MUJERES: DE LA EXCLUSION EN LA SOCIEDAD Y EN LA POLITICA A LA INVISIBILIZACION EN LA PRISION

鈥淟a prisi贸n era la estaci贸n prevista en mi apuesta por la vida.
Nada en m铆 ha cambiado.
Puedo decirte que porto la dignidad
a la altura de las luchas de mi pueblo鈥︹
(Extracto) 聽
Colectivo de Prisioneras Pol铆ticas 鈥淢anuelita S谩enz鈥,
Reclusi贸n de Mujeres de Bogot谩.

Liliany Obando
Subjudice 鈥 prisionera pol铆tica
Defensora de Derechos Humanos

El 8 de marzo, d铆a internacional de la mujer, es una fecha emblem谩tica para avivar en nuestra memoria a aquellas valerosas mujeres que nos precedieron, a aquellas quienes tras arduas luchas, muchas de ellas silenciosas, desafiaron su tiempo y fueron conquistando para sus cong茅neres derechos otrora reservados a los hombres.聽 Tarea m谩s loable si recordamos que como resultado de construcciones sociales, hist贸ricas, culturales y de relaciones de poder patriarcales, las mujeres hemos cargado con el sino tr谩gico de la subordinaci贸n, la exclusi贸n, la discriminaci贸n y la negaci贸n de derechos.

La inclusi贸n de las mujeres en la esfera de lo p煤blico, de la cultura, de la educaci贸n, del trabajo remunerado, de la pol铆tica, como el ejercicio de la ciudadan铆a,聽 la participaci贸n, toma de decisiones y el uso de la voz en la plaza p煤blica, no ha sido una concesi贸n del mundo masculino sino el resultado de la聽 decidida y ardua lucha de muchas mujeres que no se conformaron, que fueron las rebeldes de su tiempo.

Pese a que muchas mujeres聽 a lo largo de la historia hemos comprometido nuestro esfuerzo para alcanzar mejores condiciones de vida, de trabajo digno, de reconocimiento, de inclusi贸n pol铆tica y social, perviven los vestigios de una sociedad patriarcal y machista que nosotras mismas internalizamos y reproducimos, muchas veces de forma inconsciente, a trav茅s de los procesos de socializaci贸n en los que estamos inmersas, echando as铆 para atr谩s muchas de nuestras聽 propias conquistas.

En la situaci贸n actual, persisten las inequidades de las mujeres frente a los hombres,聽 los patrones culturales que nos siguen poniendo en un plano de inferioridad, las diferentes formas de violencia contra las mujeres, la subordinaci贸n, la discriminaci贸n y los papeles e imaginarios que nos asigna el mundo androc茅ntrico.聽聽聽 聽

MUJERES ENTRE REJAS

En Colombia hay 138 establecimientos penitenciarios y carcelarios en los cuales se聽 encuentran 120.623 personas privadas de la libertad, seg煤n estad铆sticas del INPEC al mes de enero de 2014. Para 茅sta misma fecha los establecimientos penitenciarios y carcelarios ten铆an una capacidad para 76.066 internos/as. Es decir, la sobrepoblaci贸n carcelaria es聽 de 44.557 internos/as, para un estado de hacinamiento del 50,6%. De esta poblaci贸n total, 111.646, el 92.6% son hombres y 8.977, 7.4%) son mujeres.聽 Se encuentran en calidad de sindicadas o imputadas 1.676 y est谩n condenadas 3.717.

