PLIEGO DE PETICIONES DE LOS PRISIONEROS DEL ESTABLECIMIENTO PENITENCIARIO Y CARCELARIO

PLIEGO DE PETICIONES DE LOS PRISIONEROS DEL ESTABLECIMIENTO

PENITENCIARIO Y CARCELARIO DE PALO GORDO.

¬°Por un Movimiento Nacional Carcelario!


CAPTURADO MEDICO POR ASESINATO DE SINDICALISTA

CAPTURADO M√ČDICO DIRECTOR DE LA CL√ćNICA BUCARAMANGA POR ASESINATO DE SINDICALISTA

El d√≠a de hoy 18 de marzo en la ciudad de Bucaramanga, agentes del C.T.I. de la Fiscal√≠a capturaron el m√©dico especialista director y accionista mayoritario de la prestigiosa Cl√≠nica Bucaramanga HUGO CASTELLANOS CHALELA, sindicado del asesinato de la enfermera al servicio de ese¬† tradicional centro de salud, CARMEN ELISA NOVA HERN√ĀNDEZ.
El crimen  de la servidora ocurrió la noche del 15 de julio de 2004 cuando después de terminar su jornada de trabajo en la Clínica Bucaramanga, arribaba a su hogar en el barrio Provenza, y fue atacada a tiros por dos sicarios produciéndole la muerte en forma inmediata.
El crimen de Carmen Elisa, que causó conmoción y repudio en los medios sociales y sindicales de Bucaramanga tanto por la modalidad del hecho como por las reconocidas calidades de la víctima quien era directiva del sindicato de la clínica, Fiscal de Sintraclínicas asociación de trabajadores de  estos establecimientos de la ciudad y afiliada a ANTHOC, se produjo   en el marco de un conflicto laboral en la Clínica Bucaramanga entonces como hoy, dirigida por el médico Castellanos Chalela.

Seg√ļn el abogado Luis Carlos Dom√≠nguez Prada quien como parte civil en el proceso representa los intereses de los familiares de la v√≠ctima, la exhaustiva y dilatada investigaci√≥n a cargo de la Fiscal√≠a 118 de la Unidad Nacional de Derechos Humanos -o Fiscal√≠a OIT por cuanto es de las creadas por exigencia de la Organizaci√≥n Internacional del Trabajo al gobierno colombiano para que investigue el¬† asesinato de¬† miles de sindicalistas en las √ļltimas dos d√©cadas-, dio sus frutos cuando despu√©s de numerosas pesquisas y declaraciones, la Fiscal√≠a encontr√≥ no s√≥lo que el crimen fue cometido por paramilitares del llamado Bloque Central Bol√≠var de las AUC en ese entonces con fuerte presencia en Bucaramanga, sino que el grupo criminal ten√≠a¬† amparo en la Cl√≠nica Bucaramanga donde sus miembros fung√≠an como cuerpo de seguridad del establecimiento y de Castellanos Chalela, al igual que eran atendidos clandestinamente de sus heridas.

La captura del médico que causó sorpresa en la ciudad por su condición profesional y empresarial al tiempo que por la naturaleza del hecho imputado, parece ser el comienzo del esclarecimiento definitivo del crimen de Carmen Elisa. En efecto, testimonios de paramilitares presos en cárceles de todo el país y quienes hacían parte del Bloque Central Bolívar, han permitido concluir en lo que en esta etapa procesal respecta, que el médico Hugo Castellanos Chalela al parecer fue el determinador del delito, que los paramilitares sí permanecían en las instalaciones de  la clínica, e inclusive que los  sicarios fueron asesinados para eliminar el hilo que condujera a la autoría intelectual.

Seg√ļn el abogado Dom√≠nguez Prada, el m√©dico Castellanos ser√° indagado en¬† Bucaramanga en el bunker de la fiscal√≠a este 20 de marzo, y posteriormente ser√° trasladado a Bogot√° donde permanecer√° recluido mientras se surten las otras etapas del proceso.


OTRO MONTAJE JUDICIAL EL ABERRANTE CASO DE LEBRIJA

El caso de los muchachos de lebrija.
Una historia de amor

El camaleón

Un joven inquieto había ingresado a la universidad algunos
semestres atr√°s.
Nadie tendría por qué sospechar de él; había cosechado en
su cuerpo todas las características de un universitario: sobresalía
por su “pilera”, su apego a la m√ļsica protesta, era amiguero,
le gustaba la farra, la vestimenta era descomplicada y
defendía valientemente un cuerpo de ideas doctrinarias pero
que de todos modos constituían la crítica.
Algunos incluso lo hab√≠an empezado a admirar por su desempe√Īo
académico, por sus brillantes apreciaciones, y por su
“carretazo” pol√≠tico. Adem√°s, mostraba un inter√©s frecuente
por los asuntos sociales. Sus inclinaciones por la protesta eran
reiteradas y sostenía sin aspavientos sus posturas, mostrándose
sediento e interesado por conocer la de los dem√°s, por
lo que sol√≠a decir “cu√©ntame m√°s”.

