice en Sucre Juan David Díaz, Pedro Geney e Ingrid Vergara, así como en el del abogado del CPDH Jeison Pava una amenaza del correo remitida por la dirección   eantrest@yahoo.es.

- El 16 de enero de 2013, alrededor de las 9:00 a.m., la recepcionista de la oficina del CPDH en Bogot√° recibi√≥ una llamada en la que una persona desconocida solicit√≥ que lo comunicaran con el abogado y defensor de derechos humanos Jeison Pava, ante lo cual la recepcionista le inform√≥ que no se encontraba en la oficina. Luego, el hombre le pregunt√≥ sobre el horario de entrada y salida del se√Īor Pava, y la trabajadora inform√≥ que no sab√≠a. Ante esta respuesta, la persona que realiz√≥ la llamada la agredi√≥ verbalmente y le dijo al final: “necesitamos esa cabeza”, refiri√©ndose al se√Īor Jeison Pava.

-El sábado 6 de julio de 2013 a las 11:05 a.m., se recibió una nueva amenaza por correo electrónico desde la dirección    carinoso647@gmail.com, en la que se declaran objetivos militares a Diego Martínez y Jeison Pava, ambos abogados del CPDH, acusándoles sin fundamento alguno de estar vinculados a la guerrilla y amenazando a sus familias. El mensaje llegó a los correos personales de Martínez y Pava, al del CPDH y al del área de Protección del Movice.

-El d√≠a 18 de noviembre de 2013, siendo las 9:45 a.m., se recibi√≥ en la oficina del CPDH una llamada telef√≥nica con el mensaje: “Por favor, d√≠gale a Jeison Pava que no vuelva a estas tierras, que lo vamos a matar, que no sea sapo hijueputa, que nadie lo est√° llamando y que cuide a su familia, que la tenemos en la mira, y que no vuelva por estas tierras”.

-El día 3 de junio 2014 a las 10:08 a.m., fue enviado un correo electrónico amenazante desde la cuenta  porto12@yahoo.es    a los correos de Ingrid Vergara, secretaría técnica del Movice Sucre, Jeison Pava, abogado del CPDH, el área de protección del Movice y al correo institucional del CPDH.

-El 9 de junio 2014, en la casa del se√Īor Jorge Calder√≥n, miembro del CPDH, Yumbo, Valle del Cauca, se encontr√≥ un sobre que al parecer hab√≠a sido tirado al interior a trav√©s de la ventana. El sobre conten√≠a un sufragio con un mensaje amenazante firmado por un grupo que se autodenomina Amigos del Pueblo. En el panfleto tambi√©n se amenaza a Calder√≥n por hacer parte de la Uni√≥n Patri√≥tica (UP) y de Marcha Patri√≥tica.

-El 11 de junio 2014, a las 6:52 p.m., el se√Īor Omar D√≠az, miembro del equipo operativo del CPDH en Bogot√°, fue v√≠ctima de una amenaza telef√≥nica. La llamada fue realizada desde el n√ļmero 3212404807 al celular personal del se√Īor D√≠az. Una voz masculina interrog√≥ al defensor de derechos humanos sobre su fecha de cumplea√Īos, a lo que D√≠az pregunt√≥ con qui√©n hablaba. El interlocutor respondi√≥ que no importaba y a√Īadi√≥ “Sapo, hijueputa, guerrillero. Te vamos a matar por Sapo, hijoeputa guerrillero”.

-El 12 de junio 2014, se encontr√≥ un panfleto firmado por las autodenominadas √Āguilas Negras, en el que se amenaza de muerte al se√Īor Libardo Chilatra, miembro del CPDH Huila y presidente departamental de la Uni√≥n Patri√≥tica (UP), junto con tres otros directivos departamentales y municipales de la UP, Pablo Emilio Escobar, Fransisco Barreto y Edison Javier Henao.

