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SIM√ďN TRINIDAD, UN TROFEO V√ćA EXTRADICI√ďN

SIM√ďN TRINIDAD, UN TROFEO V√ćA EXTRADICI√ďN[1]

‚ÄúA los compa√Īeros, nunca se los abandona‚ÄĚ

Fidel Castro

Por: Liliany Obando[2]

Colombia, Octubre 28 de 2017

¬†A partir del caso de la extradici√≥n hacia los Estados Unidos del l√≠der rebelde, integrante de las entonces Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ‚Äď FARC ‚Äď EP, RICARDO OVIDIO PALMERA PINEDA, su nombre civil y conocido como SIM√ďN TRINIDAD en las filas insurgentes, queremos presentar un recorrido por las diferentes dimensiones de la figura de la extradici√≥n como una herramienta usada bajo la l√≥gica del derecho penal del enemigo, represiva, anti soberana y de persecuci√≥n al opositor (a) pol√≠tico, que muchos activistas y defensoras y defensores de derechos humanos hemos denunciado y rechazado por considerarla violatoria a los derechos humanos, pol√≠ticos y de la libre auto determinaci√≥n de los pueblos.

  • La extradici√≥n como un instrumento de poder dominante

La figura de la extradici√≥n es una instituci√≥n del derecho penal, es un mecanismo de cooperaci√≥n judicial suscrita o aceptada entre Estados, seg√ļn la cual, ‚Äúun Estado competente solicita a otro la entrega de un individuo, acusado o condenado, que se encuentra en su¬† territorio, con el fin de proceder penalmente contra aquel‚Ķ‚ÄĚ[3]

Pero más allá, la extradición es claramente un instrumento de ejercicio de poder en el que el país dominante se impone sobre el subordinado. Esto se refleja en la falta de reciprocidad del país requirente, es decir, el que ejerce la extradición activa, frente al país que entrega a sus ciudadanas y ciudadanos en una actitud meramente pasiva.[4] 

Es lo que generalmente ocurre con el tratado de extradici√≥n Colombia ‚Äď Estados Unidos, pa√≠s este √ļltimo, hacia donde se extradita el mayor n√ļmero de ciudadanas y ciudadanos colombianos, pero del cual no existe una pr√°ctica rec√≠proca hacia nuestro pa√≠s cuando son ¬†ciudadanos (as) estadounidenses quienes delinquen en nuestro territorio.¬†

Esta circunstancia es la que también hace más difícil recurrir a herramientas como la repatriación humanitaria o de otro tipo, de nuestros ciudadanos (as) que debe tramitarse a pedido del Estado colombiano, que es quien autoriza la extradición de nuestros (as) connacionales y en consecuencia debería también pedirlos de vuelta a su país.

Para que la repatriación sea posible es importante, primero, ganar conciencia entre la gente de que la extradición es una herramienta anti soberana y acto seguido buscar la presión activa de organizaciones de la sociedad civil, de defensoras y defensores de derechos humanos, de los familiares o amigos (as) de las personas extraditadas exigiendo que éstas sean juzgadas, si es del caso, en su propia patria.

Vergonzosamente se ha dado tambi√©n el caso, en el que la insistencia en extraditar ciudadanos (as) hacia los Estados Unidos ha sido m√°s fruto de la maquinaci√≥n y presi√≥n de alguna autoridad colombiana que del requerimiento del pa√≠s del norte, tal es el caso que nos ocupa en esta presentaci√≥n, la fabricaci√≥n de la extradici√≥n hacia los Estados Unidos y posterior condena a 60 a√Īos de prisi√≥n, con falsos cargos de Ricardo Ovidio Palmera Pineda - Sim√≥n Trinidad.