La pol铆tica penitenciaria, el c贸digo penitenciario y carcelario y el tratamiento penitenciario mismo son homog茅neos en cuanto a lo masculino.聽 Al no incluir una mirada desde los derechos humanos ni una perspectiva de g茅nero en la formulaci贸n y puesta en marcha de los mismos dif铆cilmente puede garantizarse a las mujeres privadas de la libertad el reconocimiento y debido respeto de acuerdo a sus especificidades como mujeres.聽 No se comprende que los derechos e intereses como mujeres no siempre son los mismos que los de los hombres, aunque compartan la realidad de la reclusi贸n. 聽

La herencia tr谩gica del patriarcado se traslada a la prisi贸n y se evidencia en todos los espacios de la vida social de las mujeres en prisi贸n: en la sexualidad, en las pocas y limitadas ofertas de trabajo y estudio, en las pocas posibilidades para ejercer su condici贸n de madres, etc., pero agravadas por la tendencia a la invisibilizaci贸n de las mismas, entre otras por ser una minor铆a dentro de la poblaci贸n carcelaria.

Al impartirse un trato homog茅neo a hombres y mujeres privados de la libertad, sin superarse en la realidad las iniquidades, se ignora que 鈥渓a igualdad entre desiguales genera otra desigualdad m谩s鈥.聽 Se convierte, en cambio, en un trato discriminatorio hacia las mujeres que las invisibiliza y聽 las pone en condiciones de desventaja frente a los hombres.

聽聽 聽El machismo y la desigualdad es el rey aqu铆.聽 Te cuento, son nueve torres entre todas y los alimentos, primero para los hombres, el agua, primero para los hombres.聽 Si hay teatro, comidas o algo, los que mandan y dicen qu茅 hacer son los hombres.聽 A las mujeres les toca asumirse a lo que dicen porque la guardia tiene en cuenta es lo que ellos proponen.聽 Las mujeres no tienen voz ni voto.
聽聽聽 聽聽聽 聽聽聽 聽聽聽 聽Mary.聽 Penitenciar铆a de Valledupar.

Adempas, es evidente la falta de formaci贸n real del personal de custodia y directivas en lo referente a una concepci贸n de g茅nero, que permita dar un tratamiento diferencial a hombres y mujeres privados de la libertad.聽 La equidad de g茅nero, aunque no es la panacea, necesariamente implica ese tratamiento diferencial con el objeto de corregir desigualdades. A largo plazo, a lo que se aspira es a que se pueda alcanzar una igualdad en t茅rminos de 鈥渄erechos, beneficios, obligaciones y oportunidades鈥.聽 Resulta por tanto agresiva una estructura carcelaria, unas celdas, unos uniformes y un reglamento pensados en masculino. 聽

La maternidad en condiciones de privaci贸n de la libertad

Para enero de 2014 el INPEC registra un total de 28 madres lactantes y 128 madres gestantes.聽 Hay 133 ni帽os y ni帽as conviviendo con sus madres en los diferentes establecimientos de reclusi贸n, de 茅stos, el 48.9/ son ni帽os y el 51.1% son ni帽as.聽 De esta poblaci贸n total, 17 ni帽os/as son menores de un a帽o y 166 menores de 1 a 3 a帽os. 聽

El r茅gimen judicial y penitenciario no聽 valora ni reconoce el v铆nculo 煤nico e indisoluble entre las mujeres privadas de la libertad que son madres y sus hijas e hijos y que hace a煤n m谩s evidente el desconocimiento de las necesidades y derechos de las mujeres privadas de la libertad聽 y por extensi贸n los de sus hijos e hijas. 聽

Y es que un gran porcentaje de las mujeres reclusas son madres, y en su mayor铆a madres cabeza de familia, pero no existe un tratamiento especial, judicial ni penitenciario, que considere 茅sta condici贸n y la de los hijos e hijas que se ven inmersos en esta realidad que vulnera tambi茅n sus derechos. 聽

Algunas mujeres que ten铆an hijos e hijas reci茅n nacidos o menores de 3 a帽os, o las que llegaron a la prisi贸n en estado de gravidez, o quienes concibieron a sus hijos o hijas en prisi贸n han logrado tener un cupo para聽 que sus hijos e hijas vivan con ellas hasta la edad de los 3 a帽os. No hay cupos para todas las mujeres en esta situaci贸n. 聽