El CPDH cuenta con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Exigimos

-Que las autoridades estatales competentes, incluyendo la Fiscalía General de la Nación, aseguren la realización de investigaciones exhaustivas de los hechos narrados.

-Que las autoridades competentes, incluyendo el Ministerio del Interior y la Unidad Nacional de Protección garanticen la implementación de medidas de seguridad adecuadas para los defensores mencionados y para todos los miembros del CPDH.

-Que la comunidad nacional e internacional se pronuncie a favor de investigaciones de las amenazas mencionadas, y por la protección de los integrantes del CPDH.

Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice)
27 de junio de 2014  
www.movimientodevictimas.org

√Ārea de Protecci√≥n - Equipo T√©cnico
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado - MOVICE
www.movimientodevictimas.org


CAMPESINO PRISIONERO POLITICO EN GRAVE ESTADO DE SALUD

Con gran indignaci√≥n comunicamos al pueblo colombiano que nuestro compa√Īero Preso Pol√≠tico JESUS MIGUEL VELANDIA LE√ďN, diagnosticado con c√°ncer se muere lentamente en la sesi√≥n de sanidad de la c√°rcel de Palogordo sin haber recibido el tratamiento m√©dico adecuado por parte del estado colombiano.

El compa√Īero JESUS MIGUEL VELANDIA LE√ďN es un humilde campesino de Santander, de 51 a√Īos de edad, que fue injustamente condenado por rebeli√≥n y homicidio, siendo atendido por un abogado de la Defensor√≠a del Pueblo, quien faltando a su deber profesional le recomend√≥ que aceptara cargos sin existir m√©rito para ello.

JESUS MIGUEL VELANDIA LE√ďN viene padeciendo una enfermedad grave y terminal diagnosticada como c√°ncer de recto, haciendo met√°stasis al parecer en la parte √≥sea ya que padece fuertes dolores en los huesos impidi√©ndole caminar y sentarse; es tan delicado el estado de salud del interno que ya para tomar sus alimentos debe hacerlo acostado o de medio lado porque no puede sentarse pese a que existen cuatro √≥rdenes del m√©dico tratantes para que el interno sea remitido donde los especialistas el Inpec y Caprecom hacen caso omiso y se limitan a remitirlo en las celdas de sanidad en condiciones infrahumanas.

Con anterioridad hemos denunciado esta situaci√≥n ya que nos preocupa enormemente que se repita lo ocurrido al preso pol√≠tico VICENTE SA√öL BALCARCEL, a quien el INPEC y CAPRECOM dejaron morir de c√°ncer en septiembre de 2012; igual suerte corri√≥ el presos pol√≠tico del ELN JOSE ALBEIRO MANJARR√ČS CUPITRE, quien muere en sanidad de Modelo de Bucaramanga en enero 2011. La misma situaci√≥n de desatenci√≥n medica ocurre con los internos presos pol√≠ticos DONAIRO ACEVEDO P√ČREZ y RODOLFO QUIROGA CAMACHO los cuales presentan graves problemas de salud que requieren con urgencia intervenciones quir√ļrgicas que ni con acciones de tutelas a favor se les atiende su enfermedad.

Invitamos a todas las organizaciones defensoras de derechos humanos al Congreso de la Rep√ļblica a los organismos de control, Vicepresidencia de la Rep√ļblica y dem√°s ong?s para que dentro de la solidaridad y sus contingencias nos acompa√Īen con sus denuncias en defensa de la salud y la vida de los internos.

Responsabilizamos al Inpec, Caprecom EPS y a la unidad de servicios penitenciarios y carcelarios USPEC por si algo m√°s lamentable llega a ocurrir en la vida y la salud de JESUS MIGUEL VELANDIA LE√ďN y los dem√°s internos as√≠ mismo responsabilizamos al Inpec por si llegan a tomar represar√≠as en contra nuestra por ejercer el derecho a la libre protesta.

Mayo 28 de 2014