De hecho, resultaba difícil desconfiar de él. En su billetera,
que desprevenidamente lanzaba constantes coqueteos al aire
libre, guardaba el carnet de la universidad en la que había estado
antes y la cédula, que atestiguaba el nombre con que se
presentaba - tenía nombre de cantante, del espantapájaros
de la Junta-. Quienes compartieron con él, algunas clases, dijeron
que vivía sólo en una habitación cerca de la universidad;
afirmaba no tener familia, que a sus padres los habían matado
los paramilitares. Y de su trabajo tampoco nadie mostró recelos,
pues decía trabajar en el banco de Bogotá.

Una de las cualidades inadvertidas era la de ser un gal√°n
–era bueno con sus palabras hab√≠a dicho una de sus compa√Īeras-.
Al parecer, su fina coquetería le llevó a entablar una
relación amorosa con una muchacha de la universidad: hubo
ciertos niveles de confianza, proyectos y detalles -como en
toda relación-. Lo cierto es que el amor fue la estrategia perfecta
para actuar y posar como estudiante universitario. Con
ese talante, quién iba a sospechar.

Cierto día, aquél personaje hizo un comentario fuerte que
generó malicias y dio mucho de qué hablar en el grupo de
compa√Īeros que frecuentaba: “Los elenos me est√°n proponiendo
trabajo” (fueron t√°citamente sus palabras). Lo repiti√≥
un par de veces, como esperando la reacción de alguien o que
sucediera algo.

Para noviembre del 2012, no se sab√≠a ya nada del “se√Īor”.
Lo que se supo después, por comentario de una persona, es
que le habían dado una beca para adelantar estudios en Argentina
o en Panamá. Como parte de su plan, envío a unos
compa√Īeros fotos de √©l, posando en el obelisco de la Plaza
de la Rep√ļblica, entre las avenidas corrientes y 9 de julio en
Buenos aires, y en el canal de Panamá, a la altura de Colón.

Invitados de buena fe

Unos d√≠as antes √©l me dijo: “Madre tengo una salida a
Bucaramanga”.

Desde el principio le dije que no podría ayudarle con dinero;
las responsabilidades en la casa me lo impedían. Me tranquilicé
al saber que iba con la Universidad y que le costearían
todo: la dormida, la comida y los transportes -Si algo sabr√° mi
Dios, es lo pendiente que he estado de mi hijo: donde est√°,
con quien est√°, todo, todo.

Ese día la hermana lo despertó sobre el tiempo; mi hijo
siempre ha tenido un sue√Īo pesado. Se levant√≥ de af√°n y desayun√≥
bien. Un “desayuno trancado” para esos viajes largos
-Dios no lo quiera, pensé- que una sabe que están expuestos a
cualquier cosa, sin saber a qué horas ni donde iba a almorzar.
Empacó sin complicaciones una toallita y una pantaloneta que
le hab√≠a dado de cumplea√Īos.

Asisti√≥ a la clase de la ma√Īana, present√≥ su examen y despu√©s
salió para la terminal de transporte. Le insistí en que me
estuviera llamando, pero se quejó que nunca lo llamábamos:
“¬°Hu√©rfano!, eres hu√©rfano porque nunca te llamamos!” -le
reproché. Fue una despedida nostálgica, era la primera vez
que se iba sólo y tan lejos de la casa.

Fue imposible comunicarnos con él aquel día. La preocupación
y la incertidumbre aumentaban.
Pasé una noche pésima, de perros. Desde que había empezado
a timbrarle a las seis de la tarde, sent√≠a ya algo extra√Īo,
estaba inquieta, una sensación de madre, de que un peligro
se acercaba: p√°lpitos. Me atormentaba la idea de que le ocurriese
algo. Finalmente, a las 8 de la ma√Īana recib√≠ la noticia
de que había sido capturado, ahí empezó nuestro calvario, ¡Mi
suplicio!

Mi hijo llegó el mismo día que partió, ya entrada la noche,
a la terminal de Bucaramanga. No conocía a ninguno de los
muchachos con los que se iba encontrar, salvo el amigo que
lo invitó. La razón de ir hasta Lebrija era porque se realizarían
unos grupos de estudio, aprovechando una finca prestada,
donde se podría departir y amenizar un ambiente académico,
político y bucólico.