Al llegar a la edad de 3 a帽os, dolorosamente los ni帽os y ni帽as que conviven con sus madres en la prisi贸n son arrancados unos de otras.聽 La disposici贸n penitenciaria determina que 茅stos menores deben ser entregarlos s o bien a familiares o amigos quienes se har谩n cargo de ellos, y si no existen 茅ste tipo de personas, son entregados a hogares sustitutos,聽 hasta que sus madres cumplan su condena o se demuestre su inocencia y sean dejadas en libertad.聽 La fatalidad adicional est谩 en que algunas de estas mujeres-madres est谩n condenadas a largas condenas de entre聽 los 10 y 60 a帽os.聽 As铆 las cosas, 驴cu谩ndo podr谩n disfrutar y brindar cuidado a sus hijas e hijos? 驴Y c贸mo ser谩 la vida de 茅stos sin sus madres? Parece que a nadie le importa 茅sta realidad m谩s que a quienes la viven con impotencia en carne propia.

Despu茅s de esta traum谩tica separaci贸n de madres e hijas e hijos, ni las unas ni los otros reciben un acompa帽amiento psico-social.聽 Otro drama similar padecen las madres que tuvieron que dejar a sus hijas e hijos afuera de la prisi贸n.聽 Los d铆as de visitas de las hijas e hijos son tambi茅n tormentosas para unos y otras.聽 Sin ninguna consideraci贸n, desde los m谩s peque帽os son sometidos a extenuantes filas a la intemperie que se prolongan por horas, la mayor铆a de las veces es mayor el tiempo que pasan en el tr谩mite de ingreso a la prisi贸n que el que logran compartir con sus madres una vez al mes.聽 Muchas/os llegan atemorizados, en p谩nico por las desmedidas requisas y tratos que reciben de parte del personal de custodia. 聽

De la educaci贸n y el trabajo

La gran mayor铆a de las mujeres privadas de la libertad son mujeres de bajos recursos econ贸micos聽 y procedentes muchas de ellas de regiones marginadas del pa铆s. La mayor铆a tienen un bajo nivel acad茅mico, con educaci贸n b谩sica primaria, en su mayor parte incompleta. 聽

Los cupos de estudio que el INPEC ofrece son pocos y su calidad es p茅sima.聽 Por lo general a las mujeres se les ofrecen cursillos que tienden a reforzar el papel hist贸rico asignado a ellas: cursos de manualidades, culinaria, peluquer铆a, manicure y pedicure, etc. El acceso a la educaci贸n superior se limita a quienes pueden cancelarse el costoso semestre en la Universidad a Distancia, UNAD, con una limitada oferta de programas de estudio y una calidad y acompa帽amiento realmente p茅simos.聽 El m谩ximo evento cultural promovido por el INPEC en las c谩rceles de mujeres es el reinado de belleza que se realiza anualmente hacia el mes de septiembre, en el d铆a de las Mercedes, fecha en la que se supone se celebra el d铆a de los reclusos/as. Otro tanto ocurre con los escasos cupos de trabajo.聽 Por lo general lo que prima es el rebusque y la desocupaci贸n.

En general las mujeres privadas de la libertad acceden a dichos cupos de trabajo o estudio m谩s que porque sientan que est谩n creciendo en su vida personal, por conseguir una rebaja en su tiempo de prisi贸n.聽 La supuesta 鈥渞esocializaci贸n鈥 que tiene como objetivo el confinamiento de personas en prisi贸n, es s贸lo una ficci贸n.

Las Prisioneras Pol铆ticas

Las prisioneras pol铆ticas 鈥揹e conciencia o de guerra鈥, por su parte, son mujeres de diferentes extracciones sociales, mujeres de campo y de ciudad, mujeres con diferentes niveles de educaci贸n acad茅mica formal y con diferentes experiencias de trabajo social y popular, sindicalistas, integrantes de comunidades ind铆genas, afro colombianas y campesinas, defensoras de derechos humanos e insurgentes. 聽

Muchas de estas mujeres han sido detenidas en el marco de la estrategia de seguridad de los gobiernos Uribe y Santos que criminaliza, judicializa y encarcela a luchadores sociales, populares y militantes de la oposici贸n pol铆tica. As铆, algunas fueron privadas de su libertad en el marco de detenciones masivas, otras bajo la modalidad de las detenciones selectivas y聽 otras han sido se帽aladas y entregadas por las redes de informantes. Unas y otras padeciendo los montajes judiciales.聽 El gran delito de la mayor铆a de estas mujeres ha sido el trabajar por sus comunidades y/o vivir en zonas de conflicto.