  • La extradici√≥n, un arma de persecuci√≥n pol√≠tica

Una de las condiciones que establecen los tratados de extradición, la legislación internacional de derechos humanos, nuestra carta política y legislación penal es que las personas acusadas o condenadas por delitos políticos (rebelión, sedición, asonada) y conexos no pueden ser sometidas a un proceso de extradición. No obstante, el Estado colombiano, recurriendo a acuerdos no muy sanctus con los Estados Unidos y a una serie de ilegalidades jurídicas, en más de un caso, ha extraditado hacia los Estados Unidos a personas investigadas o sentenciadas por delitos políticos. 

La extradición, siendo una figura de cooperación jurídica, se ejerce en la realidad como una herramienta además política, no neutral, no garantista. Al contrario, se ha convertido en un arma de persecución política, de inefectividad judicial, de vulneración de derechos y de impunidad frente a las víctimas. La extradición en Colombia es usada contra sus opositores (as) políticos como un recurso de persecución en la lógica  perversa del derecho penal del enemigo.

El abogado estadounidense Mark Burton, quien ha asistido a Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad en su etapa condenatoria, sostiene en este sentido:

‚ÄúEn el tratado de extradici√≥n hay una cl√°usula‚Ķ que dice que es prohibida la extradici√≥n por casos pol√≠ticos‚Ķ pero muchos de los casos que env√≠an [a los Estados Unidos] son pol√≠ticos‚ÄĚ[5]

  • La extradici√≥n vulnera los derechos de las v√≠ctimas

La extradición de connacionales es también usada como un mecanismo para silenciar la voz de la persona extraditada y lesiona seriamente los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Tal como ha ocurrido con la extradición de los jefes paramilitares hacia los Estados Unidos por parte del gobierno Uribe, para que la verdad que ellos saben no la conozcan ni sus víctimas ni el país en su conjunto.

Y es una herramienta de poder no rec√≠proca, como podemos ver con la denominada ‚Äúinmunidad diplom√°tica‚ÄĚ, que un Estado servil como el colombiano, le concede a pa√≠ses como Estados Unidos y sus ciudadanos (as), especialmente militares, lo que se traduce en una carta blanca de impunidad para militares y contratistas (mercenarios) -que tambi√©n desempe√Īan tareas militares- que operan en territorio colombiano y han cometido todo tipo de violaciones contra la poblaci√≥n civil sin que nada les pase.

Así lo ratifica el abogado estadounidense Burton: 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ‚Äú‚Ķ Hay total impunidad porque Colombia ha firmado un tratado [en el que] los soldados estadounidenses est√°n fuera de la jurisdicci√≥n de Colombia‚Ķ lo mismo si est√°n cometiendo delitos‚Ķ¬† Ellos justifican esto diciendo‚Ķ que los soldados estadounidenses necesitan ser libres para hacer su trabajo guerrerista‚Ķ‚ÄĚ[6]

  • La extradici√≥n no garantiza los derechos judiciales y humanos de los (as) colombianos

El instrumento jur√≠dico de la extradici√≥n ajustado a los est√°ndares de justicia internacional y de cada pa√≠s, debe garantizar a las personas sujetas de extradici√≥n unas condiciones sine qua non tales como: - Que el estado requirente tenga competencia al solicitar a una persona en extradici√≥n, demostrando que el supuesto delito se cometi√≥ en su territorio; - La doble incriminaci√≥n, que exige que el delito por el cual se requiere a una persona en extradici√≥n debe estar establecido en el ordenamiento jur√≠dico de los dos Estados; -El principio del Non Bis in √ćdem que garantiza que la persona no sea juzgada dos veces por el mismo delito; - La entidad m√≠nima del delito, que exige no conceder la extradici√≥n por delitos menores; - El car√°cter del delito, ¬†que establece claramente que no se puede conceder la extradici√≥n por delitos pol√≠ticos y conexos; - El respeto al debido proceso; - La validez de la solicitud; el respeto a su dignidad y derechos humanos; ¬†y el derecho a no ser condenado a penas superiores a las estipuladas en el C√≥digo Penal Colombiano[7].