Después me confesó las ganas que tenía de devolverse,
algo le inquietaba esa noche, un no sé qué lo angustiaba, lo
pude sentir. Pero ya no podía hacer nada, no tenía dinero para
regresar a casa, su √ļnica alternativa era ir hasta la finca. En
la terminal de transportes se encontró con Carlo, que venía
viajando desde Villavicencio, su destino era la ciudad de Bucaramanga
a un evento de cuentería, pero a él también lo invitaron
a pasar un rato agradable en la finca, a celebrar los
cumplea√Īos de una muchacha amiga de √©l (conocida de la
Universidad).

Salieron juntos para la finca, rumbo a Lebrija. El condominio
había sido alquilado por el personaje, que se debatía entre
camaleón o cantante de vallenatos, para él y su novia. Uno de
los motivos o excusas: celebrar el cumplea√Īos de ella. Aqu√©l
lugar se encontraba bastante aislado, incluso les tocó caminar
un largo rato para llegar hasta allí. A eso de las 11:30 o 12 de la
media noche llegaron por fin, luego de un tedioso viaje.

Apenas descargaron sus maletas, él y Carlo se dirigieron a
donde se encontraba el otro grupo de “pelados” que hab√≠an
sido invitados a pasar un pl√°cido encuentro en aquella finca.
Se trataba de muchachos de otras Universidades p√ļblicas del
pa√≠s: Uno –seg√ļn me ha dicho mi hijo- era de Cali; un “pelado”
de Medellín, que iba ennoviado con otra muchacha; las
dos muchachas de Bogot√° que eran amigas del “camale√≥n”
(el organizador del evento) y quien fue -de acuerdo con el testimonio
de los muchachos- la persona que facilitó todas las
condiciones y se mostró interesado en invitar a muchachos
de todo el país; y otro joven, tal vez el amigo de mi hijo, que
tenía cierta confianza con el organizador o mejor dicho con el
camaleón. Ya habían entrado en la boca del lobo.

Como cosa extra√Īa, mi hijo esa noche tuvo una diferencia
con el “camale√≥n”. En la parte de la finca donde se qued√≥ mi
hijo había una buena cama (sólo les habían facilitado algunas
habitaciones), acercándose al anfitrión le confesó que quería
acostarse en aquella cama, grande y confortable: “No, hermano,
esa cama ya tiene due√Īo, ah√≠ me voy a quedar yo” –le
respondi√≥ el tal se√Īor ese a mi hijo. Un poco desilusionado,
asinti√≥ como se√Īal de aprobaci√≥n, en un intento de dar por
superado el comentario: “Bueno, tranquilo, yo me qued√≥ en
la peque√Īa”. El resto del grupo durmi√≥ en el suelo o donde se
pudo acomodar.

Se qued√≥ totalmente profundo –mi chinito siempre con
ese sue√Īo tan pesado. Pero el grito estrepitoso de: “Alto, polic√≠a
nacional”, lo sobresalt√≥. Todo ocurri√≥ muy r√°pido, cuando
pudo sobreponerse se encontró con la terrorífica escena
en la que un policía le apuntaba con el láser de su arma en la
frente. Mi hijo recuerda que frunci√≥ las cejas. Sus compa√Īeros
se estaban ba√Īando, mientras que otros preparaban el
desayuno.

Como mi hijo se había quedado dormido, los otros pelaos
lo pusieron al tanto de una escena extra√Īa. Por boca de sus
amigos supo que el “camale√≥n” hab√≠a salido unas horas antes
de llegar la polic√≠a argumentando que iba “a hacer una vuelta”,
obviamente que a ellos se les hizo extra√Īo. Y otra muchacha
(llamada Valeria), al parecer otra “camale√≥n”, novia del
pelado de Medellín, también salió. Nadie supo a dónde.

El montaje

El 26 de Septiembre del 2012 nos encontr√°bamos en una
finca, en la que pens√°bamos departir entre amigos y conocidos
unos días juntos, cuando ocurrió todo.

El operativo se desarrolló justo en el momento en el que
nos disponíamos a desayunar.

Cuando entró la policía, nos inmovilizaron y allanaron las
habitaciones donde nos encontr√°bamos.
En la finca encontraron unas papas bombas dejadas en un
cuarto junto con material “subversivo”, mapas y otros elementos
que constitu√≠an, seg√ļn los polic√≠as: “Pruebas m√°s que
suficientes para mantenernos un buen tiempo tras las rejas”.

El resto de la finca no fue requisada.
Después de ese allanamiento que se demoró hartas horitas,
lo corriente de esas operaciones, nos dirigieron a la CIJIN
para rese√Īarnos. Cuando nos llevaban a ese lugar nos exhibieron
en un recorrido por casi toda la ciudad en un bus con
ventanas muy grandes y transparentes, para que todo el mundo
nos viera, y nos hicieron un recorrido muy largo mostr√°ndonos
como si fuéramos un trofeo. Alrededor del bus, iban
muchas motocicletas de la policía, que abrían paso para que el
bus no se quedara estacionado en ning√ļn lado. Los sem√°foros
los pas√°bamos en rojo, era como si llevaran a unas personas
demasiado importantes en el bus.