As铆, las personas detenidas bajo 茅sta l贸gica son vinculadas casi siempre a investigaciones por rebeli贸n, delito pol铆tico, de acuerdo a las normas penales colombianas, pero agravadas con la vinculaci贸n adicional a delitos no pol铆ticos, la mayor铆a asociados al terrorismo. Con esta pr谩ctica se pretende, en primer lugar, desnaturalizar a煤n m谩s el delito pol铆tico, y en segundo lugar, poner en marcha una estrategia de quebramiento moral y castigo severo, en tanto los tiempos de los procesos, como las penas, en el caso de llegarse a condenas, aumentan significativamente. 聽

Los procesos as铆 montados quedan amparados bajo el reino de la justicia especializada, y no la ordinaria, y son llevados por fiscales anti-terrorismo, la gran mayor铆a de ellos y ellas, activos o reservistas de las fuerzas armadas y de seguridad del Estado, con lo que se da al traste con las garant铆as procesales de quienes est谩n siendo judicializados. 聽

A 茅stas mujeres, una vez se decide su confinamiento preventivo o punitivo en un centro penitenciario, se les dispersa en las diferentes reclusiones de mujeres y penitenciar铆as del pa铆s. Varias son asignadas a los nuevos establecimiento mixtos聽 de reclusi贸n del orden nacional 鈥揈RON. 聽

Y por cuenta del incumplimiento de las disposiciones nacionales e internacionales en materia de clasificaci贸n de internos/as, los pabellones se comparten cada vez m谩s entre mujeres sindicadas, condenadas, algunas muy j贸venes, otras de tercera edad y por diversos hechos punibles. 脡ste incumplimiento de lo dispuesto en la ley no s贸lo ha sido usado como un recurso del INPEC para romper los procesos organizativos de las y los prisioneras, especialmente pol铆ticos/as, sino que ponen en serio riesgo su seguridad e integridad personal.

Algunas prisioneras pol铆ticas fueron sometidas a torturas f铆sicas y sicol贸gicas por sus captores, pero una vez en prisi贸n jam谩s recibieron un tratamiento especializado que les ayudara a superar el trauma. Muchas otras, acto seguido a su detenci贸n han sido expuestas ante los medios y en plazas p煤blicas, donde su dignidad como mujeres ha sido pisoteada al ser presentadas como criminales y/o amantes de supuestos peligrosos 鈥渢erroristas鈥, viol谩ndoles sus聽 derechos a la intimidad, a la presunci贸n de inocencia, y cuando son absueltas jam谩s se hace una rectificaci贸n p煤blica que las repare en algo de la ofensa recibida. 聽

Para las prisioneras pol铆ticas las restricciones de todo tipo son mayores que las de las otras mujeres privadas de la libertad.聽 En varios establecimientos penitenciarios y carcelarios se las recluye en pabellones de alta seguridad, lo que significa estar en otra c谩rcel dentro de la c谩rcel, sin posibilidad de contacto permanente con las dem谩s reclusas y sin posibilidad de acceso a las 谩reas comunes, las que si pueden usar y transitar las dem谩s internas.聽 Para moverse del pabell贸n en el que se encuentran hacia otras dependencias de la prisi贸n, como el 谩rea de sanidad, o los cub铆culos donde se atienden a los abogados, deben contar con la debida autorizaci贸n de las autoridades penitenciarias y siempre bajo la custodia de la guardia y en algunos casos esposadas. Su locomoci贸n es as铆 seriamente limitada.