Pero en muchos casos de colombianos (as) extraditados a otros pa√≠ses estos requisitos est√°n lejos de cumplirse, como en el caso de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad.¬†

Las condiciones de su extradición no se ajustan a las condiciones de esta figura ni a las normas del derecho internacional de los derechos humanos, ni a las normas mínimas internacionales de tratamiento a la población reclusa, ni siquiera a la legislación penal colombiana ni a su carta política.

El Caso De Ricardo Ovidio Palmera Pineda ‚Äď Sim√≥n Trinidad

La vida civil de Ricardo Palmera

Ricardo Palmera es un hombre nacido en la cuna de una familia prestante de la ciudad de Valledupar, Cesar, al norte de Colombia.  Como resultado de ello, pudo acceder a la educación superior y titularse de economista.  Fue profesor universitario y gerente de un banco, con una vida cotidiana de un hombre casado y con hijos.

Pero la convulsionada vida pol√≠tica colombiana y la dif√≠cil situaci√≥n de la inmensa mayor√≠a del pueblo, prontamente movieron la sensibilidad de un humanista como Ricardo Palmera, fue as√≠ como empez√≥ su participaci√≥n en la pol√≠tica, en organizaciones de centro y de izquierda como Causa Com√ļn primero y luego la Uni√≥n Patri√≥tica.¬†

Simón Trinidad el insurgente

La ola de amenazas, persecuci√≥n y asesinatos prontamente recay√≥ sobre la naciente Uni√≥n Patri√≥tica y es ante esa realidad que Ricardo Palmera decide alzarse en armas, ejerciendo su derecho a la rebeli√≥n, que en Colombia es un delito, y vincularse desde entonces a la guerrilla de las FARC ‚Äď EP.¬† Fue all√≠ donde adopt√≥ el nombre de Sim√≥n Trinidad.

En su vida insurgente Sim√≥n Trinidad se destac√≥ como un dirigente pol√≠tico, como un ide√≥logo m√°s que como un militar. Nunca ocup√≥ un lugar en la m√°xima instancia de direcci√≥n de las FARC ‚Äď EP conocida como Secretariado ni en el Estado Mayor Central. Sin embargo, por sus calidades pol√≠ticas hizo parte del equipo negociador en el proceso de paz de El Cagu√°n, entre esa guerrilla y el gobierno de Andr√©s Pastrana Arango (1998 ‚Äď 2000).

La captura

A principios del 2004, en cumplimiento de una tarea de su organizaci√≥n, Sim√≥n Trinidad se encontraba en Quito, Ecuador, seg√ļn se supo para buscar un contacto de alto nivel con Naciones Unidas que posibilitara entonces un intercambio o canje humanitario de prisioneros, unos en poder de las FARC ‚Äď EP y otros en las c√°rceles del Estado colombiano.

Fue allí donde en una operación coordinada entre agentes de la inteligencia estadounidense y la colombiana, Simón Trinidad fue capturado y deportado por el gobierno ecuatoriano hacia Colombia.

El gobierno de √Ālvaro Uribe V√©lez en el poder, quien estaba detr√°s de la captura de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad, solicit√≥ inmediatamente extraditar a Sim√≥n Trinidad hacia los Estados Unidos, pero ante la ausencia de cargos del gobierno de Estados Unidos contra √©l, quien nunca cometi√≥ actos delictivos en territorio estadounidense, y la falta del cumplimiento de varias de las condiciones que exige un tratado de extradici√≥n, a decir: la competencia, la doble incriminaci√≥n, el car√°cter del delito, el debido proceso y la validez de la solicitud, el gobierno de los Estados Unidos se abstuvo en un primer momento de aceptar su extradici√≥n.