En la SIJIN nos rese√Īaron, es decir, nos tomaron fotos y las
respectivas identificaciones. En horas de la tarde nos llevaron
a la Fiscalía, por ahí a las 5 ó 6 de la tarde. En el bunker de la
Fiscalía de Bucaramanga nos tuvieron un rato, el Fiscal 31 hizo
lo que dice el código, procedió a la imputación de cargos. Se
nos imputó el porte y fabricación de explosivos, la condena
va entre 22 y 30 a√Īos, es lo que dice el C√≥digo Penal por la
participación en tal delito.

Luego nos llevaron para la UPJ de ac√° de Bucaramanga; esa
noche nos quedamos ahí. Al otro día se nos asignó patio, que
es en el que nos encontramos actualmente, el patio n√ļmero 4.
Respecto a los delitos, se nos imputan porte ilegal de armas,
explosivos y tr√°fico de prendas militares. El promedio
como dec√≠a es de 22 a 30 a√Īos. El agravante del delito es la
conspiración, siempre han dicho que nosotros fuimos uno de
los “brazos” de las FARC- EP en las universidades, que pretend√≠amos
asaltar un cajero electrónico de la Universidad Industrial
de Santander (UIS), dentro de sus instalaciones; quemar
salones y tumbar c√°maras, eso tengo entendido.

Pero hasta el momento, como la misma fiscalía lo dijo en
la audiencia del primero de Noviembre del 2013, no hay realmente
pruebas para decir que nosotros somos de las FARC-EP.

Sin embargo, los medios de comunicación si han dicho en
reiteradas ocasiones –como suelen hacerlo en √©stos casosque
nosotros pertenecíamos a ese grupo guerrillero. Incluso
llegaron a tal cinismo y tergiversación de los hechos, que presentaron
a uno de nosotros, a Alexis, como organizador de
bandas de sicarios en Medellín, cuando él nunca ha estado
en Medellín; de mi dijeron que yo viajaba prácticamente por
todo el país reclutando estudiantes de colegios, y hasta el día
de hoy ni siquiera hay una demanda en mi contra, que diga
que yo reclutaba estudiantes de colegios, que viajaba por varias
partes del país, cuando ni siquiera llevaba mucho tiempo
de salir de la Universidad; de Diego Alejandro Ortega se dice
que él fue la persona que asesinó al policía de la Univalle, en
Agosto del 2012, ni siquiera la fiscalía le está imputando ese
cargo de asesinato, de homicidio, porque obviamente no hay
pruebas. No obstante, los medios de comunicación a través
de la policía lo acusan de ese homicidio.

Hoy comprendemos quien era realmente ese “camale√≥n”:
un agente de la policía con nombre de cantante. Un agente
que ten√≠a como misi√≥n, infiltrar las Universidades P√ļblicas,
en particular, a los movimientos estudiantiles que desarrollan
al interior de estos claustros educativos trabajo político, en
torno a grupos y colectivos, como cine clubs, revistas o periódicos;
nada tenemos que ver con los grupos armados que
operan a lo largo y ancho de nuestro territorio.

Es importante se√Īalar que este agente de la polic√≠a fue
quien llev√≥ las “papas bombas” ahhh las calumniadas papas,
al cuarto donde durmió ese día, por eso cuando la policía llegó
se dirigió directamente a la habitación donde él se había
quedado: Allí estaban las papas, dejadas en el suelo junto con
otros materiales. Este es el motivo por el cual él se va, porque
si hubiese tenido inmunidad judicial, se hubiese quedado,
presentándose como policía, como agente secreto. Cuando él
se fue llegó la policía, dejando todo como si hubiese sido planeado
por nosotros.

Teníamos entendido que él estaba estudiando en la Universidad
Pedagógica Nacional (Calle 72) y también estudió en
la Universidad Tecnológica de Pereira; algunos dicen que hoy
se encuentra, luego de haber pasado por la Universidad Nacional
(Sede en Medellín), en la Universidad Surcolombiana
de Neiva.

Aunque me quedan dudas de otros camaleones que pueda
estar por ahí.

Lo cierto es que ha tenido procesos por falsificación de
documento; su nombre es falso. La fiscalía hasta el momento
—pensar que ya llevamos 14 meses— no ha dicho nada, ni lo
ha mencionado siquiera, porque los abogados han insistido
en que la fiscalía tiene que mostrar las pruebas de la persona
que dijo, que supuestamente en esa finca se habían reunido
un grupo de muchachos que estaban al servicio de las
Farc, cuyo objetivo era la preparación y posterior desarrollo
de disturbios en la Universidad Industrial de Santander y que
buscaban, adem√°s de alterar el orden p√ļblico, atentar contra
los miembros de la fuerza p√ļblica (Esmad). Entonces la fiscal√≠a
dice que es un testigo formal, que es un ciudadano com√ļn y
corriente y no dice que es un policía.