En el caso de las prisioneras pol铆ticas de guerra, la situaci贸n no es mejor.聽 Muchas de ellas han sido capturadas heridas y llevadas a cl铆nicas y hospitales, muchas veces聽 hospitales militares, en donde a muchas han intentado amputarles sus miembros afectados, sin su consentimiento, como una forma perversa de ponerlas definitivamente fuera de combate.聽 Tras 茅ste tr谩nsito, prontamente son asignadas a las diferentes penitenciarias.聽 El INPEC, en los casos m谩s graves, las mantiene por un corto tiempo en el 谩rea de sanidad, para asignarlas en el menor tiempo posible a los pabellones de alta seguridad聽 a donde llegan a煤n convalecientes y donde deben tratar de recuperarse lentamente sin mayores condiciones de asepsia y sin la debida atenci贸n m茅dica.聽 Aunque muchas se han salvado de una amputaci贸n no deseada, al final terminan viendo inutilizados sus miembros por la falta de un oportuno tratamiento m茅dico estando en prisi贸n. 聽

Por su parte, cuando una prisionera pol铆tica llega en este estado, sus compa帽eras de pabell贸n tratan de prestarle toda la solidaridad posible.聽 Algunas le hacen las curaciones necesarias, otras se encargan de tener sus pocas cosas limpias y en orden, otras se aseguran de que reciban sus medicamentos y alimentos a tiempo, otras gestionan sus citas m茅dicas, las terapias, otras se encargan de colaborarles con sus tr谩mites jur铆dicos, etc.聽 Mientras tanto el INPEC se descarga de toda su responsabilidad dejando en manos de las otras prisioneras su cuidado.

La mayor铆a de las veces las prisioneras que han llegado heridas necesitan de unos aditamentos que el INPEC y la empresa estatal prestadora de salud asignada a las prisiones, CAPRECOM, dif铆cilmente proporcionan, tales como muletas, bastones, sillas de ruedas, pa帽ales, etc., trasladando nuevamente a las prisioneras y sus familiares, la responsabilidad de conseguirlas peri贸dicamente.

Otras han recibido agravios y amenazas de muerte tras la detenci贸n, mientras otras son sometidas a interrogatorios ilegales y enga帽osos por parte de organismos judiciales y de seguridad del Estado聽 como de otros pa铆ses en los mismos establecimientos penitenciarios.聽 A otras se las intenta persuadir de hacer parte de programas de delaci贸n, de vinculaci贸n al programa de Justicia y Paz, a煤n si se trata de prisioneras pol铆ticas de conciencia y no de guerra.聽 Dichas ofertas son presentadas por todo tipo de funcionarios judiciales y de seguridad del Estado e incluso por funcionarios/as del mismo INPEC.

Ya en la vida en prisi贸n muchas prisioneras pol铆ticas son perseguidas y hostigadas por los miembros de custodia del INPEC por denunciar sus abusos de poder y las violaciones a los derechos humanos que cometen contra las personas privadas de la libertad.聽 Los traslados a c谩rceles alejadas y m谩s severas son usados en contra de las prisioneras que osan denunciarlos. Tratan as铆 con la agudizaci贸n del suplicio, como el alejamiento familiar,聽 de quebrar la moral de las prisioneras. De paso buscan desarticular cualquier posibilidad de organizaci贸n y trabajo colectivo de los reclusos y reclusas, as铆 este se encuentre permitido en el c贸digo penitenciario y carcelario.聽 Las formas de organizaci贸n y reclamaci贸n como los comit茅s de internos/as, las representaciones en los comit茅s de derechos humanos de las personas privadas de la libertad, etc., tratan de ser sino destruidas, cooptadas por la guardia para ponerlos a su servicio. 聽

Es 茅sta la forma en que los carceleros pretenden minar su moral, normalizar su comportamiento, domar su rebeld铆a y convertir a las prisioneras pol铆ticas en meros entes que vegetan mientras reciben malos tratos y se limitan a 鈥渙bedecer鈥澛 las imposiciones de la guardia d铆a tras d铆a.