Esta situación quedó develada en uno de los famosos cables divulgados por Wikileaks en donde el entonces embajador estadounidense en Colombia William Wood sostiene:

‚ÄúAltos funcionarios del gobierno colombiano, incluyendo al presidente Uribe, han pedido a los Estados Unidos considerar pedir en extradici√≥n a Palmera.¬† Obviamente ellos prefieren verlo encerrado en una c√°rcel de los Estados Unidos que procesado en el poco confiable sistema judicial colombiano.¬† Su pedido tiene una nota de urgencia de ellos.¬† Sin embargo, en estos momentos Palmera no enfrenta cargos penales en los Estados Unidos.¬† La embajada desconoce cualquier investigaci√≥n pendiente en contra de este reconocido narcoterrorista por parte de las agencias oficiales de los Estados Unidos‚ÄĚ.[8]

Tras ese primer impedimento Ricardo Palmera pas√≥ la primera parte del 2004¬† preso en Colombia, mientras que el gobierno Uribe con la colaboraci√≥n del entonces fiscal general Camilo Osorio, fabricaban un falso caso por narcotr√°fico contra Ricardo Palmera - Sim√≥n Trinidad, que lo sacara de la √≥rbita del ‚Äúdelincuente‚ÄĚ pol√≠tico.¬† As√≠ se logr√≥ que para el mes de noviembre de esa misma anualidad la Corte Suprema de Justicia aprobara su extradici√≥n e inmediatamente despu√©s de la sanci√≥n presidencial de Uribe, √©ste fue finalmente extraditado hacia los Estados Unidos el 31 de diciembre de 2004.

      

El proceso contra Simón Trinidad en Colombia y Estados Unidos

En los Estados Unidos, Ricardo Palmera - Simón Trinidad afrontó varios juicios, con la asistencia del abogado de oficio Robert Tucker, ya que tampoco tuvo la garantía procesal de contar con un abogado de confianza, cuatro de esos juicios por el cargo de narcotráfico y otros, de los que no lograron probar nada y fue absuelto.

¬†Posteriormente enfrent√≥ nuevos juicios ama√Īados, con testigos poco confiables y testimonios de desertores llevados desde Colombia. Le armaron nuevos cargos, entre ellos el de conspiraci√≥n para toma de rehenes, por el que finalmente fue condenado a 60 a√Īos de prisi√≥n al hacerlo responsable del supuesto secuestro, de los tres contratistas o mercenarios militares norteamericanos Thomas Howes, Keith Standell y Marc Gonsalves, empleados de la¬† Northrop Grumman[9], la tercera empresa contratista en defensa militar de los Estados Unidos, entonces contratista del Pent√°gono.¬†

Estos contratistas en efecto fueron retenidos por las FARC-EP tras haber sido derribada la aeronave en la que hac√≠an inteligencia electr√≥nica sobre su √°rea de influencia en el Caquet√°, en el a√Īo 2003.¬† Pero Sim√≥n Trinidad jam√°s oper√≥ en dicha √°rea ni tuvo responsabilidad alguna por √©ste hecho. Lo hicieron responsable por la denominada cadena de mando y para ello argumentaron que Trinidad hac√≠a parte del Estado Mayor Central y de su m√°xima instancia de direcci√≥n, el Secretariado, que tampoco era cierto.

Seg√ļn el abogado Burton:

‚Äú√Čl ha tenido cuatro juicios y‚Ķ varios cargos, en un juicio cinco cargos y en el otro como tres o cuatro‚Ķ y fue condenado‚Ķ por un cargo solamente que es el de CONSPIRACI√ďN, y aqu√≠ en los Estados Unidos este cargo es muy conocido por ser muy amplio para el gobierno, para involucrar gente en cr√≠menes, en delitos‚Ķ La evidencia que he visto no era muy fuerte contra √©l, ‚Ķera muy d√©bil‚Ķ Es muy injusto porque ellos trajeron testigos de Colombia de poca honestidad, que eran desertores de la insurgencia para mentir o para hablar cosas que no eran verdad en el juicio contra √©l‚Ķ‚ÄĚ[10]

En Colombia la persecución judicial contra Ricardo Palmera - Simón Trinidad tampoco ha sido de poca monta, afronta varios cargos[11], a decir del abogado asesor de las FARC, Diego Martínez, son más de 170 procesos judiciales  los que no han podido seguir su curso legal, entre otras porque sólo se le ha permitido a Palmera, comparecer a unas pocas audiencias de manera virtual desde la prisión de ADX en Florence, Colorado donde se encuentra recluido.