A√ļn esperamos que la fiscal√≠a muestre a ese personaje,
que revele la orden judicial para infiltrarse. ¬ŅQu√© hac√≠a √©l all√°?
¬ŅPor qu√© estaba en la finca y despu√©s se tuvo que ir? ¬ŅPor qu√©
dej√≥ las papas y el resto de material que all√≠ se encontr√≥? ¬ŅPor
qué el allanamiento de la policía se dirigió, específicamente
hacia donde nosotros estábamos, cuando habían otras habitaciones
que no fueron revisados, y ¬ŅPor qu√© ni siquiera se
interrogó al mayordomo?

El régimen de justicia

Ha habido mucho alargue del proceso, ya llevamos pr√°cticamente
14 meses, solamente hasta la semana pasada
tuvimos otra audiencia. El proceso pr√°cticamente va a empezar
y la próxima audiencia la tenemos hasta enero del 2014.

La programación de la audiencia no sólo la atrasan, sino
que la programan para dos o tres meses, como mínimo. El
otro a√Īo, es decir, para el 2014, m√°s o menos a mitad de enero,
ser√° otra audiencia preparatoria para ir a juicio oral, que es
la √ļltima fase del proceso judicial, eso terminar√°, seg√ļn c√°lculos
nuestros, por ahí en Mayo, Junio o Julio, si no lo aplazan,
porque es una de las estrategias que han usado siempre, es
eso o, que el juez tiene la “agenda demasiado ocupada” por lo
que las audiencias las programan demasiado lejos.

La estadía en la cárcel

La c√°rcel es un lugar muy complicado, el hacinamiento
es brutal. Cuando nosotros llegamos había aproximadamente
1.050 personas, cuando el patio est√° acondicionado
para m√°s o menos 250 personas.

El hacinamiento genera problemas de salud, aquí hay personas
con tuberculosis, sarampión y viruela.

La alimentación es pésima, la cantidad nunca varía, siempre
es la misma a pesar de que haya 800 ó 500 ó 700 personas,
nunca aumenta la cantidad, siempre hay gente que se
queda sin alimentos, porque no alcanza para tantos.

Hay una estigmatización contra nosotros; aquí supuestamente
somos “guerrilleros” – no es por exagerar, es muy
frecuente que nos griten improperios de √©ste talante: “Guerrilleros
hijueputas”. Pues nos encontramos en un patio social,
es decir, con los que est√°n encerrados por delitos de delincuencia
com√ļn.

Sumado a los problemas de salud, muy frecuentes en
nuestras c√°rceles, los problemas de higiene se pueden ver sin
ninguna dificultad, pues estos otros problemas, son resultado
del hacinamiento: son muy pocos los ba√Īos y los que hay no
son los m√°s adecuados.

De hecho, hace poco se entabló una tutela para que arreglaran
los ba√Īos porque solamente hab√≠a seis y no muy buenos
¬°Imag√≠nense ustedes, seis ba√Īos para 1.050 personas!

Actualmente, hay menos presos pero sin embargo el hacinamiento
continua, porque las personas que allí nos encontramos,
hemos tenido que dormir en los pasillos e improvisadas
hamacas (o chinchorros) y en las palomeras.

El aseo es otro de los tantos problemas que se vienen sumando
y que está en estrecha relación con el hacinamiento.

Con el problema de hacinamiento viene el incremento en
las basuras. No hay personal que se encargue de recogerlas,
como tampoco personal que se encargue del aseo de los ba√Īos,
estos la mayor parte del tiempo mantienen sucios, el hedor
que estos emanan es insoportable, es frecuente ver los
sanitarios completamente sucios y muchos de sus residuos,
terminan esparcidos por el suelo, porque adem√°s de esto, su
sistema de drenaje se encuentra en pésimas condiciones.
Cuando entramos nos quitaron todo. La colchoneta que
nos habían comprado, las pantalonetas; fue difícil encontrar
un rincón donde quedarnos, aquí adentro toca comprar el
espacio.

Alguien detenido en Armenia dec√≠a alg√ļn d√≠a: “A una c√°rcel
colombiana no se debería ir ni porque le pagarán, ni de visita,
son morideros”. Yo lo confirme la primera vez que visit√© a mi
hijo – dice do√Īa Blanca. No creo que ni a un animal, cuando
uno lo quiere, sea capaz de tratarlo así, como a ellos en la
c√°rcel. Ni siquiera las sobras les damos, procuramos siempre
brindarles buenos alimentos -pensaba también yo, en la larga
espera por entrar a la c√°rcel, mientras almorzaba, al lado de
miembros del INPEC, “ellos son humanos, ¬Ņpor qu√© hacen lo
que hacen?”.