La prisi贸n en Colombia implica todo tipo de rupturas: afectivas, sociales, laborales, educativas, organizativas.聽 Algunas prisioneras pol铆ticas cumplen largas condenas.聽 Condenas dif铆ciles de asimilar frente a un panorama que no permite pensar en un proyecto de vida a futuro. Pero sea聽 que el paso por la prisi贸n sea largo o corto, la vida para quienes han viven o han vivido la prisi贸n queda suspendida, en el mejor de los casos.聽 En otros, el tiempo en prisi贸n significa p茅rdidas definitivas en muchos campos de su vida personal. Es el tiempo y la vida que no vuelven jam谩s.

Una conclusi贸n necesaria

Teniendo en cuenta que la afrenta a las mujeres es una ofensa a la dignidad humana, es claro que聽 las mujeres a煤n tenemos mucho por hacer.聽 La tarea est谩 inconclusa.聽 A las mujeres de 茅ste tiempo nos corresponde continuar lo que otras iniciaron, ejercer activamente nuestros derechos conquistados, arrancar otros a煤n no alcanzados, en la mira de revertir las hist贸ricas y desiguales relaciones de poder entre hombres y mujeres, y as铆 aprestarnos en actitud insumisa a desempe帽ar un destacado papel en la construcci贸n y conducci贸n de una nueva patria,聽 de una nueva sociedad y de un mundo mejor.

聽聽 聽聽聽 聽 隆Adelante mujeres!
聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 隆Larga vida a las mariposas鈥!


YO TE QUIERO LIBRE

Bolet铆n N潞 5 (Enero-Febrero de 2014)

Este bolet铆n informativo hace parte de la Campa帽a Creando Puentes de Solidaridad, que se ha propuesto hacer llegar muestras de solidaridad con lxs presxs pol铆ticxs del mundo. A trav茅s de cartas y libros construimos puentes de ida y vuelta.

En la actual necesidad de romper con los cercos de desinformaci贸n que someten a la humanidad en la total ignorancia, y con el compromiso incuestionable que todxs tenemos con nustra historia abrimos este espacio que pretende dar voz a las luchas de estos hombres y mujeres que, buscando la posibilidad de construir junto a su pueblo una sociedad justa, son encarcelados por el sistema capitalista.

La decisi贸n de entregar hasta la vida misma por la liberaci贸n de nuestros pueblos, no ha sido derrotada por los barrotes. Su lucha contin煤a en esta nueva trinchera. LEER M脕S:

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INFILTRACIONES Y MONTAJES JUDICIALES EN LAS UNIVERSIDADES PUBLICAS

Socializamos el cubrimiento de Canal Capital del caso: No m谩s falsos judiciales, en defensa del derecho a la verdad y justicia de los casos de montajes judiciales. Especialmente el caso de un agente de la polic铆a nacional infiltrado ilegalmente en varias universidades del pa铆s, entre ellas en la Universidad Pedag贸gica Nacional quien enga帽贸 y entreg贸 el 26 de septiembre聽 de 2012 en una finca de Lebrija Santander a 5 estudiantes: Diego Alejandro Ortega, Cristian David Leiva, Erika Rodr铆guez, Xiomara Alexandra Torres Jimenez, Jaime Alexis Bueno, de las Universidades Pedag贸gica, del Valle y Distrital de Bogot谩, y al profesor Carlo Alex谩nder Carrillo.


HASTA CUANDO DEBEMOS SEGUIR CONTANDO MUERTOS

La Corporaci贸n Solidaridad Jur铆dica emite DENUNCIA P脷BLICA contra el
Estado Colombiano, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de
Colombia -INPEC-聽 y CAPRECOM (ente encargado de la salud en los centros de
reclusi贸n del pa铆s) por el abandono, la falta de atenci贸n m茅dica, la
negligencia institucional y en consecuencia la reciente muerte del
interno JAIME HUMBERTO AROCA DUCUARA,con TD 071997, en la c谩rcel de Villavicencio, el
d铆a 22 de febrero de 2014.