El pasado de 24 de octubre de 2017 una comisi√≥n de funcionarios colombianos y parlamentarios visit√≥ a Sim√≥n Trinidad en la prisi√≥n estadounidense para que √©ste voluntariamente firmara un documento en el que solicita su inclusi√≥n en la Jurisdicci√≥n Especial para la Paz - JEP[12], creada en el marco del proceso de Paz de La Habana entre la guerrilla de las FARC ‚Äď EP y el gobierno colombiano y de esa manera poder cerrar los procesos que tiene pendientes en Colombia.

Entre tanto, Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad contin√ļa recluido en la prisi√≥n de ADX de Florence, Colorado en cumplimiento de su injusta sentencia, que dada su edad se convierte en una cadena perpetua, a la espera de que otras alternativas jur√≠dicas, pol√≠ticas y humanitarias puedan lograr su repatriaci√≥n a Colombia.

Condiciones de encarcelamiento en la prisión ADX de Florence, Colorado

Una de las prisiones donde m√°s se vulneran los preceptos internacionales que demandan condiciones de dignidad y respeto a los derechos humanos de la poblaci√≥n privada de la libertad es la prisi√≥n ADX, ubicada en el desierto de Florence, Colorado, o tambi√©n conocida por su dureza como la ‚Äús√ļpermax‚ÄĚ, ¬†la prisi√≥n de m√°xima seguridad donde se encuentra privado de la libertad Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad.

De los 13 a√Īos f√≠sicos que lleva Ricardo Palmera en esta prisi√≥n unos 11 han sido de aislamiento total, lo que significa una grave violaci√≥n a sus derechos humanos, dados los efectos que sobre la salud mental y emocional produce un estado de aislamiento tan prolongado.¬†

Al respecto dice el abogado Burton[13]:

‚Äú‚Ķest√° en condiciones muy infrahumanas‚Ķ √Čl ha estado casi 11 a√Īos solo‚Ķ las normas internacionales dicen que es mejor no tener a una persona en [aislamiento] por m√°s de 60 d√≠as porque da√Īa la mente, el √°nimo de una persona.¬† Mucha gente se vuelve [loca]‚Ķ con mucho problema sicol√≥gico‚Ķ‚ÄĚ

Además de negarle el contacto con cualquier otra persona, en esta primera larga etapa a Simón, confinado en uno de los pabellones con otros presos considerados de alta peligrosidad, se le negó la posibilidad de recibir libros o periódicos; de aprender el idioma del país que lo tiene (inglés); de ver televisión; le quitaron sus gafas; le negaron la atención médica y odontológica adecuada, no podía acceder a los expedientes para su defensa de los casos abiertos en Colombia; a uno de sus abogados en Colombia, el doctor Ramiro Orjuela le negaban la visa para visitarlo en los Estados Unidos; sin poder recibir la luz del sol, nunca sabía si era día o noche; era fuertemente encadenado cada vez que se lo trasladaba a alguna diligencia dentro de la misma prisión, o a alguna de las pocas audiencias virtuales que le permitieron atender; hasta le decomisaron unas cartas para jugar solitario, etc., etc. 

                                 

De una de esas audiencias que fue grabada en v√≠deo, el mundo pudo corroborar las extremas medidas[14] de seguridad¬† y encarcelamiento que debe soportar Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad en la ‚Äús√ļpermax‚ÄĚ, la prisi√≥n de m√°xima seguridad donde se encuentra.¬† En las im√°genes se puede ver c√≥mo es encadenado de la cintura pies y manos y le ponen un dispositivo el√©ctrico de alto voltaje en una de sus piernas para su m√°xima sujeci√≥n.