Hay guardias que se comportan bajo las reglas. No obstante,
tienen sus preferencias y se enamoran de cierto tipo
de presos, por ejemplo digamos en el caso de nosotros, que
somos tildados de “guerrilleros”, a veces se siente esa estigmatizaci√≥n,
no lo dejan salir a uno a caminar y de hacerlo, nos
se√Īalan.

Otro problema es que a veces la guardia no est√° muy pendiente
de los presos, porque ellos est√°n afuera y ac√° es otro
mundo, ellos solo ingresan cuando tienen que hacer requisas
en las celdas y salen, no m√°s. Hay muchas peleas, mucho conflicto,
sobre todo peleas a cuchillo. Esas sí que dan miedo, se
descuida uno y la pu√Īalada termina insert√°ndosele a uno.
Cuando hay un problema muy delicado, con heridos o cosas
así, hacen su labor de requisar y a veces encuentran armas
o drogas, pero no m√°s.

Pr√°cticamente su labor se reduce a eso. No reparten los
alimentos, no vigilan quien reparte estos, tampoco est√°n pendientes
de la seguridad del propio preso aunque el hecho de
que uno esté preso, no quiere decir que no tenga derecho a
tener la seguridad a la vida. Los robos ocurren seguidamente,
ellos no le prestan atención.

Prisioneros de consciencia

Mi hijo est√° en la c√°rcel por su forma de pensar, no
porque sea un delincuente o un terrorista. El estudió
en la Institución Educativa Distrital Carlos Pizarro de Bosa, en
ese colegio le cogió admiración a la vida de ese gran hombre,
allí, el estudiar adquirió sentido para él, y con ello ayudar a la
sociedad.

√Čl es muy sensible ante la realidad del pa√≠s. Dicha sensibilidad,
la desarroll√≥ desde peque√Īo cuando empez√≥ a comprender
los esfuerzos que me tocaba hacer para sacarlos adelante.

Sobre todo la “brega” con su hermana, que necesitaba una
educación y aparatos especiales por ser los más apropiados
para comunicarse. Ahí nació esa preocupación por lo que pasaba
alrededor.

Ac√° en Colombia siempre tratan de estigmatizar a todas
aquellas personas que se esfuerzan por pensar distinto a lo
que el Estado considera lo mejor.

Los estigmatizan como “guerrilleros” o como personas que
est√°n en contra del Estado, aunque no haya realmente pruebas
para decir que uno es miembro de las Farc, sino que precisamente
por ser “objetor” de conciencia hay persecuciones,
como los falsos positivos judiciales. También un afán por mostrar
resultados de la lucha contra la insurgencia, que terminan
en atropellos.

El pensamiento legal seg√ļn el Estado, es todo aquel que
piensa como ellos piensan.

La solidaridad

Las organizaciones de derechos humanos nos han apoyado,
los amigos y compa√Īeros de las universidades.
Pero a la administración universitaria no tenemos nada
que agradecerles, sólo sabemos que un rector siendo interrogado
por un canal televisivo, interesado en nuestro caso, a la
pregunta de los infiltrados en la universidad, el doctor respondió
atragantado: “yo no tengo noticias de polic√≠as que est√©n
estudiando en mi alma mater”.

Febrero de 2014
Colectivo de Derechos Humanos
Miguel √Āngel Quiroga

Campa√Īa Yo te nombro libertad


PRISIONEROS POLITICOS DE COMBITA DENUNCIAN LA MUERTE DE UNO DE SUS COMPANEROS

La RED INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON LAS PRISIONERAS Y PRISIONEROS POLITICOS COLOMBIANOS - INSPP, respalda la denuncia p√ļblica emitida por los prisioneros pol√≠ticos del establecimiento penitenciario y carcelario de C√≥mbita, Boyac√°.


La Corporación Solidaridad Jurídica respalda el comunicado emitido por el
colectivo de prisioneros pol√≠ticos del patio n¬į1 de la c√°rcel de Combita/
Boyacá, ante el fallecimiento del prisionero político Ramón Emilio
Mallarino, ocurrida el 18 de marzo del presente a√Īo.¬† Denunciamos ante la
comunidad nacional e internacional al Instituto Nacional Penitenciario
-INPEC- y a la entidad prestadora del servicio de salud, CAPRECOM, por la
negligencia y el abandono en el que se encuentran sumidas la c√°rceles del
país.  La desidia por parte de dichos entes sigue costando cientos de vidas
en las c√°rceles nacionales, mientras el gobierno nacional alaba y elogia la
reforma a un código penitenciario obsoleto que no plantea cambios
estructurales si no escuetas reformas que no resuelven la crisis
carcelaria.