DENUNCIAMOS聽 la violaci贸n a los siguientes derechos:

聽聽 1. El derecho a la vida
聽聽 2. El derecho a la dignidad humana
聽聽 3. El derecho a la salud
聽聽 4. El derecho a la integridad personal

ANTECEDENTES:

Desde el 24 de enero de 2014, CAPRECOM dej贸 de prestar los servicios
m茅dicos en la c谩rcel de Villavicencio sin que la instituci贸n penitenciaria
haya remplazado a dicho ente.聽 En consecuencia, actualmente en el EPMSC
Villavicencio se encuentran cientos de reclusos con graves problemas de
salud los cuales se han venido incrementado y agravando聽 por la ausencia de
m茅dicos.聽 Esta problem谩tica tambi茅n viene generado un descontento
generalizado lo cual puede desembocar en graves problemas de convivencia.

HECHOS

El viernes 21 de febrero de 2014, el recluso *JAIME AROCA DUCURA con TD
071997*, y quien se encontraba recluido en el patio Santander en la c谩rcel
de Villavicencio, present贸 en horas de la tarde fuertes dolores en su
abdomen y pierna que lo obligaron a permanecer en su celda todo la tarde.
Sus compa帽eros de celda advirtieron a la guardia de custodia y vigilancia
sobre los dolores que estaba padeciendo Jaime sin obtener respuesta alguna
y mucha menos una verificaci贸n por parte de m茅dicos o enfermeros, los
cuales actualmente no existen en esta penitenciaria.

En聽 horas de la noche sus compa帽eros de celda alertaron que Jaime hab铆a
comenzado a expeler sangre por su boca y nariz y que comenzaba a perder el
conocimiento.

A las 3 y 45 de la ma帽ana del d铆a s谩bado 22 de febrero, Jaime Humberto
Aroca聽 Ducuara falleci贸 en la soledad de celda, sin la mas m铆nima atenci贸n
m茅dica por parte de los entes encargados.

PETICIONES

Solicitamos a la comunidad nacional e internacional, a los medios de
comunicaci贸n y a los organismos defensores de derechos humanos, a divulgar
y denunciar p煤blicamente las graves violaciones a los derechos humanos que
se viene llevando a cabo en las c谩rceles del pa铆s.

Ante la clara negligencia por parte del INPEC y CAPRECOM, exigimos que se
abra una investigaci贸n jur铆dica y penal en contra de las dos instituciones
con el fin de establecer la muerte del recluso JAIME HUMBERTO AROCA
DUCUARA.



Jaime Ernesto P茅rez Camargo
Director EPMSC Villavicencio


Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC-
Direcci贸n General Calle 26 No. 27-48 PBX (57+1) 2347474 / 2347262 Bogot谩 -
Colombia
Correo: cerotoleranciaalacorrupcion@inpec.gov.co

Juan Manuel Santos
Presidente de la Rep煤blica
Cra. 8 # 7-26, Palacio de Nari帽o.
Santa Fe de Bogot谩. Fax:+57.1.566.20.71

Angelino Garz贸n
Vicepresidente de la Rep煤blica
Tels. (+571) 334.45.07, (+573) 7720130,
E-mail: hernanulloa@presidencia.gov.co

Programa Presidencial de Derechos Humanos y de Derecho Internacional
Humanitario.
Calle 7 N掳 5-54 Santaf茅 de Bogot谩
TEL: (+571) 336.03.11
FAX: (+57 1) 337.46.67
E- mail: cefranco@presidencia.gov.co

Eduardo Montealgre聽 Lynett
Fiscal General de la Naci贸n
E-mail: fibarra@presidencia.gov.co
Fiscal铆a General de la Naci贸n
Diagonal 22 B No.52-01
Santa fe de Bogot谩.
Fax: (+571) 570 20 00
E-mail: contacto@fiscalia.gov.co; denuncie@fiscalia.gov.co