El propio Simón Trinidad [15]denuncia en una comunicación a uno de los jueces en la ciudad de Neiva en Colombia:

‚ÄúYo no tengo garantizado el derecho a la defensa; no me permiten enviar documentos a mi abogado ni a los jueces en Colombia, donde pruebo mi inocencia; eso lo tienen que denunciar mis compa√Īeros ante la delegaci√≥n del gobierno en La Habana. Ni siquiera me permiten hablar con el CICR".

Durante el per√≠odo de conversaciones de paz en La Habana, sus compa√Īeros (as) de causa, las FARC ‚Äď EP, ¬†intensificaron gestiones reservadas, con el conocimiento del gobierno colombiano, para lograr la repatriaci√≥n de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad.¬† En esa b√ļsqueda tambi√©n lo nombraron desde el principio como uno de los voceros de la delegaci√≥n de paz de las FARC ‚Äď EP en la mesa de conversaciones, esto no se logr√≥; al final del gobierno Obama se aspiraba a que le concediera el indulto, tampoco fue posible; se solicit√≥ el mejoramiento de sus condiciones de reclusi√≥n, de acuerdo a lo exigido por los est√°ndares internacionales en cuanto al tratamiento carcelario de las personas privadas de la libertad, es hasta ahora lo poco que se ha conseguido a su favor, unos m√≠nimos cambios en sus condiciones de reclusi√≥n.¬† En cambio, el Estado colombiano, principal responsable de que uno de sus connacionales se encuentre condenado injustamente en territorio estadounidense, se ha lavado las manos y no ha hecho el m√≠nimo esfuerzo para buscar la repatriaci√≥n de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad.

¬ŅPor qu√© una Campa√Īa para repatriar y liberar a Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad?

Sim√≥n es un trofeo para ese Estado subterr√°neo de la inteligencia norteamericana y del gobierno colombiano que ha querido doblegarlo y quebrarlo moralmente, para a trav√©s suyo darle un escarmiento a la entonces insurgencia de las FARC ‚Äď EP, pero han fracasado en su intento. Su historia de vida, de compromiso, de lucha y su resistencia tras un largo, tortuoso e injusto encarcelamiento en una c√°rcel de los Estados Unidos, hacen de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad un s√≠mbolo de dignidad y templanza para los (as) revolucionarios del mundo.

¬°No podemos abandonarlo ahora, no podemos permitir que muera en una prisi√≥n en los Estados Unidos, no podemos! Es un imperativo moral buscar su repatriaci√≥n y libertad, porque tomando las palabras de Fidel Castro, ‚ÄúA los compa√Īeros, nunca se los abandona‚ÄĚ[16].

Otras experiencias como la de los 5¬†h√©roes cubanos, del puertorrique√Īo Oscar L√≥pez, de Angela Davis, de Nelson Mandela, de Mumia Ab√ļ-Jamal y m√°s, nos ense√Īan que la solidaridad y presi√≥n pol√≠tica son decisivas y que se pueden obtener resultados positivos.¬† ¬†Estamos en deuda con Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad, √©l tambi√©n merece una gran campa√Īa nacional e internacional a la altura de su estatura revolucionaria.

Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad requiere que el mayor n√ļmero de personas y organizaciones, nacionales e internacionales hagamos el esfuerzo, que agotemos todas las estrategias necesarias para ganar una mayor conciencia internacional que respalde su caso y as√≠ alcanzar finalmente su repatriaci√≥n y libertad.

Simón es además, la figura emblemática a través de la cual se pueden visibilizar y buscar también la repatriación de muchos otros (as) prisioneros (as) políticos, entre ellos Sonia e Iván Vargas y de decenas de presos sociales arrancados del suelo patrio bajo la odiosa y anti-soberana figura de la extradición.