DENUNCIA P√öBLICA

Los prisioneros pol√≠ticos y de guerra del Patio n¬į 1 de Alta Seguridad
(Penitenciaría Cómbita / Boyacá) hacemos una enérgica denuncia contra las
autoridades de esta penitenciaría y su cuerpo médico.

Lo mismo tiene sustento por el homicidio del prisionero político Ramón
Emilio Mallarino Ibarguen, el cual hace más de 15 días venía presentando
graves quebrantos de salud. El d√≠a 6 de marzo, el compa√Īero fue sacado del
patio en camilla al área de sanidad y ahí sólo le recetaron analgésicos
para el dolor, a sabiendas de los m√©dicos, que al compa√Īero se le hab√≠a
estrangulado una √ļlcera g√°strica. Ram√≥n Emilio estaba vomitando sangre y lo
devolvieron al patio¬† otra vez. Nuevamente, el d√≠a 11 de marzo el compa√Īero
se agravó, volvimos a sacarlo en camilla, igual que la primera vez, sólo le
recetaron pastas para el dolor y lo devolvieron para le patio. El mismo día
11 por la tarde lo bajamos otra vez a sanidad, allí lo dejaron en una celda
lo m√°s parecido a un calabozo. Ayer 17 de marzo lo enviaron de nuevo al
patio, pero el compa√Īero Ram√≥n Emilio ven√≠a moribundo y nos toc√≥ presionar
con la huelga de hambre y la no contada para que lo atendieran en sanidad.
Sin embargo hoy 18 de marzo, en horas de la ma√Īana, el Capit√°n Hern√°ndez y
el Director Jorge Contreras nos citan a una reunión para informarnos que el
compa√Īero Ram√≥n Emilio hab√≠a muerto la noche anterior.

Hacemos responsables intelectuales y materiales del homicidio del
compa√Īero, al Director Jorge Alberto Contreras, al Capit√°n Hern√°ndez
Aguilar del INPEC y al médico Garen De La Cruz por no haber remitido al
compa√Īero a un hospital o cl√≠nica donde atendieran su grave enfermedad, lo
hubieran podido salvar, fueron negligentes y primó más el criterio de
seguridad que el derecho a la vida y a la salud.

Denunciamos que estos son los gestos de paz del gobierno nacional con los
prisioneros políticos y de guerra que estamos presos de las FARC-EP.

Exhortamos a nuestros compa√Īeros en las monta√Īas y en la mesa de
negociación para que se hable por nosotros y no se permita que se asesinen
a los guerrilleros y prisioneros políticos de esta manera tan cruel en las
c√°rceles colombianas.

Cordialmente
Colectivo de Prisioneros Políticos y de guerra, Cómbita-Boyacá
Marzo 18 de 2014


NO MAS PENA DE MUERTE CONTRA PRISIONERXS POLITICXS COLOMBIANXS

La RED INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON LAS PRISIONERAS Y PRISIONEROS POL√ćTICOS COLOMBIANOS - INSPP, rechaza la muerte en prisi√≥n del prisionero pol√≠tico RAMON EMILIO MALLARINO quien se encontraba recluido en la Torre 1 del Establecimiento
Penitenciario y Carcelario de Alta y Mediana Seguridad de Combita - Boyac√° y reenv√≠a la siguiente denuncia p√ļblica:

La solidaridad es la ternura de los pueblos...

DENUNCIA P√öBLICA

NO M√ĀS PENA DE MUERTE DE FACTO EN COLOMBIA CONTRA LOS PRISIONEROS
POL√ćTICOS

La Fundación Lazos de Dignidad, organización no gubernamental defensora de
derechos humanos, emite DENUNCIA P√öBLICA contra el Instituto Nacional
Penitenciario y Carcelario de Colombia -INPEC-, por violación de los
derechos humanos y fundamentales del prisionero pol√≠tico RAM√ďN EMILIO
MALLARINO, recluido con TD 5379 en la Torre 1 del Establecimiento
Penitenciario y Carcelario de Alta y Mediana Seguridad de Combita - Boyac√°,
quien falleci√≥ el d√≠a de hoy a las 8 am, debido a omisi√≥n m√©dica seg√ļn
denuncia los dem√°s prisioneros, de acuerdo a los siguientes:

HECHOS

1. Desde el 2 de marzo de 2014, el prisionero RAM√ďN EMILIO MALLARINO,
padece síntomas como vómito de sangre, temblores, no tolerancia a ingerir
alimentos, por lo que fue trasladado al √°rea de sanidad sin que su estado
de salud mejorara.