Fernando Carrillo Fl贸rez
Ministro del Interior
Carrera 9陋N. 14 -10 Bogot谩 D.C
e-mail ministro@minjusticia.gov.co

Jorge Armando Ot谩lora
Defensor del Pueblo Colombia
Oficinas en Bogot谩: Calle 55 N潞 10 - 32 -
C贸digo Postal 110231 - PBX: [57 1] 3147300

Alejandro Ordo帽ez
Procurador General de la Naci贸n
Carrera 5陋 nro. 15 - 60 (Bogot谩)
18000 910 315 - L铆nea reducida: 142 - PBX: (571) 5878750
Email: quejas@procuraduria.gov.co / dcap@procuraduria.gov.co /
webmaster@procuraduria.gov.co


CORPORACI脫N SOLIDARIDAD JUR脥DICA
TEL:2867722


URGE MESA NACIONAL DE CONCERTACION CARCELARIA

EVITEMOS HECHOS LUCTUOSOS COMO EL OCURRIDO EN LA MODELO DE BARRANQUILLA

La *Fundaci贸n Lazos de Dignidad,* Organizaci贸n No Gubernamental Defensora
de Derechos Humanos, reconocida por las autoridades penitenciarias en
nuestro pa铆s como veedora del tratamiento a los ciudadanos en situaci贸n de
reclusi贸n y en especial de los Prisioneros y las Prisioneras Pol铆ticas en
Colombia; en esta oportunidad informa, a la comunidad nacional e
internacional, la denuncia por la *grave crisis humanitaria* y la *conculcaci贸n
sistem谩tica de los derechos humanos* que vienen padeciendo los prisioneros
en el Establecimiento de Reclusi贸n de Orden Nacional -ERON- PICOTA de
Bogot谩 D.C, as铆 mismo como la grave crisis que se presenta en la Prisi贸n de
Gir贸n Santander, en la C谩rcel Modelo de Barranquilla y en general en los
centros penitenciarios en nuestro pa铆s.

Apoyamos y coadyuvamos en su integridad las denuncias p煤blicas realizadas
por los Prisioneros en el ERON Picota, la Corporaci贸n Solidad Jur铆dica, el
comunicado conjunto de los Prisioneros de la C谩rcel Nacional Modelo y
Picota Bogot谩, as铆 como las contantes denuncias realizadas por el Equipo
Jur铆dico Pueblos.

Resaltamos que en este contexto de crisis carcelaria y penitenciaria se
hace necesario retomar la petici贸n del *MOVIMIENTO NACIONAL
CARCELARIO*consistente en la instalaci贸n
de una *MESA NACIONAL DE CONCERTACI脫N* en la que participen voceros de la
poblaci贸n reclusa, autoridades judiciales, administrativas, legislativas,
ministerio publico y organizaciones de la sociedad civil, bajo el
acompa帽amiento de organizaciones internacionales, a fin de solucionar de
fondo las problem谩ticas que afectan a la poblaci贸n reclusa.

Exhortamos sin perjuicio de lo anterior a que las autoridades
penitenciarias y carlear铆as *cesen inmediatamente las agresiones contra los
prisioneros del ERON - PICOTA* y respeten los derechos y garant铆as
fundamentales de los ciudadanos puestos a su custodia por la sociedad.

Hacemos el llamado a la sociedad Colombiana en general a *no permanecer
imp谩vida* frente a la situaci贸n carcelaria y penitenciaria en nuestro pa铆s
y a reflexionar en la responsabilidad que tenemos para con nuestros/as
compatriotas en reclusi贸n, quienes son merecedores y merecedoras de un
trato respetuoso a la Dignidad Humana y los Derechos Humanos.

Bogot谩 DC, 21 de febrero de 2014

Fundaci贸n Lazos de Dignidad