A Ricardo Palmera  - Simón Trinidad lo necesitamos en el país, en libertad, aportando con su inteligencia y compromiso a la construcción de un país en paz. De una paz completa.

Ricardo Palmera Pineda ‚Äď Sim√≥n Trinidad, en la grandeza de su ejemplo, de su dignidad y resistencia, ya no es solamente el militante de las FARC, es nuestro Mandela, es el H√©roe Nacional de todo un pueblo.

 

Simón: “Te arrancaremos de las sombras,

Te devolveremos a la libertad

Y a la vida‚ÄĚ

                                                                           Marcos Ana       


[1] Ponencia presentada al ‚ÄúSeminario ‚Äď Encuentro sobre la situaci√≥n de los (as) presos pol√≠ticos y sociales, derecho a la rebeli√≥n y pol√≠tica criminal‚ÄĚ, Bucaramanga, Colombia, octubre 28 de 2017. V√©ase una primera versi√≥n de este documento: Obando Liliany.¬† Los Dilemas de la extradici√≥n en Colombia, pgs. 128 ‚Äď 140. En: La Extradici√≥n en Colombia. Instrumento Represivo y Mecanismo de Impunidad. Editores, Corporaci√≥n Equipo Jur√≠dico Pueblos.¬† Campa√Īa Por la Soberan√≠a No a la Extradici√≥n.¬† Colombia, Primera Edici√≥n, agosto de 2015, ISBN: 978-958-59108-0-5.

[2] Soci√≥loga, defensora de derechos humanos, integrante de la Campa√Īa Sim√≥n Libertad, (Facebook: Sim√≥n Libertad).

[3] Sebasti√°n Zuleta H.¬† Colombia y la extradici√≥n: ¬Ņquo vadis? Fundaci√≥n Ideas para la Paz. Dossier No. 3/22 de diciembre de 2010.¬† Bogot√°, Colombia, p.1.

[4] Sebastián Zuleta.  Colombia y la extradición… p.1.

[5] Ver: /news/political-prisoners/entrevista-con-mark-burton

[6] En: /news/political-prisoners/entrevista-con-mark-burton

[7] V√©ase: Op. Cit. Sebasti√°n Zuleta H.¬† Colombia y la extradici√≥n: ¬Ņquo vadis?...

[8] Wikileaks: http://www.wikileaks.ch/cable/2004/01/04BOGOTA85.html, inicialmente divulgado y traducido al espa√Īol por el abogado y analista pol√≠tico Juan Carlos Vallejo en:¬† Colombia: destapes del poder olig√°rquico en las notas de ANNCOL en: http://otramiradadelconflicto.wikispaces.com/file/view/Colombia-+Destape+del+poder+olig√°rquico-+Juan+carlos+vallejo.pdf.¬† Para un seguimiento bien documentado del caso de Ricardo Palmera ‚Äď Sim√≥n Trinidad, tambi√©n v√©ase del mismo autor:¬† Apuntes sobre el caso de Sim√≥n Trinidad, en: http://guerrillaviaweb.blogspot.com.co/2010/05/apuntes-sobre-el-caso-simon-trinidad.html?m=1

[9] Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Northrop_Grumman

[10] Ver: /news/political-prisoners/entrevista-con-mark-burton

[11] En: https://www.youtube.com/watch?v=D2QugY5DLX

[12] En: http://www.semana.com/nacion/articulo/simon-trinidad-se-acogeria-a-la-justicia-especial-para-la-paz/544823

[13] Ver: /news/political-prisoners/entrevista-con-mark-burton

[14] En: https://www.youtube.com/watch?v=oe4jdNLLpGU

[15] Ver: https://www.youtube.com/watch?v=ZioCjxYZKzQ

[16] Tomado de un art√≠culo del abogado y analista pol√≠ticos Juan Carlos Vallejo, ¬ŅAl hombre de hierro lo abandonaron?, febrero 28 de 2017, https://aun-persisten.blog/2017/02/28/al-hombre-de-hierro-lo-abandonaron/