2. Ayer, 17 de marzo de 2014, la guardia del penal traslado nuevamente
al prisionero RAM√ďN EMILIO MALLARINO a la torre 1, donde, seg√ļn
testimonios de otros reclusos, fue tirado en el suelo en peores condiciones
de salud, sin que se le haya suministrado una atención médica adecuada y
encontrándose su vida en peligro, razón por la cual muchos de ellos
protestaron exigiendo atención medica y protección a la vida del enfermo,
sin que sus peticiones fueran atendidas.

3.Hoy a las 8:00, el prisionero RAM√ďN EMILIO MALLARINO falleci√≥ sin
conocer la enfermedad que lo aqueja y luego de haber padecido sufrimientos
que pudieron ser evitados con atención y tratamiento médico oportuno.

CONSIDERACIONES DE DERECHO

Al omitir la atenci√≥n m√©dica adecuada y oportuna al prisionero *RAM√ďN
EMILIO MALLARINO* se le vulnerando la *dignidad humana y los derechos
fundamentales a la integridad personal y a la vida. *

El Estado Colombiano, a través del INPEC, violó la Constitución Política de
Colombia, en sus art√≠culo 1¬ļ (dignidad humana), 11(vida),12(prohibici√≥n de tratos y penas crueles), y
también el bloque de constitucionalidad (art. 93 y 94) en relación con
los tratados internacionales que en materia de Derechos Humanos ha suscrito
y ratificado, que lo obligan a proteger la *dignidad, vida e integridad
personal* de todas las personas que habitan en el territorio Colombiano,
con especial medida a las personas privadas de la libertad, quienes se
encuentran bajo su responsabilidad en razón a la *relación especial de
sujeción, desconociendo sentencias emitidas por la Corte Constitucional en
favor de la población reclusa como la T-490/04, T-705 de 1996, C-184 de
1998 T-881 de 2002, T-023 de 2003 y T-603
de 2003 .

El Estado Colombiano mantiene su violencia institucional mediante el
accionar de omisión de garantía del derecho a la salud a los prisioneros
pol√≠ticos que en casos como el del prisionero pol√≠tico RAM√ďN EMILIO
MALLARINO *ocasiona la muerte, constituyendo una violación grave a los
derechos humanos y el crimen de homicidio, situación que la Fundación Lazos
de Dignidad ha denunciado en reiteradas ocasiones que constituye PENA DE
MUERTE DE FACTO CONTRA LAS Y LOS PRISIONEROS POL√ćTICOS.

RECHAZAMOS LA PENA DE MUERTE en Colombia y por tanto EXIGIMOS AL ESTADO
COLOMBIANO el respeto del derecho a la VIDA y dem√°s DERECHOS HUMANOS DE
LAS Y LOS PRISIONEROS POL√ćTICOS.

PETICIONES

1. A la Fiscalía General de la Nación - Unidad de Derechos Humanos:
Iniciar investigación penal contra el *Director* del Establecimiento
Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad de Cómbita - Boyacá, y los funcionarios
de sanidad y de guardia* que durante estos 15 días tuvieron contacto con el
prisionero pol√≠tico *RAM√ďN EMILIO MALLARINO *e incurriendo en homicidio por
omisión al deber de protección.

2. A la Procuraduría General de la Nación- Asuntos
Penitenciarios: Iniciar investigación penal contra el Director del Establecimiento Penitenciario
de Alta y Mediana Seguridad de Cómbita - Boyacá, y contra los funcionarios
de sanidad y de guardia que con la omisión de protección del prisionero
pol√≠tico RAM√ďN EMILIO MALLARINO violaron los derechos humanos e incurrieron
en falta gravísima.

3. A la Defensoría del Pueblo: Realizar visita de verificación de
los hechos objeto de la presente denuncia e intervenir para que se tomen
los testimonios de los reclusos y se impulsen las investigaciones penales y
disciplinarias contra los responsables y se tomen medidas que garanticen
los derechos humanos de los prisioneros políticos en la torre 1 del EPCAMS
Combita.

4. A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: Realizar una
visita in loco a las Prisiones Colombianas para que VERIFIQUE las
condiciones a las que son sometidas y sometidos los prisioneros políticos,
así mismo, que conmine al Estado Colombiano a garantizar un proceso
judicial transparente para que se sancionen a los responsables de las
violaciones a los derechos humanos cometidas contra el prisionero
pol√≠tico RAM√ďN
EMILIO MALLARINO que produjo su muerte.

Trato Digno y Libertad a las y los Prisioneros Políticos en Colombia*

Fundación Lazos de Dignidad

Coalición Larga Vida a las Mariposas

Bogot√°, Marzo 18 de 2014


Fundación Lazos de Dignidad - FLD www.fundacionlazosdedignidad.org